“Cerimedo me dijo que toda la corrupción estaba canalizada por la hermana del Presidente (Javier) Milei”, declaró Nadia Beller por videoconferencia ante el fiscal Franco Picardi. La había citado como testigo en la causa donde se investiga el direccionamiento de contratos, sobreprecios y coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) durante los primeros dos años del gobierno libertario. La mujer era pareja del consultor Fernando Cerimedo, que fue muy cercano a los hermanos Milei y quedó preso en Bolivia acusado de mandar a matarla. En una situación de desconfianza hacia él, había comenzado a grabar las conversaciones que tenían. Al dar testimonio, dijo que esos registros están en un celular que entregó a la justicia boliviana, que existen referencias al caso ANDIS y manejos espurios en algunos diálogos y que está dispuesta a entregar una copia para la investigación.
Picardi buscaba interrogarla respecto de las cuestiones que había hecho públicas. Empezó la declaración con una pregunta general y surgieron estos tres ejes:
Según la reconstrucción que pudo hacer Página/12 del testimonio, Cerimedo le hablaba a Beller de hechos de corrupción en ANDIS que describía como escandalosos y “peores” que otros que se conocían en Bolivia. Le habría mencionado la existencia de pagos ilegales y como destinataria a Karina Milei. “Me dijo que la corrupción estaba canalizada por la hermana del Presidente”, sostuvo en su testimonial. No pudo especificar pagos, montos, maniobras u otros detalles. Beller dijo que todo lo que sabe lo conoce en forma “referencial”.
Relató que Cerimedo le hablaba de ANDIS a cuento de que su exesposa había tenido un cargo importante. Sobre ella dio dos datos: Basil habría denunciado lo que sucedía en la ANDIS a través de un correo electrónico. No hay precisiones respecto de adónde o a quién se lo envió. Beller sostiene que eso fue lo que el consultor le explicó para sostener que Basil no habría sido cómplice sino que –según su versión– condujo a que estallara el caso por los aires. Su salida habría sido posterior al e-mail. Además, le atribuye haber filtrado los famosos audios de Spagnuolo donde decía, entre otras cosas, que el 3% de la facturación de medicamentos de alto costo y baja incidencia era para Karina. Otro tanto para Eduardo “Lule” Menem. Muchos suponen que Cerimedo tuvo también que ver con la filtración. Beller habló de la filtración, no de quién grabó.
Contó que Cerimedo hablaba por teléfono con el empresario Vicente Quintanal, por lo menos en la época que fueron pareja, desde noviembre del año pasado hasta el intento de femicidio. Beller menciona a Quintanal como un nexo que el operador digital seguía teniendo con el Gobierno. Pero lo cierto es que son socios en varias empresas importantes, como la Compañía Sudamericana de Inversiones, Surlibre Inversiones, Patagonia Energy Holding, entre otras, donde también aparece Basil. Relató que hablaban por uno de los dos celulares que tenía Cerimedo: un iPhone que está secuestrado, cuya clave no quiso entregar.
Pruebas y discusiones
La declaración duró unos 45 minutos. Beller estuvo con representantes del Ministerio Público Fiscal de Bolivia, y del lado argentino estuvo Picardi. En Bolivia su celular está incautado para ser analizado en la causa por supuesto enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado contra Cerimedo, y se haría una copia para el expediente sobre intento de femicidio. Una vez que ese material esté copiado e incorporado, podría ser remitido –también en copia– a la fiscalía de Picardi. Se supone que los investigadores en Bolivia deberían facilitarlo. Hay que ver también qué surge de los celulares del propio Cerimedo.
Antes de la testimonial, las defensas de Spagnuolo y Miguel Calvete pidieron participar de la audiencia. Desde Bolivia, la fiscalía explicó que la situación de Beller es particular por haber sido víctima de un intento de femicidio y que se debían procurar condiciones de reserva para la declaración, para lo que habilitaban la Cámara Gesell. Agregaban que “de acuerdo con la normativa boliviana no se requiere que las partes del proceso participen…” Picardi sostuvo que las partes estaban habilitadas a participar, pero con reglas: que las defensas de los acusados estuvieran de manera presencial en la sala de reuniones de la Procuración General junto a la fiscalía. Les negó el acceso a la videoconferencia. El abogado de Spagnuolo –Mauricio D’Alessandro– dijo que la fiscalía los excluyó y pidió la nulidad absoluta.
El exdirector de ANDIS ha tratado de todas las maneras posibles frenar la causa. Ya lo hizo también al reclamar la nulidad por cuestionar los famosos audios, que están sometidos ahora a un peritaje para que se determine, según indicó la Cámara Federal, su origen y veracidad. A la vez, reconoce que no fueron utilizados como prueba.
El testimonio de Beller abre una senda sobre el aspecto menos desarrollado del caso, que es el que tiene que ver con posibles coimas para altos funcionarios de la Casa Rosada, entre ellos la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Habrá que ver si el fiscal Picardi pide nuevas medidas en función de la testimonial. Por ejemplo, sobre la pista que atañe a Basil y su supuesta denuncia a través de e-mail. O si surgen más datos de las conversaciones grabadas.
Este martes, el expediente recibió el respaldo de la Sala II de la Cámara Federal, que confirmó los procesamientos de Spagnuolo y otras 18 personas. El tribunal dio por probada la existencia de una estructura destinada al saqueo de fondos para tratamientos de alto costo para personas con discapacidad sin cobertura médica, así como el reparto de sobreprecios millonarios —entre el 2.000 y el 4.000 por ciento— mientras el Gobierno recortaba el presupuesto del área en nombre del déficit cero.



























