En Lustramax venden descartables al por mayor para papeleras, gastronomía, restaurante, catering. Con esos descartables, proponen abonar la indemnización a los trabajadores que se vieron empujados a descartar. Según declaró la firma, va a cumplir con sus obligaciones “dentro de lo que el contexto les permite”.
La crisis de la economía real se cobró nuevos pedidos de quiebra, desvinculaciones, salarios adeudados, indemnizaciones en cuotas y a pagar con mercadería, y cierres de fábricas. Mientras Milei predica que con su teoría vamos bien, la producción industrial y el trabajo nacional cargan las consecuencias a pérdida de la administración libertaria.
En todos los casos se repite el mismo argumento: la crisis de ventas por la caída del poder adquisitivo y el ingreso irrestricto de productos importados forzaron la decisión. Al revés de cuando surgieron, tres casos exitosos arrasados con la contracción del mercado interno.
Descartables
“Te quieren pagar la indemnización con papel higiénico y rollos de cocina, al precio que ellos quieren”, advirtió a medios locales el delegado de Lustramax, Leandro Gómez.
Desde la gerencia de la firma, con sede en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, aseguran que tienen diferencias con “algunos empleados” y que se vieron obligados a realizar una reestructuración para evitar el cierre definitivo.
Los artículos de cuidado personal y limpieza sufrieron mermas interanuales superiores al 12 por ciento en volumen -y contra un año muy flojo-, de acuerdo al relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Para la entidad, la contracción ocurre porque los hogares debieron ajustar presupuestos y priorizar alimentos básicos.
Sin tela para cortar
Luciano Galfione, titular de la Fundación ProTejer y presidente de esta empresa, afirmó que el pasivo supera los 560 millones de pesos. Desde que asumió La Libertad Avanza fueron reduciendo la plantilla de personal. En la actualidad, la pyme cuenta con 8 trabajadores registrados.
Las ventas minoristas del rubro acumulan una retracción del 2,5 por ciento en lo que va del año, con una baja interanual de la producción en junio del 25,5 por ciento. En consecuencia, la importación de maquinaria también se derrumbó 24 por ciento.
Un dulce amargo
“Bueno, nosotros solo comeríamos dulce de leche, tendríamos problemas de sobrepeso tremendo, porque solo comeríamos eso, y andaríamos con biromes y en colectivos. Nada más, no tenemos más cosas”, aseguró el presidente Milei hace pocos días. Bueno parece que ni al dulce de leche le va bien.
Baltazar, la compañía de alfajores premium conocidos como Alfa Pampa, debió acudir al concurso de acreedores para enfrentar los compromisos financieros, que alcanzan los 1000 millones de pesos. Emplea a 25 personas y llegó a elaborar entre 1 y 2 millones de unidades por mes. Corría el 2024.
La reducción del mercado interno afectó a la firma, que fabrica el producto en el municipio de San Martín, provincia de Buenos Aires, desde 2011. Pasaron de vender en la localidad de Villa Maipú, a la cadena Open 25hs, para luego a exportar hacia Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda. Ahora, el proceso preventivo avanza en el Juzgado Comercial N° 27, Secretaría N° 53, con la jueza María Virginia Villarroel.
En 2025, la demanda del producto se le redujo 30 por ciento y la pérdida de rentabilidad se tradujo en imposibilidad de enfrentar las deudas.




























