


El mapa de la desigualdad: cómo cambió el desempeño productivo de las provincias con Milei
Actualidad - Nacional17/08/2026

A poco de llegar a los tres años del inicio de la gestión de La Libertad Avanza, el retroceso del entramado productivo y laboral alcanza a prácticamente todo el país y da paso a economía cada vez más desigual: mientras 23 de las 24 provincias perdieron empresas y casi todo el territorio nacional sufrió destrucción de empleo formal y caída del consumo, apenas un puñado -vinculado a hidrocarburos y minería- logró escapar de la tendencia mayoritaria, pero sin llegar a compensar la destrucción general.


En concreto, más de 30.000 empresas cerraron y más de 330.000 puestos de trabajo formales se perdieron desde diciembre de 2023, pero detrás de esos números nacionales aparece un fenómeno todavía más profundo: el deterioro productivo se extendió territorialmente y golpeó tanto a las grandes economías provinciales como a distritos más pequeños, donde las caídas relativas fueron todavía más pronunciadas. El resultado es una reconfiguración del mapa económico argentino. El mercado interno pierde peso a medida que se deterioran los ingresos y el consumo, mientras las actividades extractivas orientadas a la exportación concentran una proporción creciente del dinamismo.
De este modo, el modelo libertario no solo achica la economía en buena parte del territorio, sino que también redefine dónde se produce, dónde se destruye empleo y qué provincias quedan mejor posicionadas y con mayor o menor poder de fuego frente al gobierno nacional.
En términos absolutos, tanto el cierre de empresas como la pérdida de empleo se concentraron en las jurisdicciones de mayor tamaño económico y poblacional: Buenos Aires perdió 7.625 empresas y cerca de 79 mil puestos de trabajo; Córdoba, 4.647 empresas y 17 mil empleos; CABA, 3.428 empresas y 43 mil puestos; y Santa Fe, 2.945 empresas y 15 mil empleos. Sin embargo, el impacto relativo fue particularmente severo en provincias de menor escala: en cantidad de empresas sobresalen las caídas de La Rioja (-20,8%), Chaco (-13,6%), Catamarca (- 12,8%) y Tierra del Fuego (-12,7%), mientras que en empleo formal las mayores contracciones corresponden a Santa Cruz (-16,4%), Tierra del Fuego (-15,6%), Catamarca (-12,3%) y Formosa (- 12%).
“En conjunto, estos resultados reflejan un proceso de destrucción del tejido productivo y laboral que alcanza a prácticamente todo el territorio nacional, con la excepción de un reducido grupo de provincias beneficiadas por la expansión de las actividades hidrocarburíferas”, precisó un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP) que analizó el desempeño económico de las provincias argentinas en lo que va de la administración de LLA.
La única excepción en materia de empresas ha sido Neuquén (+103 empresas) en tanto que en empleo formal solo creció dicha provincia (+10 mil puestos) y Río Negro (+3.092 puestos) aunque incluso considerando ambos casos, “la creación de empleo apenas compensa el 5% de los puestos destruidos en el resto del país”, alertaron.

En este marco, un tercer factor en escena tiene que ver con que cuando disminuye el poder de compra de los hogares, se reducen las ventas de las empresas orientadas al mercado interno, afectando su sostenibilidad y su capacidad para mantener o generar puestos de trabajo. Sobre ello, el documento al que accedió este medio presentó una estimación propia de las ventas de supermercados a precios constantes por provincia, que exhibió que con Milei registraron una caída real del 10% a nivel nacional (comparando noviembre de 2025 con noviembre de 2023, por estacionalidad).
El retroceso del consumo masivo fue prácticamente generalizado: solo Neuquén (+10,3%), Río Negro (+3,6%) y, en menor medida, Tierra del Fuego (+1,6%) registraron incrementos reales de las ventas. En el resto de las provincias el consumo cayó, con descensos particularmente pronunciados en Formosa (-36,6%), Tucumán (-33,8%), Misiones (-30,3%) y Salta (-28,9%).

Un cuarto indicador que grafica el desempeño económico actual provincial tiene que ver con las exportaciones, el único con signo positivo aunque su dinamismo se concentra en pocas provincias.
Los datos evidenciaron que durante el período 2024-2025 la mayor modificación en la composición territorial de las exportaciones corresponde a Neuquén, cuya participación en el total nacional aumentó en 4 puntos porcentuales. En menor medida también incrementaron su participación San Juan (+0,8 puntos porcentuales), Jujuy (+0,4) y Catamarca (+0,2), mientras que varias de las principales provincias exportadoras perdieron peso relativo, entre ellas Santa Fe (-2 puntos porcentuales), Córdoba (-1,6) y Buenos Aires (-0,3). En consecuencia, “el crecimiento reciente de las exportaciones estuvo acompañado por una mayor concentración territorial de la inserción exportadora, con un desplazamiento del peso relativo hacia provincias especializadas en hidrocarburos y minería”, analizaron los economistas.
De esta manera, la reconfiguración del mapa territorial se estructura en torno a un gran porcentaje de las provincias con marcado deterioro de su entramado productivo, y con un único sector que gana peso relativo vinculado a actividades extractivas orientadas al mercado externo. En otras palabras, “el crecimiento de las exportaciones no expresa una mejora generalizada de la capacidad productiva del país, sino una reconfiguración de la estructura exportadora en favor de un conjunto muy reducido de provincias, profundizando las desigualdades regionales”, señalaron desde el IPYPP.
De las últimas gestiones, la peorPor un lado, “la situación actual muestra una dinámica similar con la gestión de Cambiemos” ya que entre 2016 y 2019 la cantidad de empresas cayó un 4,4% y el empleo formal privado retrocedió un 3,8%. La destrucción de empresas alcanzó a 23 de las 24 jurisdicciones, mientras que la pérdida de empleo afectó a 21 provincias.
A diferencia, la dinámica observada contrasta con la gestión del Frente de Todos en tanto entre 2020 y 2023 la cantidad de empresas aumentó 0,4% y el empleo formal privado creció 5,9%, a la vez que en términos de las ventas de supermercados crecieron un 3,9% en términos reales a nivel nacional (13 de las 24 provincias registraron incrementos reales en las ventas).
Por último, durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, si bien la cantidad total de empresas permaneció prácticamente estable, el empleo formal privado aumentó un 2,9% y el crecimiento alcanzó a casi todas las provincias, configurando “un escenario de expansión territorial mucho más extendido que el observado durante las administraciones de orientación liberal”, cerraron los especialistas.


























