Milei, Malvinas y la especulación electoral

Actualidad - Nacional06/09/2026

Los consultores en campañas electorales y encuestadores políticos no están del todo de acuerdo en si Javier Milei logrará mejorar su performance electoral con los anuncios del jueves sobre Malvinas. Hay un punto en el que sí coinciden los profesionales: la gran mayoría de los argentinos está de acuerdo en que cualquier gobierno mantenga firme el reclamo por la soberanía de las islas. Es un sentimiento que creció aún más tras la bandera que desplegaron los jugadores de la Scaloneta. Ahora bien, una parte de los consultores cree que el beneficio para Milei será escaso porque no suena creíble, después de casi tres años de una política de desmalvinización; otros ponen el acento en que nada puede tapar la grave situación económica en los hogares y, en especial, están los consultores que creen que hay que esperar y ver el efecto. Puede mejorarle la imagen con una parte del electorado que se le fue; “el nacionalismo siempre dio resultados en la Argentina” o, si no hay una negociación sobre soberanía, no habrá cosecha ni cambio en el voto 2027.

Para Roberto Bacman, titular del CEOP, la clave es la economía. “Es evidente que el discurso de Milei se da en un momento donde el modelo económico no le cierra a los argentinos: el 52 por ciento se ubica como opositor a su gestión. O sea, está en peligro de perder un ballotage. Del otro lado, hay un tema, el de Malvinas, que tiene el 80 por ciento de apoyo de la población. Pero no suena auténtico. Sucede que el presidente tiene el retrato de Margaret Thatcher en su despacho. No el de San Martín ni el de Belgrano, ni siquiera el de Roca. Entonces todo tiene tufillo oportunista. Es una maniobra electoralista. Pero el sol no se tapa con las manos. Una cosa es Malvinas y otra cosa es el modelo económico que ya no da para más. Si el gobierno sigue profundizando la ortodoxia del ajuste, muy difícil que pueda evitar las consecuencias económicas y electorales. Insisto, el sol no se tapa con las manos.
“Desde el temprano quiebre con Victoria Villaruel -dice Eduardo Fidanza, de Poliarquía- el nacionalismo constituía una ausencia en el relato presidencial que dificultaba ubicar a Milei dentro de la tipología de la nueva derecha internacional. Ese vacío está siendo ahora integrado para que constituya un pilar en el camino a la reelección. El nacionalismo, sobre todo el que se reivindica ante Inglaterra por las islas Malvinas, siempre fue una inversión rentable para los gobiernos argentinos. En el caso de este, el regreso oportunista a la defensa de la Patria es paradójico, aunque probablemente no menos eficaz. El nacionalismo siempre fue peronista. Pero los gobiernos exitosos son especialistas en arrebatar banderas a sus adversarios. Así lo hizo Perón con los derechos laborales que sustrajo a los socialistas; Menem, al travestir al peronismo engulléndose a los Alsogaray de la época; o Néstor Kirchner sacándole la bandera de los Derechos Humanos al radicalismo. En el caso de Milei, el nacionalismo se articula de manera novedosa: libertad de comercio, que abre indiscriminadamente la economía, con alineación absolutamente disciplinada con Estados Unidos. Las otras piezas de esta construcción discursiva rumbo al 2027 son los ataques furibundos del presidente al periodismo y a la industria, elevados a enemigos de su proyecto, y la política antiinflacionaria, que mostrará un nuevo descenso del índice de precios de agosto, que se conocerá dentro de diez días. En la época de la IA, las configuraciones, antes insólitas, ahora son posibles”.
Federico Aurelio, al frente de ARESCO, exhibe datos. “En nuestra última encuesta, nada menos que el 83 por ciento de los consultados dijo que el gobierno argentino debe sostener el firme reclamo sobre la soberanía en Malvinas. La postura es sostenida por el 92 por ciento de los que votaron a Sergio Massa y por el 81 por los que apoyaron a La Libertad Avanza. Ahora, saber cómo le va a ir a Milei con lo que sucedió hasta ahora es complejo, porque no está claro cómo va a evolucionar. Una cosa es reclamar soberanía y otra cosa son las decisiones de sancionar a las empresas y abrir la base en Ushuaia. Considero que no va a ser suficiente para que el presidente capitalice este proyecto. Ahora, si este es el inicio de un proceso de negociación de soberanía, eso sí puede tener un impacto. Si eso no sucede, no creo que se modifique demasiado el voto 2027”.
Analía del Franco, de Del Franco Consultores, también coincide en los números que surgen de sus encuestas. “Según nuestros estudios, dos tercios de los argentinos (65,1 por ciento) se considera ahora mucho más nacionalista o bastante más nacionalista. Pero, al mismo tiempo, dos tercios de los argentinos (62,7 por ciento) creen que Milei es casi nada nacionalista o nada nacionalista. Que ahora se ocupe de Malvinas algún beneficio le va a traer. No va a dar vuelta el voto opositor. Por ahí puede mejorar ligeramente su imagen y acercarlo a votantes que se alejaron, pero no cambiará sustancialmente a la opinión pública”.
Facundo Nejamkis, titular de Opina Argentina, mira un ángulo distinto. “El gobierno logró algo que no lograba hace meses: retomar el control de la agenda pública. Hasta ahora la agenda era morosidad, capacidad adquisitiva del salario en baja, inflación, ley de tierras. Todos temas negativos para el gobierno. Ahora no son todas rosas, pero impone algo distinto y que tiene mucho consenso. Eso sucede y tiene efecto en el corto plazo. Pero este supuesto giro tiene el problema de la credibilidad: un gobierno que no fue malvinero, de golpe aparece preocupado por Malvinas, resulta poco creíble. Supongamos que el ciudadano piensa que cambió, que no fue malvinero pero ahora corrige. Entonces aparece la otra duda: si lo va a sostener en el tiempo. Finalmente, si no consigue nada, si no hay resultados, tendrá sus costos o, como mínimo, será neutro en el terreno electoral”.

Como se ve, hay un punto de coincidencia entre los consultores: no es fácil diagnosticar transcurrido tan poco tiempo desde la cadena nacional. Es muy probable que los efectos sean muy distintos en ciudadanos que ya tienen posiciones tomadas a favor o en contra de la administración libertaria. En los más afectados por el ajuste, es seguro que considerarán los anuncios como falsos y oportunistas. Los que acompañan al gobierno le abrirán algún crédito a los dichos del presidente. En el medio, habrá una franja de entrada confusa y que se definirá con el tiempo. De todas maneras, todos los consultores están de acuerdo en que lo determinante será la economía. Y más específicamente, lo que sucede dentro de los hogares.

Por Raúl Kollmann / P12
Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email