El dato más contundente aparece en la percepción de la situación económica personal. La mirada negativa alcanzó su nivel más alto del año: 68,2% de los encuestados calificó su situación como "difícil" o "mala", mientras que apenas 5,5% la consideró buena. El registro marca un fuerte contraste con el repunte observado en julio, cuando la percepción positiva había alcanzado el 36,4%.


Más pesimismo sobre el futuro
El malestar no se limita a la situación actual. También se deterioraron las expectativas sobre la economía del país para los próximos doce meses. El optimismo cayó a 30,8%, su nivel más bajo del año, mientras que el pesimismo alcanzó el 53,8%. Además, creció la incertidumbre: el 15,4% no pudo anticipar qué ocurrirá con la economía.

Otro indicador que refleja el desgaste del humor social es la evaluación del sacrificio económico realizado durante los últimos dos años. Por primera vez en la serie, son más quienes consideran que ese esfuerzo "no va a servir para nada" que quienes creen que "va a valer la pena". La relación es de 42,5% contra 37,6%.
El malestar empieza a tener responsable
El deterioro del clima económico también modifica la percepción sobre quién tiene responsabilidad por la situación actual. En agosto, el 38,7% señaló al gobierno de Javier Milei como principal responsable de la situación económica, frente al 27,1% que apuntó a la herencia recibida del kirchnerismo.
El cambio es significativo porque en julio ambas explicaciones estaban prácticamente empatadas. De acuerdo con el estudio, por primera vez el gobierno actual queda claramente por encima de la gestión anterior como responsable de la situación económica.
Ese desgaste también se refleja en la imagen presidencial. Milei cerró agosto con 35% de imagen positiva y 56,4% de negativa, su peor registro del año. La encuesta señala además que la adhesión firme al rumbo del Gobierno cayó al 28,9%, el mínimo de toda la serie.

Sin embargo, el deterioro del humor social no se traduce automáticamente en un cambio de voto. El propio estudio advierte que la opinión sobre Milei empeoró entre julio y agosto, pero el 96% de las personas que fueron encuestadas nuevamente mantuvo su decisión electoral. El malestar, por ahora, encuentra una salida principalmente en el voto en blanco y no en un traslado masivo hacia la oposición.
Ese dato explica una de las principales particularidades del escenario: el oficialismo enfrenta un deterioro importante del humor social sin que ese malestar haya encontrado todavía un canal electoral definido. El voto en blanco en los escenarios de balotaje supera el 22%, una señal de que existe un sector importante del electorado que todavía no encuentra una opción que lo represente.
Ficha técnica: El estudio fue realizado por RDT a nivel nacional entre el 21 y el 24 de agosto de 2026. Se relevaron 1.286 casos, mediante una muestra aleatoria, polietápica y estratificada por región, proporcional al peso poblacional, con cuotas de sexo y edad según parámetros del Censo 2022. La recolección se realizó 100% de manera digital, a través de redes sociales. El estudio declara un nivel de confianza del 95% y un margen de error muestral de ±3,8%. La muestra tuvo cobertura de todo el territorio nacional.


























