El Gobierno niega el atraso cambiario

Economía11/06/2026

Las declaraciones del viceministro de Economía, José Luis Daza, volvieron a poner en el centro del debate la discusión sobre el tipo de cambio. Durante una exposición ante empresarios y referentes del sector financiero en el evento “Argentina 2026: Perspectivas, Riesgos y Oportunidades en un Nuevo Ciclo”, organizado por Fitch, el funcionario sostuvo que “Argentina ya cambió para siempre” y afirmó que no hay atraso cambiario. Sin embargo, la producción y la industria enfrentan una crisis cada vez más impactante.

Daza defendió la estrategia oficial y aseguró que el país atraviesa una transformación estructural con respaldo social. Según planteó, el problema histórico de la Argentina fue la persistencia de déficits fiscales que terminaron alimentando inflación, endeudamiento y crisis recurrentes. En esa línea, destacó que el Gobierno llevó adelante un ajuste equivalente a cinco puntos del Producto Bruto Interno y lo presentó como uno de los más importantes realizados en una democracia en las últimas décadas.

Sin embargo, las declaraciones llegan en un contexto donde distintos indicadores productivos muestran señales de deterioro. La actividad industrial continúa atravesando dificultades para recuperar niveles de producción previos a la crisis y varios sectores manufactureros registran caídas en utilización de capacidad instalada, empleo y ventas. La construcción también muestra retrocesos y la demanda interna sigue afectada por la pérdida de poder adquisitivo acumulada durante los últimos años.

El Gobierno pone el foco en el equilibrio fiscal y la desaceleración inflacionaria, pero distintos sectores empresariales advierten sobre el impacto que tienen la caída del consumo, el encarecimiento del crédito y la competencia de productos importados sobre la producción local.

Uno de los puntos más relevantes de la presentación estuvo vinculado al dólar. Daza rechazó las críticas sobre un eventual atraso cambiario y sostuvo que “el tipo de cambio no se planchó, se normalizó”. Incluso fue más allá y afirmó que quienes consideren que el dólar está atrasado no deberían basar sus negocios en una futura devaluación.

No obstante, el propio funcionario introdujo un matiz al reconocer que el tipo de cambio es un misterio y que nadie puede saber con certeza cuál será su evolución. La frase reflejó una de las principales tensiones que atraviesa actualmente la economía argentina: la coexistencia de un esquema cambiario relativamente estable con dudas persistentes sobre su sostenibilidad en el tiempo.

Daza también defendió la acumulación de reservas y aseguró que la economía argentina se encuentra menos expuesta que en el pasado a factores como el precio internacional de la soja o las condiciones climáticas. Según explicó, el programa oficial contemplaba compras de reservas por unos 10.000 millones de dólares durante el año, meta que ya fue alcanzada.

En paralelo, el Banco Central volvió a registrar una fuerte intervención compradora en el mercado oficial. La autoridad monetaria adquirió otros 121 millones de dólares y elevó las compras acumuladas de 2026 a más de 10.400 millones.

Sin embargo, las reservas brutas descendieron 274 millones de dólares y finalizaron en 47.558 millones debido principalmente a la caída en la cotización internacional del oro, uno de los activos que integra las tenencias del organismo.

En el frente cambiario, el dólar mayorista volvió a retroceder y cerró en 1431 pesos. También bajaron las cotizaciones financieras y el dólar blue, mientras que la brecha cambiaria continuó en niveles reducidos respecto de los registros históricos observados durante los últimos años. Por su parte, los bonos soberanos en dólares extendieron las pérdidas y el riesgo país volvió a ubicarse por encima de los 500 puntos básicos.

Fuente: Pagina12
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