Uno por uno, los inventos y los tropezones mediáticos de Adorni que lo terminaron comprometiendo

Actualidad - Nacional21/06/2026

Desde que la foto de Bettina Angeletti in fraganti en el Ohel (como se conoce a la tumba del Rebe de Lubavitch, en el cementerio Montefiore de Nueva York) lo puso a dar explicaciones, Manuel Adorni no paró de echarse tierra encima. Sus apariciones públicas para intentar aclarar primero sus viajes, luego sus propiedades y más tarde el total de su fortuna quedaron casi siempre en offside respecto de los avances de la investigación judicial, lo que declaraban los testigos en el marco de la causa o con su propio archivo de entrevistas y de publicaciones en redes sociales.

Algunos de los traspiés más sonados se convirtieron en meme (el deslome, el pendrive, los simples periodistas); pero otros serán utilizados por la oposición como argumento para ir por él en el Congreso. Página/12 hizo un repaso cronológico de esa barranca abajo.

Deslomándose

El principio del final fue cuando se caracterizó a sí mismo como “deslomado” en una entrevista el 10 de marzo con Eduardo Feinmann desde EEUU. Fue para explicar que Bettina estaba a bordo del avión. En aquel entonces se discutía si la cuenta de la espacada la había pagado el Estado, y Adorni pisó el palito: dijo que pagó todo él. La pregunta siguiente fue con qué dinero.

Sin vacaciones

“Yo me iba a ir de vacaciones en diciembre… Tenía definido irme el 26, 27… Pero no era razonable irme de vacaciones un mes después de haber asumido la jefatura de gabinete. Se me dio la posibilidad de irme con mis nenes ese fin de semana de carnaval. No oculté nada de nada. Fueron cuatro días con mis hijos. Fue lo único que hice en estos dos años: irme cuatro días con mis nenes”. Eso le dijo Adorni el 15 de marzo a su “amigo” Luis Majul en una nota del 15 de marzo, con la foto de Bettina en Nueva York todavía fresca. Las preguntas estuvieron centradas exclusivamente en ese viaje y en el de Punta del Este, que se había revelado poco antes. Pero dejó esa perlita que a la luz de la causa lo dejó más que en off-side: “fue lo único que hice en estos dos años”. En la causa se pudo establecer que el dúo Adorni-Angelletti viajó a Aruba entre el 29 de diciembre de 2024 y el 10 de enero de 2025; y protagonizó escapadas a Gualeguaychú del 6 al 8 de diciembre de 2024 y del 28 al 30 de noviembre de 2025, y a Bariloche (en el hotel Llao Llao) en junio del 2024; además de un fin de semana perdido de Bettina en Madrid en 2025 con las mamis del cole.

Tampoco pudo explicar quién pagó el viaje a Punta del Este, si él mismo, su socio Marcelo Grandio o un tercero. Los comprobantes de pago fueron emitidos a nombre de Inhouse (productora de Marcelo Grandío) y a un intermediario, sin embargo, Manuel insistió en que pagó él.

Simples periodistas

“Quédense tranquilos, que todo lo que tiene que estar declarado, está declarado en cada uno de los organismos, tal como corresponde”, dijo Manuel Adorni en la primera y única conferencia de prensa en Casa Rosada en la que contestó preguntas sobre su patrimonio. Fue el 25 de marzo y quien abrió la ronda de preguntas fue la colega de Página/12 Melisa Molina, a quien Adorni le confirmó que efectivamente había comprado el departamento de la calle Miró al 500, en Caballito. Enseguida formuló la frase subsiguiente de que “todo está declarado”. El jefe de gabinete se había amparado en que ese departamento lo había adquirido en noviembre de 2025, lo cual era cierto; pero la mentira estaba en el otro inmueble, la casa en el country de Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, que había sido incorporada al patrimonio en noviembre de 2024. Sin embargo, en la declaración jurada rectificativa de 2024, presentada en agosto de 2025, esta propiedad no figuraba; recién apareció en la segunda –y última– rectificativa de junio de 2026, la más reciente.

Todo en regla, todo declarado

La misma frase les dijo un mes después a los diputados que lo atosigaron a preguntas durante su informe de gestión, presentado el 29 de abril. “Nunca existió ocultación alguna”, sostuvo enfático. Milei y el resto del gabinete lo aplaudieron desde los palcos. De todas, es la mentira con más patas cortas o que peores consecuencias políticas puede traerle, porque será utilizada por la oposición durante la eventual interpelación —si es que llegara a concretarse— como uno de los motivos para la moción de censura. Y es que el propio Adorni se desmintió a sí mismo: terminó admitiendo que omitió declarar los supuestos 500 mil dólares que hizo en el mundo cripto antes de ser funcionario y que explicaban –según dijo– su repentino salto en calidad de vida y consumos. Fue en la entrevista con José Del Río en LN+ de hace diez días, cuando se declaró a sí mismo como un evasor fiscal. “No lo declaramos porque la forma de pelear contra la vieja política… era tener todo en negro”, dijo.

No entorpecer la causa

*No voy a dar más precisiones para no obstruir el trabajo de la justicia”. Visiblemente golpeado, un jueves a la noche (el 7 de mayo), Adorni acude al streaming Neura para una charla amena con Alejandro Fantino, con quien habla durante dos horas y media de cualquier cosa menos de lo que todo el mundo esperaba oír. Salvo por un detalle: allí pone a prueba su latiguillo de que no dará más detalles sobre su patrimonio porque, de esa manera, entorpecería el avance de la causa, dado su cargo. Pero apenas 24 horas después, del celular del contratista de la obra de Indio Cuá, Matías Tabar, que estaba en manos de la justicia, empezó a surgir exactamente lo contrario. Los chats inundaban los programas de televisión y el vocero quedaba otra vez en ridículo. “Che, quería hablar con vos por el tema de la declaración… Te van a estar llamando de mi equipo. El abogado”, le escribió Adorni a Tabar, preocupado por su testimonio. “Mirá, Manuel, te quería contar que hablé con gente que sabe de derecho y me aconsejaron que no tenemos que tener ninguna comunicación más entre nosotros. Nosotros vamos a contar toda la verdad”, le espetó el profesional. Era el principio del fin.

Pendrive, bitcoins y herencia

El pitido inicial del mundial de fútbol 2026 coincidió con la esperada presentación de su declaración jurada, que en realidad fueron, en total, tres: para justificar el incremento patrimonial (un cálculo conservador lo estimaba en 1.400 por ciento en dos años), Adorni tuvo que incorporar la famosa suma de 500 mil dólares que supuestamente hizo fuera de la gestión pública, antes de ser funcionario; por lo tanto debió rectificar las DDJJ de 2023 y 2024, a las que incorporó los “ahorros en negro” que hizo timbeando, según dijo, en el mundo cripto. Así intentó dar coherencia a un relato inverosímil.

La novedad fue presentada la noche anterior, en una nueva entrevista que se hizo meme, esta vez por el famoso cuento del pendrive. Pero además, aquel diálogo resultó clave porque echó luz hacia atrás y desmintió su propio relato previo, incluso lo que había dicho al Congreso de que no había nada sin declarar: “Lo cierto es que toda la vida ahorramos en negro, como lo ha hecho seguramente la mayoría de los argentinos que tuvo la suerte de ahorrar”, dijo sobre su fortuna hasta entonces desconocida, contradiciendo lo que él mismo había dicho al Congreso dos meses antes”, sostuvo.

En esa entrevista, Adorni dio finalmente a conocer su versión sobre de dónde sacó y cómo hizo el dinero (nada dijo sobre cascadas ni jubiladas prestamistas):

  • “Mi primer dinero, por así decirlo, lo hago cuando fallece mi papá en el 2002, que el dinero que me encontré, en el que nos encontramos con mi hermano en el departamento”.
  • “En el 2013 yo me empiezo a incursionar en el mundo del Bitcoin. Después, en el 2014 empiezo efectivamente a invertir fuerte en Bitcoin. [...] Entre 2014 y 2018 efectivamente gano o ganamos bastante dinero con con esta inversión. [...] Invertimos aproximadamente unos 200,000 y ganamos aproximadamente unos 300, 300,000.”
  • “En marzo 2018 liquido a $8,824 el total de la billetera, que eran los cinco bitcoin restantes. Bueno, acá se dio justo que es una billetera donde en la última compra pierdo porque compro a 7200 y vendo a 6800; ahí pierdo plata”.

Con el correr de las horas se constataría la falsedad de esos tres fragmentos centrales del discurso:

  • Más que ahorros, el padre les dejó a los hermanos Adorni una deuda hipotecaria privada, según consta en el expediente de la sucesión. Francisco declaró una herencia de 21 millones en la última de sus sucesivas rectificaciones de DDJJ, lo que le valió un llamado a indagatoria. El propio jefe de gabinete había dicho en 2018: “A los políticos: en 2002 murió mi papá y heredé su casa. Ahí me enteré sobre una hipoteca impaga desde 1996. Tarde años en arreglar todo, con mucho esfuerzo. Si hubiese creído que todo se solucionaría sólo porque soy bueno y simpático, hoy no tendría nada: hubiese perdido todo”.
  • Respecto de sus supuestas inversiones en 2013 y 2014, aclaró el especialista Fernando Molina: “Solo un 2.86% (87 mil wallets) de todas las wallets (3 M) en el 2014 poseía BTC por más de 10k usd- 0.48% (14 mil wallets) más de 56k usdEl promedio de tenencias de BTC en el 2014 era de ~2378$ usd o 4.22 BTC”. Es decir que Adorni perteneció, con suerte, al 0,5 por ciento de la población mundial que invertía en cripto por esa época.
  • El propio archivo de Adorni lo desmiente: le dijo por zoom al economista libertario Miguel Boggiano en 2022 que “soy una persona exageradamente conservadora”, explicaba, antes de desaconsejar el Bitcoin como inversión. A mí lo que me parece de Bitcoin es que me gustaría probarlo cuando no haya demanda del otro lado, ¿no? Un día que alguien tenga para vender y del otro lado no haya nadie que quiera comprar”. Otro video de 2020, además, lo muestra aceptando que “no se nada” de criptos.  

Por Matías Ferrari / P12

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