El presidente Javier Milei tiene la ilusión de liderar un bloque de ultraderecha en la región bajo las órdenes del gobierno de Estados Unidos. Con eso en mente, el mandatario argentino se subió a un avión de la Fuerza Aérea el lunes por la noche y arribó a Lima. El objetivo fue presenciar la asunción presidencial de Keiko Fujimori y reunirse con ella en privado. Si bien se especuló con que Milei podría hacer desde allí algún anuncio o llegar a algún tipo de acuerdo con los mandatarios de derecha de la región, solo consiguió una foto en el Congreso peruano con algunos de ellos.
Tampoco participó de la asunción de Keiko la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. En su caso, decidió no enviar a ningún representante del gobierno.
Ante la consulta acerca de quién pagó el viaje de la actriz, y si lo hicieron con fondos públicos --teniendo en cuenta el antecedente de la esposa del exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, que viajó a Nueva York en el avión presidencial--, los colaboradores del Presidente tuvieron que salir a aclarar que “Fátima Florez fue invitada por Keiko Fujimori a su acto de asunción”. Y añadieron: “No fue parte de la delegación argentina, ni fue en el avión presidencial”.
Durante el encuentro bilateral de Milei con Fujimori, también estuvo quien se desempeñará como canciller de Perú, Carlos Espá. Allí el mandatario argentino elogió a la flamante presidenta, le comentó que el día de la asunción “es un tanto tedioso”, y ella le dijo: “Eres una inspiración”.
En la previa del acto de asunción, la presidenta electa participó de una cena privada en el Museo Larco organizada por el Adam Smith Center for Economic Freedom de la Florida International University. Milei no formó parte de ese encuentro, pero sí el presidente de Ecuador Daniel Noboa, el presidente del Partido Popular español, Alberto Núñez Feijóo y los expresidentes de Chile, Eduardo Frei y de México Vicente Fox. Por parte de la Argentina, en tanto, estuvo como invitado Fulvio Pompeo, secretario de relaciones internacionales del PRO.
El Adam Smith Center for Economic Freedom es un think tank ubicado en Miami y liderado por Carlos Díaz Rosillo, una figura del trumpismo, nacido en Miami e hijo de cubanos. Díaz Rosillo fue asesor adjunto de Trump, luego director de Políticas y de Coordinación Interinstitucional en la Casa Blanca y, finalmente, subsecretario de Defensa en Seguridad Internacional dentro del Pentágono.
En una entrevista que concedió al medio Infobae en mayo de este año, tras participar de la Conferencia de Seguridad Hemisférica organizada por la Universidad Internacional de Florida, Díaz Rosillo aseguró que: “por mucho tiempo Estados Unidos ha ignorado la región, pero ahora tenemos una política muy clara en América Latina y el Caribe”. En esa línea, agregó que “los gobiernos de la región tienen que entender la importancia de colaborar con Estados Unidos”.
Milei tiene la intención de liderar un bloque de derecha en la región a las órdenes del secretario de Estado Marco Rubio. Con esa idea en mente, se esperaba que el mandatario argentino hiciera el anuncio del que habló en reiteradas ocasiones acerca del lanzamiento de un bloque de derecha o al menos que llegue a algún tipo de acuerdo con sus pares.
Sin embargo, solo consiguió una foto en el Congreso peruano en la que posaron el presidente de Paraguay Santiago Peña, el de Ecuador Daniel Noboa, el de Chile, Antonio Kast, José Raúl Mulino de Panamá, Rodrigo Paz de Bolivia y Nasry Asfura de Honduras.
La foto fue compartida por el asesor de Milei, Santiago Caputo, que semanas atrás se había reunido en su despacho de Casa Rosada con el vicepresidente de Fujimori. Él escribió junto a la imágen: “faro de faros”.
Según consideran analistas internacionales, por ahora es difícil que la ilusión de Milei se termine de concretar. Tanto Perú como Chile tienen gobiernos de derecha que, más allá de responder a Estados Unidos y pertenecer a los think thanks vinculados al gobierno republicano, tienen sus recaudos y ponen ciertos límites a los planes de Trump de desplazar a China de la región.
Ambos países tienen sectores de las oligarquías locales con gran dependencia a las exportaciones a China y, más allá de las demandas políticas de la Casa Blanca y del interés del gobierno de Trump por el corredor Pacífico, no ven que esas exigencias se traduzcan en alternativas económicas.
Milei, en tanto, seguirá con su gira en apoyo a los mandatarios y personajes de extrema derecha. Después de participar de un acto de campaña de Bolsonaro y de la asunción de Fujimori, volverá a la Argentina y el 7 de agosto despegará con destino a Colombia. Allí asistirá a la asunción de Abelardo de la Espriella.
Antes de volver al país, Milei participó en Perú de una ceremonia en la Universidad San Martín de Porres donde le entregaron un doctorado honoris causa.


























