A un año de las elecciones presidenciales, crece el deseo de un cambio de rumbo

Actualidad - Nacional25/10/2026

A un año de las elecciones presidenciales, más del 60% reclama un cambio de rumbo, total o parcial, respecto de la gestión de Javier Milei, una demanda que los encuestadores registran en crecimiento. En ese contexto, La Libertad Avanza se mantiene pareja con el peronismo en intención de voto para una primera vuelta, aunque en las hipótesis de balotaje tanto Axel Kicillof como Sergio Massa superan al Presidente por algunos puntos, todavía sin una diferencia concluyente. El escenario sigue abierto: más de un 20% aún no encuentra una opción que le resulte atractiva. Ese espacio viene alentando la aparición de algunos outsiders que, hasta ahora, no consiguieron sumar adhesiones.

Hasta el momento, el Gobierno no consiguió los votos para suspender las PASO, por lo que el calendario se mantiene sin cambios: las primarias obligatorias se celebrarían el 8 de agosto y las elecciones generales el 24 de octubre, exactamente dentro de un año. “Claramente, hay una demanda de cambio de gobierno. Un 66% que quiere eso aunque, entre ellos, hay alrededor de un 20% que plantea mantener algunas cosas. La estabilidad de la economía, un índice de inflación bajo y que no haya cortes de calles son medidas que tienen amplio consenso, incluso en un sector de votantes del peronismo”, explicó el consultor Hugo Haime. Esa demanda de cambio todavía no encuentra un destinatario claro. Los encuestadores lo consideran lógico cuando falta un año para las elecciones y la gente está más pendiente de sus múltiples problemas, aunque también señalan dificultades de la oposición para capitalizar ese descontento.

“Si no mejora el contexto económico, Milei va a tener muy cuesta arriba su reelección porque con el voto antiperonista solo no le va a alcanzar”, explicó Gustavo Córdoba, de la consultora Zubán Córdoba. Según sus mediciones, el antiperonismo representa alrededor del 38 al 40% del electorado, mientras que el antikirchnerismo es algo más alto: ronda el 45%. Sin embargo, el antimileísmo, que reúne a quienes rechazan por completo al Presidente y sus políticas, llega al 54%. Esos números ayudan a explicar la apuesta del Gobierno por imponerse en primera vuelta y evitar un balotaje que se presenta muy adverso. La suspensión de las PASO, con la que busca desorganizar a la oposición, forma parte de esa estrategia. Córdoba sostuvo que, si el peronismo se mantiene unido y consigue sumar otros espacios a un frente, podría incluso ser el que se imponga en primera vuelta.

“El oficialismo sigue manteniendo sus 37 puntos, para nosotros bajó un punto en el último mes”, señaló Shila Vilker, de la consultora Trespuntozero. Explicó que mantenerse fiel a su perfil disruptivo, con insultos y descalificaciones, le sirve a Milei para conservar la adhesión de un sector importante de la sociedad que reniega de la política tradicional, aunque ese estilo ya no resulte novedoso. Sin embargo, consideró difícil que pueda crecer por esa vía, porque buena parte de quienes lo votaron en el balotaje hoy son críticos de su gestión. “No sólo de los modales, también del rumbo económico, el hacia dónde vamos”, agregó en diálogo con Canal 8. Si bien los varones jóvenes siguen siendo el sector de mayor adhesión a Milei, ese respaldo también cayó y está lejos de los niveles de 2023. Vilker explicó que registra distintos motivos para ese desencanto: entre los jóvenes “pasó de moda” ser libertario y las dificultades económicas de sus familias los llevan ahora a ver a Milei tan malo como al resto de los políticos.

En el estudio que difundió esta semana, Alfredo Serrano Mancilla, director de CELAG, distinguió dos sectores dentro del 35% que respalda a Milei: un mileísmo “militante”, del 18%, que difunde y reivindica con orgullo el discurso del Presidente, y otro “útil”, del 17%, que lo considera la garantía para impedir un triunfo del peronismo o del kirchnerismo. A ellos se suma un 10% que podría votarlo como el mal menor, si del otro lado encuentra una opción que le disgusta. Frente a ese potencial máximo del 45%, el estudio ubica al 55% restante: un 35% identificado con el pensamiento nacional y popular o con el peronismo, un 10% de antimileístas de distintas procedencias y otro 10% al que define como “resignado”, poco inclinado a creer que la política pueda mejorar su situación.

En cuanto a las posibilidades del oficialismo, Vilker puso en duda el potencial de Patricia Bullrich como “plan B” si Milei sigue cayendo. “Seis de cada diez argentinos critica el rumbo. Si Bullrich va a seguir el mismo rumbo que Milei el cuestionamiento será el mismo”, advirtió. La apuesta de la senadora por mostrarse como una opositora dentro del oficialismo puede resultar atractiva para el círculo rojo que la impulsa, pero no tanto para el núcleo duro de La Libertad Avanza. En un mano a mano, como el de unas hipotéticas PASO, Milei hoy derrota a Bullrich por tres a uno, según indicaron. Para Haime, la senadora tiene espacio para crecer entre quienes quieren la continuidad con cambios en algunas políticas, aunque por ahora ese potencial es más teórico que real. Una alternativa dentro del oficialismo que mejore las posibilidades electorales de Milei todavía no aparece como una opción cierta y es más una construcción de ciertos sectores interesados en sostener los lineamientos económicos.

Por el lado del peronismo, los encuestadores coinciden en que la reunión del jueves de los principales referentes va en la dirección correcta: mantener la unidad y tratar de sumar algo de lo que queda afuera. El reclamo de los votantes es que terminen de una vez con las disputas internas y que expliquen claramente hacia dónde se dirigirá su plan de gobierno. En la discusión interna acerca de si el discurso debe radicalizarse sobre el voto propio o moderarse en la búsqueda de quienes están afuera, los consultores no tienen dudas: tienen que ir en busca del elector no peronista y el moderado que dejó de verlo como alternativa. "En un contexto parejo, un punto más puede hacer la diferencia", sostuvo Córdoba respecto a la incorporación de sectores de centroizquierda y progresistas que están por afuera. Hugo Haime, quien desde hace tiempo hace sondeos para el peronismo, planteó otra cuestión. "El peronismo tiene que dejar de pensar en el Conurbano y debe empezar a hablarle al resto del país", afirmó en tono de urgencia. Esos votos perdidos en el interior no consigue recuperarlos y sigue adoleciendo de una mirada federal.

Si bien Axel Kicillof está posicionado como el referente del peronismo mejor rankeado junto a la ex presidenta Cristina Kirchner, tiene dificultades para expandirse en el interior del país. "Tiene la virtud de gobernar la provincia más importante sin crisis, pese a todos los recortes del Gobierno. Pero da la sensación que está construyendo una organización en vez de construir liderazgo", analizó Haime. Sus sondeos indican que tiene una baja imagen en el interior de las provincias, en lugares donde CFK está por encima. En la mirada de Haime, todavía ningún dirigente del peronismo salió a construir un liderazgo nacional de manera concluyente. El reclamo es por alguien que califica como "un nuevo Néstor Kirchner": con capacidad de gestión y que no tenga un historial vinculado a la corrupción. Córdoba coincide en que al peronismo del interior aún no se identifica con Kicillof, pero le destaca que tiene una nitidez mayor que el resto aunque tiene por delante la tarea de unificar al peronismo detrás de su postulación. Massa, en cambio, hoy por detrás en los sondeos y con la mochila del complicado cierre de su gestión como ministro, tiene a su favor la posibilidad de aglutinar a referentes de distintos espacios.

A un año de los comicios, persiste la incertidumbre porque, al decir de Vilker, un sector del electorado “procrastina” su decisión. La consultora enumeró lo sucedido en el peronismo sólo en los últimos días: se lanzó Sergio Uñac, Sergio Massa visitó a Cristina y luego hizo sus primeras declaraciones políticas en mucho tiempo, mientras que Kicillof encabezó su primer 17 de Octubre como virtual postulante a la presidencia. Todas novedades que llevan un tiempo procesar. Con todo, Vilker consideró que el trabajo y el desempleo, una preocupación que gana terreno mes a mes, dominarán la agenda electoral. Sin embargo, todavía no veía a nadie de la oposición tomando decididamente ese reclamo y marcando el camino. La demanda de cambio crece, pero sigue sin estar claro quién conseguirá representarla.

Por Fernando Cibeira / El Destape

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