Nada marcha según el plan. Por falta de apoyo de los bloques aliados, el oficialismo suspendió la firma del dictamen del Presupuesto 2027, prevista para este miércoles, y puso en riesgo la sesión del 18 de noviembre. Desde el PRO, la UCR y la bancada de Argentina Federal plantearon objeciones a varios de los puntos centrales de la ley de leyes. En el entorno de Martín Menem evitaron dar mayores precisiones y aseguraron que siguen trabajando, aunque interpretaron los reclamos del PRO como “una paritaria” a cielo abierto. Entre ellos figura el pedido de “incluir en el Presupuesto 2027 las transferencias de coparticipación a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”. La rebelión de los dialoguistas podría complicar el calendario del Gobierno, que esperaba conseguir la aprobación en Diputados antes del cierre del período de sesiones ordinarias.
La UCR encabezó el reclamo de fondos para las universidades. La propuesta del Gobierno destina 7,7 billones de pesos a las casas de estudio, lejos de los 11 billones que reclaman los rectores. El bloque de Argentina Federal también sumó presión. El misionero Alberto Arrúa presentó días atrás un proyecto de resolución para que el Poder Ejecutivo adecue el Presupuesto 2027 y garantice el cumplimiento integral de la Ley de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición del Salario Docente. El legislador reclamó que las obligaciones previstas por la ley se traduzcan en partidas concretas para evitar que las universidades deban funcionar con recursos insuficientes y previsiones financieras desactualizadas.
El calendario
La firma del dictamen prevista para este miércoles quedó en suspenso y el oficialismo busca ajustar el cronograma para sostener la sesión del 18 de noviembre. Si bien la Comisión de Presupuesto y Hacienda sigue convocada, el encuentro podría quedar limitado a una reunión informativa.



























