Sumisos y baratos: ribetes del acuerdo Trump-Milei

Actualidad - Nacional30/11/2025
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El fanatismo de Javier Milei por Donald Trump lo empuja a humillarse pero no a imitarlo. La sumisión alcanza a la diplomacia, donde la Argentina fue arrastrada a votar en contra de una resolución de Naciones Unidas destinada a prevenir y poner fin al uso de la tortura. Votó junto a Estados Unidos, en cuyas bases militares instaladas en los países invadidos practicaban vejaciones y tormentos que quedaron expuestos por la filtración del ex soldado Chelsea Manning; e Israel, cuyo primer ministro Benjamin Netanyahu tiene una orden de captura internacional por cometer un genocidio en Gaza que incluye crímenes de guerra, ataques directos e intencionales a población civil, asesinato, persecución y el uso del hambre como método de guerra. Esta semana Milei recibió al canciller israelí Gideon Sa'ar: si lo hiciera con Netanyahu tendría que detenerlo, ya que Argentina es firmante del Estatuto de Roma que crea la Corte Penal Internacional que libró su orden de captura. 

Con ese contexto el editor general del diario Clarín Ricardo Kirschbaum publicó esta historia: “Un embajador acreditado en Buenos Aires contó que le pidió al entonces canciller Gerardo Werthein apoyo argentino para un candidato de su país que aspiraba a un alto cargo internacional y que la respuesta lo dejó absorto. Werthein le respondió directamente que si Estados Unidos estaba de acuerdo, el gobierno de Milei votaría a favor de ese candidato. Si Washington le bajaba el dedo, como ocurrió, Argentina se opondría. Cuando el diplomático intentó avanzar en un razonamiento sobre los intereses regionales que podrían potenciarse en esa candidatura y organización, Werthtein lo cruzó diciéndole que la diplomacia argentina sigue las opiniones del Departamento de Estado. El visitante estaba acompañado por un funcionario de su país que estaba recolectando apoyo para su candidato. Comentó irónicamente que así habrían funcionado en la antigüedad los virreinatos por estas tierras”.

El holding que comanda Héctor Magnetto no publica nada al azar: acaba de cumplir 80 años y le sobra experiencia en relaciones con gobiernos civiles y militares. No le va nada mal: como describió Diego Genoud en El Destape, “aunque Javier Milei lo asocia a una gran estafa en el tuit fijado que mantiene desde hace casi 9 meses, el Grupo Clarín cierra un año de gloria para su proyecto político-empresario”. Genoud cita el libro “Política, negocios y periodismo. 80 años de Clarín”, de reciente aparición de la mano de Guillermo Mastrini, Martín Becerra y Ana Bizberge, y plantea que “entre los méritos del libro, hay uno que se destaca: traduce al lenguaje del poder la estrategia de construcción empresaria que se montó bajo el catecismo de la libertad de expresión”. Ese párrafo sobre Werthein entra en la descripción: era uno de sus competidores para quedarse con Telefónica, decide mostrarlo como un súbdito y a su vez le pega cuando ya dejó la Cancillería, para que recuerde que Clarín no olvida.

Esa sumisión de Milei a la agenda de Estados Unidos es tan virtuosa en el cortísimo plazo como frágil del corto plazo en adelante. Esta semana Trump retó públicamente a Scott Bessent porque no logra que la Reserva Federal estadounidense baje sus tasas de interés. “Si no logras que la FED baje las tasas rápido, te despediré”, le dijo Trump a Bessent, en ese tono que usa como chiste como amenaza sin distinción. En esa discrecionalidad barrena la economía argentina, atada a los vaivenes de Bessent y de Trump.

Ese fanatismo sin imitación se aplica al vínculo con Brasil y China, los dos principales socios comerciales de la Argentina. Trump entabló una guerra arancelaria con China que casi bloquea el comercio; en el caso de Brasil, amenazó a Lula con subir los aranceles de los productos brasileños si no liberaba “INMEDIATAMENTE” (lo puso así, en mayúscula) a Jair Bolsonaro, con un trasfondo vinculado a la inversión china en los puertos de Santos (Brasil) y Chancay (Perú) y su conexión a través de un corredor ferroviario bioceánico que rompe la hegemonía yanqui del transporte vía el Canal de Panamá.

Era la forma de negociar de Trump que, finalmente, en su última gira por el sudeste asiático se reunió con Xi Xinping y con Lula. El primer ministro chino se mantuvo firme y logró un retroceso de la avanzada arancelaria de Trump, más vinculada al declive del patrón dólar y el dominio de los estándares de patentes y mercados industriales; el presidente brasilero no sólo no cedió, sino que hace unos días Estados Unidos anunció una baja de aranceles a productos agrícolas brasileros y Bolsonaro no solo no fue liberado sino que pasó a una cárcel común luego de intentar quitarse la tobillera con un soplete. Milei, por el contrario, solo compartió el anuncio de un acuerdo comercial delineado por Trump solo con compromisos para la Argentina. No es negocio la sumisión. O al menos no lo es para la Argentina. 

Números mágicos

Esta semana el gobierno celebró los números del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de septiembre, que según el Indec arrojó un crecimiento de 5,2%. Tuvo que salir a aclarar porqué modificó los números de los meses previos, que pasaron de -0,1 a 0,1 positivo, un ajuste metodológico que llegó en el momento justo. Pero más allá del toqueteo estadístico, que tan caro le costó al peronismo, el zoom sobre los sectores del EMAE revela que la mayoría del crecimiento lo explican los impuestos netos de subsidios y la intermediación financiera. El ex viceministro de Economía Haroldo Montagu calculó que “el 65% del crecimiento del EMAE de septiembre lo explican impuestos e intermediación financiera”.

Amilcar Collante, de la agencia de consultoría empresarial Profit Consultores, publicó un gráfico donde se cruzan el EMAE y los asalariados registrados del sector privado desde 2012 hasta hoy. Las líneas convergen en alzas y declives hasta enero de 2023, cuando crecen los asalariados y baja el EMAE. En la era Milei, en especial en 2025, el cruce es al revés: sube el EMAE y bajan los asalariados.

 emae

Coincide con el último informe del CEPA, que detalló casi 280.000 trabajadores registrados menos desde que asumió el gobierno libertario. Y con el del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU), que reportó 183.455 trabajadores menos del sector privado. 

 trabajo ceu

En el detalle del EMAE no solo impacta el crecimiento de la intermediación financiera sino la caída de la industria, que retrocedió 1 punto. En agosto la industria manufacturera tuvo un retroceso de 5,1% y otro del 1,8% en julio, todo según Indec.

En ese marco se entiende la frase de Paolo Rocca en la Conferencia Industrial de la UIA, cuando dijo: “El año pasado se importaban 5.000 lavarropas por mes y este año el número creció a 85.000, mientras que en heladeras se pasó de 10.000 a 80.000”. Luego dijo que el empresariado “produce y da valor agregado o cierra y usa la cadena comercial para distribuir material importado”. Ámbito accedió al Excel que cita Rocca y detalló que “según esos registros, en 2024 se importaron 106.583 lavarropas, mientras que entre enero y agosto de 2025 el número saltó a 689.916 unidades. La variación implica un incremento del 547%”.

Rocca sabía de que hablaba: esta semana Whirpool anunció el cierre de su planta de producción de lavarropas en Pilar y el despido de 220 trabajadores. La había inaugurado en 2022, para producir para el mercado local y exportar: ahora importará los lavarropas.

El dato de 2022 no es menor: en estas horas el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU) publicó su informe de coyuntura industrial y muestra que, excepto la producción de aluminio, todos los indicadores industriales están en rojo comparando con 2022, año pospandemia con gobierno peronista. Los números actuales vs 2022 impresionan: caídas del 22,4% en despacho de cemento, del 27,7% en el índice Construya, del 4,5% en producción de autos, del 13,7% en patentamiento industrial, del 12,8% en metalmecánica, del 10,1% en consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales, del 19,8% en producción de acero, del 0,9% en exportaciones a Brasil y del 15,6% en liquidación de divisas agroindustriales. Hay mejoras respecto de 2024, un año pésimo para la economía, pero en el intermensual contra septiembre ya vuelven a verse los números rojos o los estancamientos.

 ceu industria

El CEPA publicó que cerraron más de 19.000 empresas, desde el portal Argendata de Fundar mostraron que la eliminación de empresas en los primeros 20 meses de gobierno de Milei está al nivel del mismo período del gobierno de Alberto Fernández pero sin pandemia ni guerra ni sequía. El CEU de la UIA reportó 2.116 empresas industriales menos que en diciembre de 2023. Un éxito de Milei y Luis Caputo. 

El caso de Whirpool no es aislado, pero sirve para volver sobre los caminos bifurcados de la sumisión y la imitación de Milei hacia Trump. En 2020, en su primera presidencia, Trump visitó la fábrica de Whirpool en Ohio. Dijo que tenía dos prioridades para la economía de su país: comprar productos estadounidenses y contratar estadounidenses. Venia de un contexto igual al que describió Rocca para la Argentina: el aumento sostenido de importaciones de lavarropas.

“Durante ocho años, Whirlpool rogó a la administración Obama-Biden, quien no hizo nada, que protegiera a los trabajadores estadounidenses del flagrante dumping de lavadoras y secadoras extranjeras en Estados Unidos. Pero sus pedidos de ayuda cayeron en oídos sordos. No vieron ninguna acción. No actuaron. No les importó, y nunca les importará”, afirmó Trump. Y contó que impuso un 50% de aranceles a los lavarropas extranjeros lo que redundaría en un crecimiento de empresas como Whirpool con fábricas en Estados Unidos.

Es posible que la medida de Trump favoreciera más a los dueños estadounidenses de Whirpool que a los consumidores, aunque es evidente que si logró mantener las fábricas en su territorio eso mantuvo puestos de trabajo. Lo cierto es que Milei no lo imita, toda la política económica está orientada al dólar barato, la intermediación financiera y la producción primaria, nada de industria. Y los argentinos terminaremos comprando los lavarropas Whirpool hechos en las fábricas que protege Trump. Si es que podemos comprar algo.

El país de los sueldos bajos
La fila de trabajadores de Whirpool a la salida de la fábrica coincidió con las novedades de la reunión, por zoom, del Consejo del Salario Mínimo, que hoy está en $322.000. El sector empresario, liderado por la UIA, ofreció $4.000 de aumento hasta fin de año. No alcanza para una empanada de Mi Gusto, el local que usó Ricardo Darín como ejemplo de lo dura que estaba la mano para llegar a fin de mes. Los empresarios plantearon un aumento de $27.000 para abril de 2026: ni para hacer las empanadas caseras.

El tema no es el número nominal sino para qué alcanza. El centro CIFRA de la CTA detectó que el poder adquisitivo del salario mínimo es el peor en 30 años. El registro de la década del 90, con un modelo también basado en el dólar barato (el 1 a 1) y la inflación controlada hizo que el salario real se estancara: no solo bloqueó la puja distributiva, sino que terminó con más pobres, más indigentes, más desempleados, menos industria e implosionó en 2001. El gráfico de CIFRA muestra la mejora del poder adquisitivo del salario real desde 2002 hasta 2012, luego una pequeña merma que desde 2015 empieza a declinar de forma sostenida: durante el gobierno de Mauricio Macri bajó 25 puntos el poder adquisitivo, en la gestión de Alberto Fernández cayó en pandemia y no se recuperó; y Milei lo mandó al subsuelo, al peor registro en 3 décadas.

 salario 30 años

Hoy el salario mínimo apenas alcanza para cubrir el 59,8% de la Canasta de Indigencia y el 26,8% de la de Pobreza; en noviembre de 2015, última medición de CFK como presidenta, el salario mínimo cubría el 143% de la Canasta de Indigencia y el 60,7% de la de Pobreza.

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El mismo día, para que quede claro, el gobierno publicó en el Boletín Oficial la nueva jubilación mínima: $340.879. 

Plata o plomo

Las crónicas del narco Pablo Escobar le adjudican la frase “Plata o plomo” con la que arrinconaba a sus interlocutores. Plata era, en su léxico, aceptar su dinero a cambio de sumisión a sus intereses; plomo, la muerte por no aceptar la plata. El secretario del Tesoro de EEUU Bessent, en un homenaje a Escobar, afirmó hace poco: “Estamos recuperando América Latina a través de nuestro liderazgo económico allí. No habrá balas”. Plata o plomo.

La línea entre una y otra la marca Trump y, como en todo, es zigzagueante de acuerdo al momento de la negociación. Hace unos días, entrevistado en su oficina, afirmó que no descartaba una intromisión militar en Venezuela pero también bombardeos en Colombia y hasta en México. Dias después informó que se comunicaría con Nicolás Maduro, el mandamás venezolano. En el interín, Trump asesina decenas de personas en el Caribe bajo acusaciones incomprobables de narcotraficantes e interviene en las elecciones en Honduras en favor de Nasry Asfura, conocido también como “Papi da la órden”, para que el país no caiga en manos de “narcocomunistas”, la excusa intervencionista que ahora esgrime para su renovado interés por lo que considera el patio trasero de Estados Unidos.

Milei eligió plata y le impusieron también algo de plomo. El nuevo ministro de Defensa, el teniente general Carlos Presti, es un hombre muy ligado a Estados Unidos. Presti es hijo de Roque Carlos Presti, militar que en los años de la dictadura empresario militar fue responsable de la represión en La Plata, acusado de secuestros, desapariciones y torturas a 44 víctimas, beneficiario de la impunidad biológica ya que falleció libre en 1993. Los crímenes no se heredan, Presti hijo hizo toda su carrera militar en democracia y no tuvo rol alguno en al terrorismo de Estado. La pregunta de si coincide con lo que hizo su padre la contestó de hecho: aceptó integrar un gobierno que reivindica el genocidio liderado por José Alfredo Martínez de Hoz y Jorge Videla.

A esa capa se le suma el alineamiento con Estados Unidos, donde Presti será clave. Tal como detalló Franco Mizrahi en El Destape, “el 15 de septiembre de 2017 fue nombrado como Agregado de Defensa, Militar, Naval y Aeronáutico a la embajada argentina en Guatemala con extensión sobre El Salvador, Honduras y Nicaragua, una zona de influencia muy importante para los EEUU”.

En el contexto de próxima llegada de los aviones F16 de origen danés pero tecnología estadounidense, que sea un militar el que ocupe un cargo político sin pasar a retiro del Ejército es una señal inequívoca.

En declaraciones en un programa sobre Defensa que se emite por Neura, Presti adelantó ejercicios militares con las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para 2026 y 2027. Ya estaban en marcha, sin embargo, los preparativos para el Ejercicio Tridente, una operación combinada con las Fuerzas Navales Especiales de Estados Unidos.

La participación de la REPÚBLICA ARGENTINA en el Ejercicio “TRIDENTE” señala su compromiso con la estabilidad regional y la seguridad internacional, mejorando su reputación como socio, y ayudará a estandarizar los procedimientos operativos, facilitando la participación de las fuerzas argentinas en futuras operaciones multinacionales”, dijo el decreto que confirmó la realización de la maniobra militar en las bases de Mar del Plata, Ushuaia y Puerto Belgrano.

El Ejercicio Tridente, sin embargo, fue ilegal. El artículo 75 inciso 28 de la Constitución dice de forma taxativa que es atribución del Congreso “permitir la introducción de tropas extranjeras en el territorio de la Nación”. El Congreso nunca autorizó el ingreso de esas tropas a la Argentina pero Milei y todo su gabinete desconocieron la Constitución y le dieron para adelante con el decreto 697/2025.

Desde el CELS alertaron que “recientemente trascendió que la Presidencia le exigió a la Armada que un destructor que estaba en las cercanías de Puerto Rico se sumara al cerco militar de los Estados Unidos en el Caribe, donde ese país viene realizando ejecuciones extrajudiciales a través del bombardeo de naves civiles. El rechazo militar a esa demanda es el episodio que antecede a la designación de Presti, que ahora promete alinear a las fuerzas armadas ‘al nuevo rol protagónico que la Argentina tendrá en el mundo de la mano del Presidente Milei’”. 

¿Esas “futuras operaciones multinacionales” que menciona el decreto que viola la Constitución cuales son? No vaya a ser cosa que el bautismo de los F16 sea también bajo órdenes de Trump.

Por Ari Lijalad / El Destape

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