Tres de cada cuatro docentes apoyan el uso de la Inteligencia Artificial con fines educativos

Recursos Humanos27/03/2026

El 95% de los encuestados -una muestra diversa de 4200 profesores y estudiantes universitarios- asegura que utiliza inteligencia artificial a nivel educativo. Pero esta aceptación tiene tantos matices como personas y roles ya que impacta en la evaluación y en la demostración de aprendizajes adquiridos.

El estudio titulado “IA en Educación Superior: Perspectivas, Adopción y Riesgos en más de 4.200 Estudiantes y Educadores” fue realizado por la británica Census Wide, a pedido de una plataforma de educación, en octubre de 2025 y cuyos resultados fueron recientemente publicados.

Entre los puntos más destacados se menciona que “el 81% de los encuestados considera que la IA está teniendo una influencia positiva en la educación superior”, aunque el 37% apróximado de estudiantes y docentes considera que la inteligencia artificial no solo impacta en la posibilidad de una evaluación honesta sino que también puede interferir en los beneficios de la interacción educativa y erosionar habilidades adquiridas producto de un nuevo aislamiento tecnológico.

(Imagen Ilustrativa Infobae)El 51% de los estudiantes encuestados dice que usa la IA para investigar 

El beneficio de la IA

La pregunta que siempre surge es cómo la inteligencia artificial puede o no mejorar el aprendizaje y la experiencia profesional en el ámbito académico. La pregunta no es azarosa considerando que más del 90% de ese universo asegura utilizar herramientas de IA para diversas tareas.

De acuerdo a este relevamiento, al menos el 47% de los encuestados destacan que la posibilidad de un aprendizaje autónomo es uno de los principales beneficios. El uso de inteligencia artificial generativa les permite ahondar en ciertos tópicos o explicar y simplificar conceptos sin la necesidad de utilizar material extra o la intervención de un tutor.

En segundo lugar respecto a los beneficios se ubicó el incremento de la productividad y la eficiencia (41%) seguido del apoyo educativo (41%) y por último un feedback en tiempo real (36%).

Una joven con el pelo recogido, vista de perfil, sentada en un escritorio frente a una ventana, usando una laptop para una aplicación de beca. Hay libros y una taza de café.Los mayores desafíos son: el plagio, la evaluación y el aislamiento 

Usos y criterios

Mientras el 51% de los estudiantes encuestados indicó que usa la IA para investigar; entre las otras tareas se destaca que el 49% la utiliza para redactar -desde mails hasta papers- , seguido por manejo del tiempo y autoevaluación (44%).

En el caso de los docentes se plantean algunas diferencias. Un 34% aseguró utilizarla para crear tareas para sus estudiantes al igual que la planificación de clases y tutoriales.

En menor medida se posicionan tareas como revisión de la asistencia, y evaluación de exámenes y/ o tareas (aunque alcanza hasta un 30% de uso para estas últimas actividades, claves en el proceso de aprendizaje).

Mujer joven escribe en un libro abierto en un escritorio de madera. La luz solar entra por una ventana. Hay un portátil, libros y una taza de café en la mesa.Los encuestados coinciden en la importancia de establecer lineamientos éticos y de trabajo institucional con respecto a la IA 

Los grandes temas: hacer trampa y perder “humanidad”

Resulta llamativo que tanto el temor al plagio o a no ser evaluado correctamente se equipara (37%) con el miedo a que la inteligencia artificial limite la interacción humana; siempre clave -hasta ahora- para la educación académica.

Además se plantea que este “aislamiento” frente a la IA puede acarrear futuros cambios en habilidades adquiridas como comunicación, interacción social o habilidades de pensamiento crítico y empatía.

En cuanto al plagio o falta de uso criterioso de la IA, el 24% de los estudiantes admitió haber entregado tareas sin un doble chequeo con respecto a lo que les ofreció la herramienta utilizada. Aunque llamativamente son los estudiantes los que suelen mostrarse más preocupados con respecto a ser considerados “tramposos” al no tener siempre clara la forma correcta o habilitada de uso de IA en su proceso de aprendizaje.

Si bien el 71% de los encuestados cree que efectivamente el uso ético de la IA en la educación superior puede crear un nuevo paradigma para el aprendizaje, la tensión con respecto a qué y cómo se evalúa en este presente abre diversas dimensiones y debates.

Otro de los temas que también generó incertidumbre, es el que respecta a la privacidad de la información volcada en la IA generativa no solo en términos de integridad; sino también de reserva académica en cuanto a investigaciones en curso y/o planificación de exámenes y respuestas.

Los encuestados coinciden en la importancia de establecer lineamientos éticos y de trabajo institucional con respecto a la IA lo que permite menor ambivalencias y “pisar sobre terreno más seguro” rompiendo con el fantasma de la acusación de un mal uso de la herramienta.

Nota:infobae.com

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