La imagen parece totalmente fuera de contexto para un país en el que crecen la pobreza, aumenta la mora familiar, la industria se desploma, el consumo se desmorona y el modelo flaquea. Pero efectivamente ocurrió. El presidente Javier Milei se llevó esta semana a París a empresarios argentinos muy afines y a gobernadores en un evento que, al igual que el Coloquio de IDEA, funcionó como una especie de retiro espiritual de los propios para cerrar filas de los lineamientos a seguir para que el modelo económico se sostenga. Hoy, la misión del oficialismo es que no se rompa el bloque de protección, el núcleo duro del poder, que tiene filtraciones que se sueltan para advertir que el ajuste será letal en las elecciones. Por eso, en esa gira, el entorno de Milei trabajó para que los presentes no pierdan de vista que el candidato 2027 será él y no otro, dado que Patricia Bullrich se posicionó fuerte en IDEA desmarcándose y argumentando que la calle “está delicada”. El Presidente advirtió, además, que el estatus de privilegios que ha alcanzado ese núcleo de poder corre riesgo si en el 27 gana la oposición.
Asimismo, destacan que, “de confirmarse, la narrativa generalizada pasará de ser la de una “torta que se agranda, pero no derrama” a la de una “torta que se estanca (o cae), con los sectores mano de obra intensivos especialmente débiles” (recordar que en junio se cumplieron 13 meses consecutivos de caída en los puestos asalariados en el sector privado registrado)”.
Lo que apunta 1816 es algo de lo que se vio en IDEA. Si bien es un polo muy vinculado a la derecha (tanto que hasta a algunos socios les pareció vergonzoso y “un poco mucho” la invitación a Federico Luciani, el fiscal de la causa de CFK, al que se trató como un héroe), se habló allí de los alcances del ajuste.
Los organizadores del Coloquio confiaron ante este diario que se armó un evento para que Milei no sufra, pero los hechos no muestran que eso esté tan claro. Le armaron un almuerzo a Bullrich en el Costa Galana con 30 empresarios. Y otro al ex ministro de Macri, Hernán Lacunza. Los dos dijeron que hay una crisis y que el 2027 es complicado para Milei. Es curioso que hayan sido tan directos. “La gente se está cansando de tanto ajuste, Patricia”, le dijo un ceo en el almuerzo. “Y… sí, esto así no va”, admitió Bullrich, que no oculta que quiere ser candidata el año próximo.
Cuando llegó a oídos del Presidente lo que pasó con la senadora, Milei lo mandó a Santilli a armar un video para enviar a IDEA. Como ocurre habitualmente con el “Colo”, tenía tiro con la pelota boyando en el punto penal, hizo una gambeta demás y se la sacaron. Mandó un tape en el que sobre elogia a Milei en niveles obscenos y le vuelve a levantar el punto al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, que hasta a esta altura, más que una obsesión para el oficialismo parece una preocupación cada vez mayor.
Los empresarios que fueron a Mar del Plata también expresaron que las agresiones de Milei ya no resultan “graciosas” y que hay pocas cosas nuevas e interesantes en sus discursos. Además, el ataque al diario La Nación, un emblema para los ceos, no cayó nada bien. Caputo habló con algunos interlocutores habituales, algunos que estuvieron en IDEA, y les aclaró que “las cosas de Milei y las económicas están separadas”. Es el mismo ministro que apeló hace unas horas a la imagen del anticristo y el infierno para referirse a la oposición. Lo que se ve es un escenario de un sector privado que percibe el drama, pero pelea para revertir la novela. Parece difícil.




























