Masterclass: la mayoría cree que hay una crisis económica y que lo peor está por venir

Economía04/10/2026

Por más que Javier Milei y Luis Caputo salgan al exterior a difundir una supuesta prosperidad y un consumo en alza, la mayoría de los argentinos considera que el país atraviesa una crisis económica por la que responsabiliza principalmente a la administración libertaria y entiende que lo peor está por venir. La principal demanda al Gobierno es mejorar los salarios y crear más empleo, un reclamo que también comparten buena parte de los votantes de Milei y de Patricia Bullrich, especialmente en lo referido al trabajo. Quienes debieron endeudarse para afrontar la crisis sienten, además, que nadie en la política se está ocupando de su situación.

Los datos surgen del último sondeo de las consultoras Alaska y Trespuntozero, que dirigen Juan Courel y Shila Vilker. El 62,7% de los consultados consideró que el país atravesaba una crisis económica, mientras que sólo el 28,6% opinó lo contrario. La percepción de crisis se extendió a todos los segmentos, pero fue mayor entre las mujeres, los mayores de 50 años y los habitantes del AMBA. Entre quienes votaron a Sergio Massa en octubre de 2023 fue casi unánime. El dato significativo fue que también la compartió el 34,6% de quienes eligieron a Patricia Bullrich y, más aún, el 41,4% de quienes votaron a Javier Milei. 

Los analistas económicos vienen advirtiendo que el país podría entrar en una recesión, en un contexto de deterioro de la actividad y suba del riesgo país. Ese panorama encontró un correlato en la encuesta: entre quienes consideraron que el país atravesaba una crisis, el 82,8% creyó que lo peor todavía estaba por venir. Apenas el 7,9% fue más optimista y sostuvo que lo peor ya había pasado. La afirmación de Caputo de que se están viviendo los mejores 18 meses de las últimas décadas contrastó con la percepción de quienes deben salir a ganar su sustento y afrontan las dificultades económicas cotidianas.

Con una inflación estabilizada en un piso alto de alrededor del 2% mensual, las principales demandas económicas al Gobierno tienen que ver con el empleo y los salarios. El 23% planteó la urgencia de mejorar los ingresos de los trabajadores y el 22,5% remarcó la necesidad de generar puestos de trabajo. En tercer lugar, con el 16,9%, se ubicó la promoción de la producción y la industria, términos ajenos al vocabulario oficial. El reclamo salarial tuvo más peso entre los votantes de Massa y entre quienes tenían de 30 a 49 años. En cambio, la creación de empleo fue la principal demanda entre los electores de Milei y Bullrich, y tuvo mayor peso entre los más jóvenes. El pedido de trabajo también atraviesa, así, a la base electoral que llevó al Gobierno al poder.

Transcurridos ya casi tres años de administración libertaria, la responsabilidad por la situación económica recae, para la mayoría, en la gestión actual: el 55% señaló al gobierno de Milei. Sin embargo, el voto de 2023 todavía marca una diferencia importante. Quienes habían elegido a Sergio Massa responsabilizaron casi en su totalidad al Gobierno, mientras que los votantes de Milei y Bullrich apuntaron mayoritariamente a las gestiones anteriores. La atribución de responsabilidad a Milei fue mayor entre las mujeres, los mayores de 50 años y los habitantes del AMBA. En cambio, los hombres, los menores de 40 años y los habitantes del interior del país señalaron en mayor medida a los gobiernos anteriores.

En línea con la percepción de crisis, el 55,6% de los consultados aseguró que su situación personal era peor que la de un año atrás, un período que ya había sido económicamente complicado. Esa respuesta tuvo mayor peso entre las mujeres y los mayores de 50 años, con porcentajes muy similares en el AMBA y el interior. Apenas el 21,7% sostuvo que su situación había mejorado y otro 17,8% señaló que se mantenía igual. Los principales problemas en los hogares fueron los ingresos insuficientes (34,1%) y el peso de los servicios y los gastos fijos (14,2%). Son dos caras de una misma moneda: el dinero disponible pierde terreno frente al costo de las necesidades cotidianas.

Como consecuencia de la crisis y los bajos salarios, creció el endeudamiento de las familias y la mora, que ya involucra a unos seis millones de personas. Entre los encuestados por Alaska y Trespuntozero, la mitad dijo haber contraído deudas y, de ese grupo, el 66,7% admitió haberse atrasado en el pago de las cuotas. Aunque el Gobierno se desentiende del tema con el argumento de que se trata de una cuestión entre privados y la oposición impulsa varias iniciativas para buscar una solución, predomina la percepción de que la política no se ocupa. El 65,3% no sintió que hubiera alguien en la actividad política preocupado por el problema y apenas el 13,3% consideró que sí. Esta última respuesta tuvo proporciones similares entre los votantes de Massa, Milei y Bullrich. En cambio, entre quienes habían elegido a Massa, el 81,1% sostuvo que nadie se ocupaba. Es un llamado de atención para la dirigencia opositora, que no consigue mostrarle a su propio electorado que trabaja para resolver uno de los problemas que más lo golpean en estos tiempos de crisis. 

Por Fernando Cibeira / El Destape

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