
El efecto Dunning-Kruger es un sesgo cognitivo descrito por los psicólogos David Dunning y Justin Kruger que explica por qué las personas con bajo nivel de conocimiento o experiencia tienden a sobrestimar sus propias capacidades, mientras que quienes tienen un mayor dominio de una materia suelen infravalorarse.
Este fenómeno no tiene que ver con la arrogancia consciente, sino con una limitación real: cuando se sabe poco sobre un tema, también se carece de las herramientas necesarias para evaluar correctamente el propio desempeño.
Las personas con escasa experiencia no siempre son conscientes de lo que desconocen. Al no identificar la complejidad real de una tarea, tienden a pensar que la dominan. En cambio, quienes acumulan conocimiento y experiencia suelen ser más conscientes de los matices, los riesgos y los límites, lo que les lleva a mostrarse más prudentes en su autovaloración.
Este desequilibrio entre competencia real y percepción es la base del llamado síndrome Dunning-Kruger, especialmente visible en entornos profesionales.






















