Sin rastro del botín de $LIBRA, Milei finalmente presentó su declaración jurada

Actualidad - Nacional31/08/2026

Alrededor de diez mil dólares. Esa es toda la plata que Javier Milei le dijo a la Oficina Anticorrupción que ganó durante el 2025. Sobre el filo del límite legal —el plazo vence este lunes 31 de agosto para todos los funcionarios públicos—, el Presidente finalmente presentó su declaración jurada de bienes. Lo hizo este jueves por la noche, y casi en simultáneo, apenas minutos después, lo hizo su hermana, Karina Milei. Como viene sucediendo con los asuntos patrimoniales desde que ambos llegaron al poder, la lupa está puesta mucho más en las omisiones que en lo que efectivamente declararon. En el caso del presidente, en el documento que entregó a la OA no figura presumiblemente ni un solo peso embolsado con $LIBRA pese a que, según consta en la causa penal, habría llegado a firmar un contrato por USD 5 millones con el trader Hayden Davis a principios del año pasado.

De acuerdo a su declaración jurada, el patrimonio de Javier Milei obtuvo un salto en términos nominales durante todo el 2025 de 73 millones de pesos; si se le restan la inflación anualizada y la devaluación, el neto real de sus “ganancias” en un año fue de apenas $15 millones, o sea, unos diez mil dólares.

Como el documento abarca el cierre del período 2025, cualquier ganancia con $LIBRA ya debería formar parte de sus “ingresos” declarados; sin embargo, este ítem solo está compuesto por su sueldo como presidente y por la facturación de tipo privada, que tampoco está exenta de polémica. Pero de la criptoestafa no hay ni rastros: vale recordar que el tuit con que disparó el escándalo se publicó el 14 de febrero de ese año y que los contratos con Hayden Davis para la “tokenización” del Poder Ejecutivo —$LIBRA incluida— hallados en el celular de Novelli tenían fecha del 29 y el 30 de enero de 2025.

El patrimonio total declarado por Milei trepa a los $294.596.295,87, y se compone de los $295.182.652,87 en que tiene tasados sus bienes y la resta de una llamativa deuda (que aparece por primera vez) de $586.357,00 con el Banco Supervielle. Esto equivale a un incremento del 42,98% nominal durante todo el 2025.

En el ítem “ingresos” figura la “motosierra” sobre su propio salario como presidente. “El mío es el único sueldo que no crece”, había dicho este año con cinismo. Según el documento, ingresó $48.792.217,80 en concepto de sueldo en 12 meses, un aumento de poco más del dos por ciento respecto de 2024. El resto se compone de $45.083.979,43 por el rubro “Renta de Empresas y Auxiliares de Comercio”, es decir, sus actividades privadas personales. Como no tiene empresas ni sociedades declaradas, se deduce que se debe a sus conferencias o libros, lo que fue motivo de sospechas desde el inicio de su llegada a la función pública, dado que sigue siendo el argumento principal esgrimido por el presidente a la hora de justificar su patrimonio. “Mis conferencias, una vez que deje la Rosada, pueden valer 250 y 500 mil dólares”, dijo recientemente.

Otro dato curioso son sus ahorros: Milei conserva exactamente los mismos 20.000 USD en efectivo que había declarado en 2024. Y su cuenta de ahorros en dólares apenas presentó variaciones: tenía 65.542,49 USD al inicio de 2025 ($67.443.222,21) y cerró el año con 65.562,10 USD ($94.802.796,60). Es decir, solo sumó 19,61 USD en todo el año. Un genio del crecimiento con y sin dinero.

Milei fue uno de los últimos miembros del gabinete en presentar su declaración jurada este año. La fecha límite inicial estaba fijada para el 30 de mayo de 2026, pero el escándalo de Manuel Adorni obligó al Gobierno a prorrogarla dos veces por decreto, primero hasta el 31 de julio y luego hasta el 31 de agosto, es decir, este lunes.

Al menos hasta este domingo, la mayoría de los funcionarios ya había presentado sus documentos. En la página web de la OA seguían sin estar “cargadas” dos de las más importantes, con el mismo apellido: al cierre de esta edición aún faltaban las del subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, y del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

Menos del 3%
El caso de Karina es bastante similar. Al igual que su hermano, la secretaria general prácticamente se congeló el sueldo: durante todo 2025 solo se aumentó un 2 por ciento sus ingresos. Eso hizo que hasta perdiera plata respecto de 2024, dado que tampoco tiene otras actividades (declaradas).

Durante el ejercicio de 2025, el patrimonio nominal de Karina aumentó en $23.784.252,64. Eso implicó un alza del 225,25%, porque en 2024 había declarado un patrimonio casi nulo, solo compuesto por una casa en Vicente López, lo cual era coherente con sus oficios previos a la llegada al poder. Sin embargo, la declaración revela que la diferencia de valuación de los bienes que ya poseía ascendió a $24.394.137,87. Esto significa que el revalúo fiscal de sus bienes superó al incremento patrimonial real. Es decir, tuvo un ligero “desahorro” de $609.885,23. Es de familia: ella es otra especialista en crecimiento con o sin dinero.

Otra que es decididamente pobre es la diputada Lilia Lemoine. Su declaración jurada roza literalmente lo bizarro: es prácticamente una hoja en blanco. Declaró apenas ingresos por 70 millones por su sueldo de diputada y una deuda con Cencosud por $62 mil.

Entre los ministros, la más pobre es Sandra Pettovello. A ella le molesta que se la acuse por los temas patrimoniales, como si no fuese una persona públicamente expuesta. Pero igualmente declara poco. Para el cierre fiscal de 2025, declaró los tres departamentos que posee en CABA y que ya figuraban en años anteriores. La reevaluación fiscal de esos inmuebles creció unos $21 millones.

Pero además, tal como consignó la colega Giselle Lecrercq, el cambio más significativo aparece en sus ahorros: de los $63.500 en efectivo que declaró en 2024 pasó a tener $66 millones y US$6.000 un año después. También mantiene una inversión en el fondo Alpha de $668.483,31. No le va mal, pero es nada comparado con el resto del gabinete.

Dos casos opuestos entre los más ricos

Hay dos ministros que encabezan el ranking entre los más pudientes del gabinete: Luis “Toto” Caputo y Federico Struzenegger. El listado de sus bienes, cuentas y propiedades es interminable:

*Federico Sturzenegger, sólo con la revaluación de sus bienes de un año a otro, ganó $1.248.735.521,29. Lo que se dice hacer plata sin moverse. Tenía $2.348.623.298,01 a inicios de 2025 y $3.637.449.956,62 al final del mismo año. Un incremento del 54 por ciento sin moverse del sillón (o al menos, su contador).

*Mientras destruye la economía de las familias argentinas, “Toto” Caputo no para de ganar plata. Su caso es aparte: sumó más de $3.300 millones de pesos a su riqueza real durante 2025, más allá de su revaluación fiscal. Su patrimonio total pasó de $11.657.194.533,86 a $19.187.628.627,30, un 64 por ciento en un año. Atención al dato de un nuevo plazo fijo, desconocido hasta 2024, por $284.440.611,00.   

Por Matías Ferrari / P12

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