A Scioli lo chicaneó hasta su hermano por la crisis de Fly Bondi en plena temporada

Actualidad - Nacional05/01/2026
691543e19c608-screen-and-max-width480px_880_880!

En apenas siete días, Fly Bondi canceló al menos 165 vuelos y afectó a más de 31 mil pasajeros, en plena temporada alta. Llegó a suspender 22 servicios en un solo día. La escena se repitió en aeropuertos de todo el país. Familias varadas, reprogramaciones que no llegan y mostradores que se vuelven un embudo. 

"En una low cost, cuando se te cae una pieza del engranaje, se para toda la máquina", resumió un operador del sector.  El negocio de las aerolíneas low cost funciona con márgenes ínfimos, flota al límite y muy poco colchón operativo. Eso implica que cualquier problema, un avión fuera de servicio, demoras en mantenimiento, falta de tripulación, clima; se traduce directamente en cancelaciones. No hay espalda para absorber contingencias.

Lo que vuelve todo más picante es el contraste con los anuncios grandilocuentes. Flybondi comunicó una inversión de USD 1.700 millones para sumar hasta 35 aviones nuevos: Airbus A220-300 y Boeing 737 MAX 10, con entregas previstas entre 2027 y 2030. La operación, según la propia compañía, sería liderada por el fondo COC Global Enterprise como inversor principal. 

La empresa vende esa expansión como "hito estratégico". Habla de eficiencia, de última generación, de nuevos destinos en América Latina y el Caribe, y de un salto fuerte en la flota. El problema es el presente: cuesta imaginar una revolución a cinco años cuando la agenda diaria se desarma en una semana.

En esa línea aparece Daniel Scioli, que hace tiempo se subió a la narrativa de "cielos abiertos" y viene posando con Fly Bondi como si fuera un caso testigo. Se reunió con el CEO en varias oportunidades, celebró rutas a Brasil y destacó que Flybondi tenía 21% del mercado, además de la promesa de pasar de 15 a 21 aeronaves. 

Hace un mes, Scioli volvió a hacer de anfitrión político de la empresa: participó de un encuentro donde el CEO de Fly Bondi se comprometió a ampliar 50% la conectividad aérea de San Juan. 

Con la ola de cancelaciones, Daniel Scioli fue chicaneado públicamente por su propio hermano. Pepe Scioli lo arrobó en redes sociales para exponer, sin comentarios ni matices, un tuit que detallaba la deficiencia del servicio de la aerolínea low cost que el Gobierno suele mostrar como emblema del nuevo modelo aerocomercial.

Fly Bondi fue adquirida por COC Global Enterprise, un fondo estadounidense con intereses en tecnología y aviación, en junio de este año. El titular de este fondo es Leonardo Scatturice. No se trata de un empresario convencional del negocio aerocomercial: su nombre empezó a ganar peso político. Se movió como articulador entre el oficialismo libertario y la derecha estadounidense, con presencia en encuentros del universo conservador y vínculos con operadores del trumpismo. 

En la Argentina, su cercanía con el entorno más íntimo del Gobierno, en particular con Santiago Caputo, lo ubicó dentro del núcleo duro de gobierno que toma decisiones estratégicas. 

Su exposición pública se amplificó a partir de un episodio que generó fuerte ruido político: el arribo a Aeroparque de un avión privado vinculado a su entorno familiar, con valijas que no pasaron por los controles de Aduana.  
 
 

Por Luciana Glezer / LaPoliticaOnline

Te puede interesar
Lo más visto

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email