El gobierno de Javier Milei insiste con entregar las tierras argentinas a los capitales extranjeros sin ningún tipo de límites. A pesar de los intentos frustrados en el Congreso, LLA no se detiene en su afán de continuar con un proceso que ya se había profundizado en el gobierno de Mauricio Macri. Estados Unidos, Italia y España son los países con mayor presencia en las tierras rurales de Argentina, entre los tres poseen más de la mitad de los 13 millones de hectáreas que están en manos de empresas foráneas. Encabezan una lista que incluye empresas de Suiza, Chile, Uruguay, Emiratos Árabes Unidos y el Estado de Qatar, además de otras que están radicadas en paraísos fiscales. Tienen, hasta el momento, más del 5 por ciento de las tierras argentinas. Algo así como todo el territorio de Inglaterra, pero plagado de recursos naturales estratégicos, enclaves naturales for export.
Los enclaves extranjeros están en distintas provincias, pero tienen un patrón común: están en zonas fronterizas —tanto en el Norte como en la Cordillera— y en territorios con recursos hídricos, mineros o ventajas logísticas como puertos o vías navegables. Alrededor del Río Paraná, por ejemplo, hay tres localidades que superan el 30 por ciento de extranjerización: Iguazú, en Misiones; Ituzaingó y Berón de Astrada, en Corrientes; y Campana, en Buenos Aires.
Los enclaves extranjeros en Argentina
*Misiones es una de las provincias con mayor extranjerización, está muy cerca de llegar al límite del 15 por ciento y tiene cinco departamentos que exceden ese límite. Allí, los capitales chilenos son que prevalecen, mayoritariamente de la empresa Arauco que se dedica al monocultivo de pinos. “Van desplazando poblaciones, generando presión sobre las tierras y complicando, por ejemplo, la producción de los yerbateros de esa provincia. La mayoría de estos departamentos están en zonas de frontera”, le explica Oberlin a Página/12.
*En Chubut está Cushamen, en el departamento de El Hoyo, donde el 23 por ciento de las tierras están en manos de extranjeros, sobre todo de italianos. Benetton es el que más tiene: 900.000 hectáreas. Es una zona de incendios reiterados y conflictos sociales como el de la comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia, a la que acompañaba Santiago Maldonado. Se trata de una zona rica en recursos hídricos. “La disputa con los grandes capitales han ido expulsando y desplazando a las comunidades originarias”, agregan desde el Observatorio. Algo similar sucede con Bariloche, que está al límite con más del 14 por ciento de tierras extranjerizadas, o en Lácar.
*Malargüe, en Mendoza, está en el límite con un 14,73 por ciento: son más de 600 mil hectáreas en manos extranjeras. Según el observatorio, allí opera una empresa minera con proyectos de extracción de uranio, potasio, oro, cobre, hierro. Además de los minerales, es una provincia con más de 11 mil hectáreas de área glaciar en la que está, por ejemplo, el proyecto de extracción de cobre controlado por la firma Wincul S.A. “En el departamento de Malargüe son más de tres millones de hectáreas y hay 600.000 que están extranjerizadas. Una proporción muy alta si se compara con Buenos Aires, que hay 800.000 extranjerizadas y es la provincia continental más grande de nuestro país. En Mendoza son capitales españoles y están relacionados con la minería”, agrega Oberlin.
*En Iglesia, San Juan, el 25 por ciento de tierras está en manos de capitales no nacionales. “Alrededor de 11.000 hectáreas de superficie glaciar, junto con dos proyectos mineros en operación y once previstos, lo que convierte a esta área cordillerana en uno de los espacios donde con mayor claridad se superponen recursos hídricos estratégicos, intereses extractivos y procesos de concentración y extranjerización de la tierra”, indica el informe del Observatorio.
*En Tinogasta, Catamarca, el 27 por ciento de la superficie rural está extranjerizada. Hay proyectos mineros que se encuentran a 4500 hectáreas de ambientes glaciares o periglaciares, que provocan problemas con la gestión del agua y la protección de estos ecosistemas de alta montaña.
*En General Lamadrid, La Rioja, el 57 por ciento de la superficie rural fue comprada por extranjeros y existen seis proyectos mineros previstos, varios vinculados a capitales de origen canadiense, localizados en zonas con presencia de ambientes glaciares o periglaciares.




























