Sin número para aprobar la eliminación de las PASO, el oficialismo reanudó el debate de la reforma política. Un acting que busca esconder la debilidad de un gobierno que centró su estrategia electoral en la atomización de la oposición sin tener los avales suficientes. Así, la Comisión de Asuntos Constitucionales se reunió el martes por la tarde y, en menos de una hora, volvió a llamar a un cuarto intermedio. La mesa política de Balcarce 50 cree que al menos podría suspender las primarias un año más, pero depende de los gobernadores. Paradójicamente, el peronismo encontró en la estrategia del oficialismo un elemento ordenador: resistir la eliminación de las primarias. Al cierre de esta edición, peligraba la sesión del próximo jueves para sancionar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. A las ausencias de dos libertarios se sumó el enojo por las mentiras de Bausili.
Sin embargo, el análisis del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) señala que, si bien uno de los principales cuestionamientos a las PASO es que fueron poco utilizadas para dirimir candidaturas, ya que solo el 20 por ciento de las fuerzas tuvo internas competitivas, el sistema sí contribuyó a ordenar la oferta electoral. El piso del 1,5 por ciento para acceder a las elecciones generales y el incentivo a conformar alianzas antes de las primarias redujeron la cantidad de listas que finalmente llegan al cuarto oscuro.
Efecto contrario
Paradójicamente, el peronismo encontró en la estrategia del oficialismo un elemento ordenador: resistir la eliminación de las primarias. En el Hotel Emperador, los dirigentes de las distintas tribus acordaron que los gobernadores que ayuden a la Casa Rosada serán considerados oficialistas y tendrán que enfrentar a otros candidatos del peronismo en sus territorios. Los movimientos se acumulan. La próxima semana, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, buscará repatriar a los gobernadores que colaboraron con Milei, como Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz.
Sesión en duda
El Senado debía volver a sesionar el jueves con una agenda que incluye Inocencia Fiscal II, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, Biocombustibles y el traspaso progresivo de competencias de la Justicia Nacional a la porteña. Sin embargo, el oficialismo todavía no tiene garantizados los votos para abrir el recinto.
A las ausencias de Juan Carlos Pagotto y Francisco Paoltroni se suma el efecto Bausili. El titular del Banco Central pasó la semana pasada por el Senado para defender la reforma de la Carta Orgánica y aseguró que los movimientos de las reservas de oro habían sido auditados sin objeciones y negó que el oro estuviera en Londres. La Auditoría General de la Nación lo contradijo al día siguiente y aclaró que todavía no concluyó el análisis sobre la trazabilidad de esas reservas. La oposición acusa a Bausili de haberle mentido al Congreso y reclama que vuelva a dar explicaciones.


























