




El mercado empezó a presionar para subir esta semana el valor de la divisa oficial que se utiliza para liquidar el bono del Tesoro nacional vinculado al dólar con vencimiento el 30 de junio, que se opera bajo la denominación D30S6 y que la administración del presidente JAvier Milei y el ministro Luis Caputo intentarán desactivar con un canje que ofrecerán este martes.


La tensión cambiaria se espera en una semana compleja para el Gobierno, que debe enfrentar el viernes un vencimiento de 800 millones con el Fondo Monetario Internacional, que desde este lunes tiene una misión de técnicos auditando los números fiscales del segundo trimestre y tomando por primera vez contacto oficial con el proyecto de Presupuesto 2027, denunciado por sus inconsistencias. En el mercado oficial se notó este lunes la intervención oficial para contener la suba que se manifestó en las primeras operaciones, cuando la divisa llegó a tocar los 1.517 pesos por unidad para cerrar al final de la rueda en 1.514,5 pesos, con un volumen operado en ese mercado de 600 millones controlado con operaciones de futuro por 517 millones y una suba de un punto en la tasa de Cauciones al tanto de 20,5% nominal anual.
La presión también se manifestó sobre el valor de los títulos públicos, que registraron pérdidas del orden de 0,3% a 0,8% y que dispararon otra vez el Riesgo País a los 533 puntos como un reflejo de la suba de la tasa de interés que dispuso la semana pasada la Reserva Federal de los Estados Unidos y que empezó a actuar como aspiradora de fondos de los mercados emergentes. El Índice Merval de la bolsa porteña siguió el mismo camino y cayó 0,8% en pesos y 0,1% medido en dólares mientras los ADR de las empresas que cotizan en Wall Street operaron mixto con mayor castigo a las empresas vinculadas al sector petrolero arrastradas por la caída del precio internacional del petróleo después de la decisión del presidente Donald Trump de no realizar nuevas operaciones bélicas en Medio Oriente.
El bloque de diputados de Unión por la PAtria envió hoy una carta a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, con copia a los técnicos que iniciaron este lunes al revisión del grado de cumplimiento del Gobierno del acuerdo vigente, en el que advirtieron sobre las inconsistencias técnicas del Presupuesto 2027, que también se empiezan a reflejar en los informes de las consultoras económicas envían a sus clientes del sector privado.

También cuestionan que asignaciones por $14,9 billones, equivalentes a aproximadamente 1% del PBI, cuya finalidad aparece descrita de manera genérica como Obligaciones a Cargo del Tesoro, otorgan un margen significativo de discrecionalidad en el manejo del presupuesto.
El tercer punto es el fuerte aumento, de $9,8 billones en 2026 a $17,4 billones en 2027 la Inversión financiera neta que implica que el Gobierno pueda utilizar superávit o financiamiento para acumular liquidez, inversiones financieras u otros activos sin una justificación suficientemente explícita. Unión por la Patria sostiene que esos elementos hacen que el Presupuesto 2027 sea poco transparente, incierto y con excesivos márgenes de discrecionalidad, y solicita al FMI un análisis urgente porque no cumple criterios mínimos de razonabilidad y transparencia.
Con distintos cuestionamientos, varias consultoras económicas vienen alertando sobre las inconsistencias del proyecto, como los recursos que se estiman para sostener el gasto y alcanzar el superávit o el ocultamiento de gastos por debajo de la línea para que no se contabilicen en el resultado primario o un manejo extremadamente opaco del financiamiento. La presión de la suba de tasas en Estados Unidos y las inconsistencias en el proyecto de presupuesto se suman esta semana a la definición del precio del dólar que se toma para liquidar el bono dólar link que vence el 30 de septiembre.
El equipo económico tendrá el martes un primer test, cuando se fije el valor de referencia para el canje que anunció este lunes la Secretaría de Finanzas con la idea de aflojar el vencimiento de fin de mes. Ofrece dos letras atadas al dólar con vencimientos el 30 de octubre y el 30 de noviembre y un bono ya con vencimiento en la próxima gestión, el 30 de junio de 2028. En estos canjes se esperan que participe el Banco Central y otras entidades oficiales y entidades financieras que mantienen un stock de títulos mientras el resto del mercado esperará hasta el viernes para fijar el precio final del bono. En el medio de la semana, las entidades tendrán que recomprar los dólares que liquidan al principio de mes para cubrir su posición en moneda extranjera, sumando presión al mercado.
Por Fernando Alonso / El Destape


























