En medio de su repentina e inesperada cruzada por la “defensa de la soberanía nacional” sobre Malvinas, al presidente Javier Milei no le quedó otra que suspender el viaje a Londres, que tenía programado para fines de octubre. Según fuentes del Gobierno, el libertario planeaba dar una charla en la Universidad de Oxford y reunirse con empresarios en el país de su admirada Margaret Thatcher. Sin embargo, desde que Milei brindó aquella cadena nacional en la que anunció un giro de 180 grados en su posicionamiento en la causa Malvinas, el viaje comenzó a tornarse cada vez más incómodo dentro de la Casa Rosada. Hace tan solo un día, desde su entorno le aseguraban a Página/12 que la visita al Reino Unido seguía en pie y hasta el propio vocero, Adrián Ravier, dijo en la última conferencia de prensa que estaban organizando una Argentina Week en Londres.
La cancelación llega mientras el Gobierno intenta mantener viva la cuestión Malvinas en la agenda pública, una estrategia que apareció en un momento delicado para la gestión: la economía sigue bajo presión y el malestar social gana cada vez más espacio en la discusión política, sumado a las elecciones presidenciales del próximo año que cada vez se acercan más. Planteado este escenario, el histórico reclamo nacional por las Islas Malvinas le apareció como un salvavidas en medio del mar al espacio libertario y por eso busca aferrarse a él lo más que pueda.
A fines del año pasado, Milei le había confesado al diario británico The Telegraph que planeaba visitar el Reino Unido entre 2026 y 2027, con el objetivo de avanzar las negociaciones para levantar las restricciones de compra de armamento que ese país le impuso a la Argentina, luego del conflicto armado que culminó con la ocupación británica de las Malvinas. En aquella ocasión, el mandatario también había dicho que las islas debían “ser devueltas a través de la negociación y cuando los isleños lo deseen”, en contrapartida con el histórico posicionamiento que Argentina sostuvo a lo largo de la disputa.
La suspensión del viaje también puso fin, por el momento, a la ilusión del libertario por conocer a Mick Jagger, tal como se lo había expresado al exprimer ministro Boris Johnson en un encuentro en la Casa Rosada el año pasado. El último presidente en viajar a Inglaterra fue Néstor Kirchner en el año 2003, invitado por el primer ministro Tony Blair para una Cumbre de Gobiernos Progresistas en Londres, acompañado por Lula da Silva y Ricardo Lago. Fue el primer presidente argentino en plantear formalmente el tema de la soberanía de las Islas Malvinas a líderes británicos.
Malvinas: los anuncios de Milei
La admiración de Milei por lo británico se atenuó abruptamente hace algunas semanas cuando, en una cadena nacional que había anunciado con bombos y platillos, dijo que enviaría un proyecto al Congreso llamado “Ley de la Soberanía Nacional”, que no es más que una modificación de la ya existente Ley 26.659, sancionada en 2011. Lo que busca hacer el gobierno nacional con esta iniciativa es endurecer las penas hacia aquellas empresas que participen en actividades de extracción de hidrocarburos en la zona de las islas.
También ordenó la creación de un “Consejo de Seguridad Nacional”, mediante el cual pretende definir una política de seguridad nacional transversal a todo el Estado, y dotar un marco para la protección de infraestructura crítica de la zona. Estará integrado por Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía. Del mismo modo que la Ley 26.659, ese organismo ya existe bajo el nombre de Consejo de Defensa Nacional, a partir del artículo 14 de la Ley 23.354 de Defensa Nacional.
Para completar el cuadro, el titular del Ejecutivo dijo que avanzará en la creación de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego para “incrementar nuestras capacidades en telecomunicaciones. La base nos convertirá en el polo logístico más importante del Atlántico Sur y será fundamental para la proyección geopolítica de la Argentina”, enunció. Como si hiciera falta el remate, dicha base estaba en construcción desde 2022, pero el propio Milei la suspendió por su política de gasto cero en la obra pública y hasta la puso en venta.
Días después, el libertario aseguró que ya se había abierto un proceso sancionatorio contra 60 empresas y personas que operan directa o indirectamente en la cuenca Malvinas sin autorización argentina, pero no dio nombres de las compañías sancionadas. En un abrir y cerrar de ojos, Milei pasó de reconocer su admiración a Margaret Thatcher a referirse de “gobierno ilegítimo” a la administración colonial británica en Malvinas.
Qué viene ahora
Mientras el viaje a Londres quedó suspendido, lo próximo en la agenda internacional de Milei será un nuevo viaje a Estados Unidos, con la novedad de que esta vez se tratará de una cuestión de Estado y no partidaria o personal. En la Asamblea General de las Naciones Unidos que tendrá lugar en Nueva York a fines de septiembre, se prevé que su discurso tenga como eje el reclamo histórico de la Argentina por la soberanía de las Malvinas. Allí estará acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei y el canciller Pablo Quirno.
PorThiago Buglione / P12




























