La guerra enMedio Orienteabandonó los campos de batalla tradicionales y golpeó de lleno el corazón diplomático de la región durante la madrugada de este martes.Dos drones iraníes impactaron contra la embajada de Estados Unidos en Riad,provocando incendios y explosiones en el barrio más custodiado deArabia Saudita.Ante el avance de la ofensiva, elDepartamento de Estadoordenó la salida inmediata de su personal y ciudadanos en más de una decena de países, mientras laCasa Blancareforzó su seguridad perimetral con vallas y perros ante el temor inminente de ciberataques y atentados en territorio estadounidense.
El cierre total del Estrecho de Ormuz se convirtió en la medida más desesperada de laGuardia Revolucionariapara asfixiar la economía global. El Gobierno persa cumplió su amenaza ybloqueó el paso del 20% del petróleo mundial,una acción quedisparó el precio del gasun 45% en Europa y paralizó la producción de QatarEnergy. En paralelo, la aviación israelí destruyó el principal centro de comunicaciones de Teherán y atacó la sede de una radiodifusora estatal paraanular la capacidad de mandode una cúpula que, según los informes de inteligencia, ya se encontró desarticuladatras la eliminación de 49 líderes en una sola jornada.
Donald Trumpaseguró desde Washington que la"Operación Furia Épica"apenas inició y advirtió que la oleada de ataques más grande "todavía no sucedió". El Pentágono confirmó que ya logró la superioridad aérea local tras la destrucción completa de la flota iraní en elGolfo de Omán, una maniobra que buscó liberar las rutas comerciales del hostigamiento de Teherán. Pese a este dominio, las fuerzas norteamericanas sufrieron la baja de seis militares y el derribo accidental de tres avionesF-15por fuego amigo de las defensas de Kuwait, en medio del descontrol generado por las oleadas de drones.
La inestabilidad obligó a Israel a extender el cierre de escuelas y lugares de trabajo, mientras sus ciudades recibieron nuevos impactos de misiles balísticos lanzados desde Irán. El secretario de Estado,Marco Rubio, reveló que el ataque preventivo se precipitó al descubrir una planta de enriquecimiento de uranio secreta que el Gobiernointentaba ocultar para fabricar armas nucleares.Mientras Wall Street registró caídas históricas, la Casa Blanca avisó queno descarta el envío de tropas terrestres,bajo la consigna de que la campaña militar continuará hasta que la amenaza de Teherán sea eliminada por completo.