En la medición sobre la preferencia electoral de cara a la primera vuelta presidencial, el gobernador bonaerense registra un 33,7% de los apoyos, superando por al jefe de Estado, quien cosecha un 32,4%. Detrás de los dos principales competidores se ubican Myriam Bregman con el 10,2% y Juan Schiaretti con el 6,6%, mientras que las opciones de voto en blanco e indecisos representan el 7,4% y el 9,7%, respectivamente.

De acuerdo con el análisis de la consultora Tendencias, este corrimiento en el primer lugar responde sobre todo a la caída constante del oficialismo, que a comienzos de año superaba los 38 puntos, y no a un crecimiento abrupto del peronismo, que se ha mantenido en valores relativamente estables de entre 30 y 33 puntos en las últimas mediciones.
Al evaluar una definición en balotaje entre los dos candidatos principales, Kicillof amplía la ventaja al alcanzar un 46,1% frente al 37,4% de Milei. En este mano a mano, el resto del electorado se distribuye entre un 7,3% de voto en blanco, un 5,8% de personas que afirman que no irían a votar y un 3,5% de indecisos.

El informe de la consultora analiza además la disposición individual a votar por cada dirigente, lo que refleja un electorado oficialista más polarizado y con menor margen de crecimiento. Javier Milei conserva la base de voto firme más nutrida con un 28,8% que afirman que "seguramente lo votarían", pero también registra la tasa de rechazo más alta, alcanzando un 55,8% de "nunca lo votaría" y un techo electoral acotado con solo un 7,4% que "podría votarlo". Por su parte, Kicillof obtiene un 23,9% de voto seguro, un 20,2% de voto potencial y un rechazo del 47,6%.































