El presidente Javier Milei aprovechó el 9 de Julio, Día de la Independencia, para ratificar su subordinación a Washington. Desde Tucumán destacó que las prioridades de su gobierno son las que impone el Fondo Monetario Internacional. Es decir más ajuste, sin importar sus consecuencias. Con la Casa Histórica como escenario, Milei les pidió a los gobernadores “ratificar el compromiso con el Pacto de Mayo”, la réplica del Consenso de Washington que les hizo firmar en 2024. De regreso a Buenos Aires encabezó un Tedeum en la Catedral metropolitana y una reunión de gabinete en la que expuso los avances del proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central. Esta iniciativa, al igual que la eliminación de la ampliación del régimen de zonas frías, son exigencias del FMI que el Gobierno todavía no cumplió, pero se apresta a hacerlo. Una agenda alejada de la independencia económica y la soberanía política.
La reforma política, hoy reducida a la suspensión de las PASO para perjudicar a la oposición, y la inviolabilidad de la propiedad privada, próxima a tratarse en el Senado, forman parte del Pacto de Mayo, al que suscribieron 18 gobernadores el 9 de julio de 2024. Ese acta no fue más que un eufemismo del Consenso de Washington, el programa de políticas económicas neoliberales que el FMI sigue imponiendo, casi sin diferencias, en cualquier región del mundo desde hace más de medio siglo.
La familia unida
Ya en Buenos Aires, el presidente encabezó la escenificación del reseteo de su gobierno tras el affair Adorni que se extendió por más de 110 días. Milei se mostró caminando con su gabinete rumbo al Tedeum, en el que recibió fuertes críticas de la iglesia y luego de la reunión salió al balcón para mostrar distensión.
Puertas adentro el presidente ratificó que seguirá siendo el mejor alumno del FMI. Ante su gabinete expuso los avances de la reforma de la carta orgánica del BCRA. El Ejecutivo trabaja en el anteproyecto que será enviado “en las próximas semanas” al Congreso. “En ese marco, el jefe de Estado realizará una presentación en profundidad de los alcances y objetivos de la iniciativa”, dijeron en Casa Rosada.
La medida busca prohibir el financiamiento del Tesoro por parte del Banco Central. Es decir, impedir que el BCRA otorgue adelantos transitorios o cualquier otra forma de asistencia monetaria al Estado nacional para cubrir déficit fiscal. Para el presidente, que prometió en campaña cerrar el Banco Central, esa conducta debería tener sanciones penales.
Los festejos del FMI
La vocera del FMI, Julie Kozack, celebró el anuncio: “Esto mejorará la rendición de cuentas y la transparencia, y reducirá las vulnerabilidades de lo que llamamos ‘dominio fiscal’, que es esencialmente una situación en la que el Banco Central financia al Gobierno. Por eso, es importante reducir esas vulnerabilidades en Argentina”, explicó.
Se trata de la reedición de iniciativas como la Ley Déficit Cero de Cavallo, del año 2001, que establecía que el gasto público no podía superar la recaudación. Por fuera de eso, la reforma política es solo un instrumento para buscar su reelección perjudicando a la oposición.
Junto al “Shutdown”, las medidas que el gobierno priorizará durante el segundo semestre implican más ajuste y una profundización de la motosierra que el Congreso deberá legitimar. Para colmo, Milei comparó el ajuste “más grande de la historia de la humanidad” con el Cruce de los andes: “Haber logrado esta transformación económica sin default, sin confiscaciones, y buscando métodos de mercado para resolver todos nuestros problemas, supone una suerte de cruce de los Andes en materia económica”, dijo sin ruborizarse.
La reforma del régimen de Zona Fría forma parte de la agenda de reformas estructurales acordada entre el Gobierno y el FMI. En el mismo reporte dice que “el régimen de zonas frías diluyó el impacto de la rebaja de subsidios”. El Fondo exige una mayor focalización del gasto energético. Negociar la media sanción de la reducción del régimen fue la antipática tarea que el gobierno le encomendó al flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, además de la reforma Electoral.
Del encuentro, que significó en las hechos la primera reunión de Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete participaron, además del presidente Javier Milei, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y los ministros Pablo Quirno (Relaciones Exteriores), Sandra Pettovello (Capital Humano), Mario Lugones (Salud), Alejandra Monteoliva (Seguridad), Luis “Toto” Caputo (Economía), Juan Bautista Mahiques (Justicia), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado) y Carlos Presti (Defensa).
También estuvieron presentes el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la titular del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; el asesor presidencial Santiago Caputo; el vocero Adrián Ravier; el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández; y la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal.
Una vez concluida la reunión Milei salió al balcón para mostrarse junto al gabinete. El abrazo a Santiago Caputo significó una demostración de apoyo permanente en medio de la interna feroz que vive con su hermana.




























