Miliband afirmó que Londres considera ilegal la ocupación debido al avance del control israelí y a la expansión de los asentamientos. También denunció que en algunas zonas de Cisjordania se está produciendo una "limpieza étnica" de palestinos a manos de lo que calificó como "colonos terroristas". El anuncio coincidió con los planes israelíes para construir unas 1.200 viviendas en la zona E1, al este de Jerusalén, y con un aumento de los ataques de colonos contra población palestina.
La decisión británica fue respaldada por otros países. Reino Unido, Canadá, Francia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Irlanda, Noruega, Polonia, Portugal, España y Suecia anunciaron restricciones comerciales contra los asentamientos. Israel respondió con una serie de medidas contra Reino Unido. El canciller Gideon Saar anunció el cierre del consulado británico en Jerusalén y acusó al gobierno de Londres de interferir en los asuntos internos israelíes.
Además, Israel prohibió el ingreso al país de 12 ciudadanos británicos, entre ellos varios legisladores de izquierda y del Partido Verde. La cancillería israelí justificó los vetos por supuestas actividades "antisemitas y antiisraelíes" o por negar la existencia del Estado de Israel. Entre los políticos incluidos aparecen Jeremy Corbyn, Zarah Sultana, Diane Abbott, John McDonnell y Richard Burgon, además de legisladores del Partido Verde.
Israel también anunció que expulsará a los representantes británicos del centro encargado de supervisar el alto el fuego en Gaza mediado por Estados Unidos y que prohibirá el entrenamiento británico a las fuerzas de la Autoridad Palestina. Saar calificó de "mentiras escandalosas" las acusaciones de Miliband sobre la situación en Cisjordania y sostuvo que las medidas británicas constituyen una "interferencia flagrante" en el proceso electoral israelí.

El posicionamiento de Ben Gvir se produjo además en un momento en que la cuestión hidrocarburífera del archipiélago volvió a estar en la agenda argentina. El gobierno de Javier Milei anunció una denuncia penal contra filiales de la compañía petrolera israelí Navitas, a la que acusa de explorar y explotar hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte mediante licencias otorgadas por la administración colonial británica.
Días atrás, Yair Netanyahu, hijo del primer ministro israelí, ya había manifestado su apoyo público al reclamo argentino. "Las Islas Malvinas pertenecen a Argentina”, escribió en X y agregó: ¡Reconozco las Islas Malvinas como parte de Argentina!”.
Escala el conflicto: qué dijo el primer ministro de Reino Unido
En un mensaje que publicó en X, el primer ministro británico, Andy Bunham, explicó los motivos de las recientes medidas que tomó Reino Unido respecto al conflicto en Medio Oriente. "Durante años hemos abogado por una solución de dos estados en Oriente Medio, pero debemos reconocer que esas palabras carecen de sentido si no las respaldamos con acciones. Durante demasiado tiempo, hemos dudado en actuar, temiendo ser acusados de ser antiisraelíes. Hoy anunciamos medidas cuidadosamente calibradas y dirigidas que no van dirigidas al pueblo israelí, sino a las políticas inaceptables del actual gobierno israelí", expresó.
"Bajo los cuatro años de este gobierno israelí se han aprobado más asentamientos que en los 20 años anteriores. La ONU ha informado de más de 1.500 incidentes de violencia de colonos hasta ahora este año, dirigidos a expulsar a los palestinos. Y la situación está empeorando rápidamente", continuó y agregó: "Las medidas que anunciamos hoy van dirigidas a proteger la única solución que podría permitir que el pueblo israelí y el palestino vivan lado a lado en paz y seguridad —algo que la gente en todo el Reino Unido desea desesperadamente ver—. El gobierno que lidero seguirá trabajando con nuestros socios en todo el mundo para mantener viva esa esperanza".

























