De acuerdo con el relevamiento de la entidad empresaria, el desempeño estuvo condicionado por la "reducción del poder adquisitivo, el impacto de las tarifas de servicios sobre los ingresos y el endeudamiento de los hogares". CAME también señaló que el menor movimiento posterior a las vacaciones y la menor disponibilidad de ingresos llevaron a concentrar las compras en productos considerados indispensables.
La evaluación de los comerciantes mostró que el 47,4% mantuvo durante agosto un nivel de actividad similar al del mismo mes del año pasado. En tanto, el 46,5% señaló un empeoramiento, dos puntos porcentuales por encima del 44,5% registrado en julio. Solo el 6,1% indicó que la situación de su negocio había mejorado.
Las perspectivas para los próximos 12 meses mostraron un panorama diferente. El 42,8% de los empresarios consultados espera una mejora de su situación económica, mientras que el 43,9% considera que se mantendrá sin cambios y el 13,3% prevé un deterioro.
En materia de inversiones, el 57,9% de los encuestados sostuvo que actualmente no es un momento adecuado para destinar fondos a ese fin. Otro 28,6% no tomó posición y apenas el 13,5% respondió que considera conveniente invertir.
Hace pocas semanas, CAME salió al cruce del discurso del Gobierno nacional. En declaraciones a Radio Rivadavia, el vocero de la entidad, Salvador Femenía, sostuvo que “las familias se endeudan para comer”, y desmintió que los créditos se destinen a consumos de lujo. Según explicó, el fenómeno responde a un escenario de recesión generalizada que atraviesa todo el país, donde el mercado interno permanece estancado y la falta de incentivos estatales impide la recuperación.

Por el contrario, cuatro sectores registraron subas frente al mismo período del año previo: la más pronunciada correspondió a Perfumería (+12,8%), ubicándose luego Textil e indumentaria (+6,4%), Calzado y marroquinería (+1,2%) y Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción (+0,3%).

El desempeño minorista de agosto reflejó la persistencia de una demanda condicionada por el peso de las tarifas y el endeudamiento familiar acumulado. Si bien los comerciantes reportaron compras puntuales en panificados, indumentaria infantil y regalería a raíz del calendario escolar y festivo por el Día del Niño, estas operaciones no alcanzaron el volumen necesario para compensar la caída general del consumo en los rubros masivos.



























