
¿Cómo afecta la menopausia al rendimiento laboral y qué pueden hacer las empresas?
Recursos Humanos22/03/2026

Millones de mujeres atraviesan la perimenopausia y la menopausia con síntomas que repercuten de forma directa en su bienestar emocional, físico y laboral, aunque muchos de ellos siguen infradiagnosticados. Pese a que los sofocos suelen acaparar la conversación pública, los efectos más incapacitantes continúan siendo los emocionales.


Un estudio realizado por DOMMA, empresa especializada en la madurez femenina, entre mujeres en climaterio señala que la inestabilidad emocional afecta al 59,5%, los sofocos al 60,9% y la ansiedad al 36,5%, mientras que el 85% afirma experimentar síntomas que deterioran su calidad de vida. Se trata de una realidad ampliamente extendida que, sin embargo, rara vez ocupa espacio en la agenda mediática o sanitaria.
Para muchas participantes, esta etapa va mucho más allá de los signos físicos asociados típicamente a la menopausia y se traduce en una alteración profunda del equilibrio emocional. “Sabía que habría sofocos, pero no imaginé que me afectaría tanto a nivel emocional”, relata una de ellas. Casi cuatro de cada diez afirman sentirse estresadas o tristes con frecuencia, un indicador de la carga emocional que soportan sin apenas información ni acompañamiento especializado.
La caída hormonal y su impacto en la regulación del ánimo
Desde DOMMA subrayan que estos síntomas no obedecen a factores psicológicos aislados, sino a los cambios neuroquímicos provocados por la disminución de estrógenos. “La menopausia no es solo una cuestión de sofocos, es una cuestión de equilibrio emocional. La caída de estrógenos altera sistemas neuroquímicos esenciales para la regulación del ánimo”, explica Mireia Roca, cofundadora y co CEO.
Con el objetivo de evaluar la mejora de estos síntomas, la compañía realizó un estudio clínico con mujeres en tratamiento. Tras tres meses de consumo de EQUILIBRIO, su producto más vendido, las participantes registraron una reducción del 23% en ansiedad y cambios de humor, un 21% menos de fatiga y hasta un 83% de disminución de sofocos y sudores diurnos. Además, reportaron mayor energía y una mejora en la calidad del descanso. Según DOMMA, estos resultados se asocian a una intervención basada en principios naturales con evidencia científica sobre su influencia en la estabilidad emocional y la respuesta al estrés ligado al climaterio.
Una demanda creciente de apoyo y fin del tabú
Más allá de los números, el estudio refleja una necesidad creciente de acompañamiento. Una parte muy significativa de las mujeres, el 60,4% del total, reconoce que necesita ayuda para manejar los síntomas que experimenta. A esto se suma que el 34,9% busca activamente más información para comprender lo que le está ocurriendo, una señal clara del vacío informativo que rodea esta etapa vital.
Desde DOMMA alertan de que esta falta de recursos y de información no es un asunto puntual, sino un vacío estructural que sigue relegando la menopausia a un plano secundario. Aunque afecta al bienestar emocional y físico de la mayoría de mujeres, continúa tratándose como un tema íntimo y poco visible. “No debería considerarse un asunto privado ni un capítulo menor de la salud femenina”, señala Cristina Martínez, cofundadora y co CEO, quien subraya la necesidad de “acompañamiento real, conversación pública y soluciones basadas en ciencia”.
Nota:rrhhdigital.com






















