
Adorni no puede justificar el viaje de su pareja y comprometió a Milei
Actualidad - Nacional15/03/2026

El costo político del viaje de Manuel Adorni y Bettina Angeletti a Nueva York no fue marginal. Lo que comenzó con una foto viral de los dos visitando la tumba del rebe Lubavitch escaló hasta convertirse en un escándalo institucional. Puso el foco en el uso discrecional del avión presidencial, los exorbitantes gastos de la pareja en Punta del Este –incompatibles con sus ingresos– y la contratación en medios públicos de un amigo del jefe de Gabinete. La respuesta concreta de la Casa Rosada, frente a una larga lista de interrogantes, fue blindar al exvocero. “Ánimo”, le envió Javier Milei. “Apoyo total e incondicional”, sumó Karina. Las justificaciones de Adorni, hasta el momento, fueron torpes e incongruentes. Primero buscó empatía por estar “deslomándose” en la quinta Avenida, después intentó endilgárselo a la oposición –aunque todo huele a vuelto interno– y luego aseguró que Angeletti fue invitada a viajar junto a la comitiva por pedido del Presidente. La explicación final podría comprometer judicialmente a Milei, autor del decreto 712/2024 que establece que las aeronaves del Estado no pueden ser utilizadas para trasladar familiares de funcionarios.


En Casa Rosada estimaban que el escándalo se diluiría con el correr de los días. Los cuestionamientos a Adorni impactaron de lleno en la narrativa libertaria de la austeridad y el manual anticasta. El daño fue tal que Karina Milei se quedó en Buenos Aires y no acompañó a su hermano a España. La principal tarea que tiene por estos días es averiguar si hubo una operación interna para dañar al jefe de Gabinete. Averiguar, por ejemplo, quién filtró el video de la pareja en el Aeropuerto de San Fernando. El contador, mientras tanto, regresó al país varios días después del cierre del Argentina Week. Ahora, junto a Angeletti, deberá ajustar las explicaciones. Tienen que justificar cómo en un mes, y con un salario de 3 millones y medio, gastaron 3.800 dólares en un jet privado a Punta del Este (solo de ida, la vuelta saldría otro tanto) y 5.300 dólares en un vuelo a Nueva York que ni siquiera usaron.
Por Sebastián Cazón / P12


















