Este miércoles vence el plazo para que el exjefe de Gabinete Manuel Adorni presente a la justicia la documentación para justificar el desmedido aumento de su patrimonio. El ex vocero presidencial debe explicar una diferencia de más de cuarenta y tres millones entre ingresos y egresos familiares, así como el origen de pagos por 400 mil dólares. Habrá que ver si pudo reunir la documentación que le requirieron o si pide una prórroga para presentarla.
Esas 20 preguntas son claves para determinar la situación judicial de Adorni. Una vez recibidas, el fiscal definirá si lo cita o no a declaración indagatoria.
Hasta ahora, el ex jefe de Gabinete ha dado una serie de argumentos contradictorios y cambiantes. Por ejemplo, al declarar ante el Congreso dijo que tenía todo declarado (“nunca existió ocultación alguna”, aseguró, pero tras abrirse la causa judicial presentó una declaración jurada en la que aparecieron cerca de medio millón de dólares más.
Para el fiscal, “los incrementos, adquisiciones y desembolsos” que hizo Adorni durante los dos años y medio que integró el gobierno de Javier Milei “no encuentran hasta el momento explicación suficiente”.
Según la investigación, Adorni percibió 35 sueldos durante el tiempo que fue funcionario. Sumados a los ingresos de su esposa, los ingresos familiares fueron de 229 millones de pesos. Sin embargo, los gastos en el mismo período fueron de 272 millones, es decir 43 millones de pesos más.
El requerimiento de la fiscalía señaló, además, que Adorni manejó cuatro billeteras cripto (en Binance, Lemon, BUENBIT Y Satoshi Tango) que nunca incluyó en sus declaraciones juradas. Por otra parte, tuvo ingresos de origen desconocido en su cuenta del Banco Nación por 7,5 millones de pesos y existen dudas sobre otros posibles bienes.




























