Mientras el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger dice que trabaja para “destruir el Estado desde adentro”, este domingo salió a la luz que la Cancillería le adjudicó un contrato por $114.044.133 a su esposa, directora ejecutiva de la Asociación Argentina de Cultura Inglesa. Como si fuese poco, el contrato es para enseñarle inglés al personal del Instituto del Servicio Exterior de la Nación, mientras que uno de los requisitos para ingresar a un puesto en el ISEN, es, justamente, saber a la perfección el idioma.
Según la propia página web de la Cancillería argentina, para entrar al ISEN es necesario poseer alguno de los siguientes certificados de conocimiento de inglés: “Sistema Cambridge: First Certificate of English, Certificate in Advanced English o Certificate of Proficiency in English; Certificado TOEFL con un puntaje mínimo de 550 puntos del PBT o 79 puntos del IBT; Certificado IELTS con un puntaje mínimo de 6.0; Certificado CILE de nivel 4 o 5, emitido por la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA o el Certificado CUI-ING nivel B2, emitido por la Facultad de Agronomía de la UBA”.
La Cancillería avanzó igual, y en los considerandos de la disposición, puntualizó que, al analizar la Declaración Jurada de Intereses exigida por el Decreto 202/2017, surgió un “vínculo positivo” entre una autoridad de la entidad adjudicataria y un ministro nacional.
El domingo por la tarde, una vez que el escándalo había escalado tras un cable que publicó la Agencia de Noticias NA con información de la resolución, el titular del ministerio de Relaciones Exteriores Pablo Quirno salió a intentar justificar la adjudicación simple a la esposa de Sturzenegger, para la que no hubo licitación.
Él aseguró que el insitituto de María Josefina Rouillet hace negocios con el Estado ininterrumpidamente desde el año 2018. La primera adjudicación, según relató el propio Quirno, fue en ese año, cuando gobernaba Mauricio Macri y Sturzenegger era funcionario, se desempeñaba como presidente del Banco Central. Según aseguran desde el entorno del ministro, Rouillet habría recibido plata del estado también durante el gobierno de Alberto Fernández.
Además, Quirno dedicó unas palabras a este diario: “Página/12 escribió la nota que generó las dudas desde el título aunque leyendo la propia nota te das cuenta que ha sido todo manejado de manera correcta”, subrayó.
El contrato, además, tiene una duración de nueve meses, con opción de prórroga por un plazo igual. Algo que habrían realizado para que, al ser un plazo menor a los 12 meses, no haya problemas legales con que ella sea esposa de un funcionario.
El servicio fue requerido por la Dirección de Desarrollo de Recursos Humanos, dependiente de la Subsecretaría de Coordinación y Administración Exterior, en el marco del Plan Estratégico de Capacitación (PEC) 2025–2027.
En el expediente se argumentó que la AACI, cuya directora es la esposa de Sturzenegger, resultaba el “único prestador capaz de garantizar la continuidad del programa por su trayectoria y antecedentes en capacitaciones similares dentro del Ministerio”. Algo extraño porque se trata de cursos del idioma inglés, que también brindan otros institutos en el país y en la Ciudad de Buenos Aires.
Al momento de la apertura, detallan, se registró “una única oferta” (la realizada por Rouillet), por el monto total que luego fue adjudicado. Respecto al pago, el contrato prevé un esquema escalonado.
El pliego habilita a la entidad adjudicataria a solicitar un adelanto de hasta el 40% del monto total, una vez perfeccionado el contrato, contra factura y contragarantía. El 60% restante, dice, se abonará en dos tramos del 30%: Uno contra la presentación de resultados de exámenes intermedios y el último contra las calificaciones finales y el listado de aprobados al cierre del ciclo.
El ISEN lo conducen diplomáticos de trayectoria. En 2024 la adjudicación la había realizado el entonces director, Carlos Sersale, exembajador de Macri en el Reino Unido.
Según cuentan fuentes de Cancillería, también habría tenido el visto bueno de Claudio Gutiérrez, Director General de Recursos Humanos. Gutiérrez fue responsable por firmar 83 traslados diplomáticos en octubre de 2025, poco antes de la renuncia de este último. Una medida que generó polémica y revisiones por parte del gobierno. Desde diciembre de 2025 Gutiérrez es embajador en Tailandia.
Quien firmó la disposición, en tanto, es la Subsecretaria de Coordinación y Administración Exterior Cristina Dellepiane, esposa del embajador argentino en Uruguay nombrado por Milei, Alan Claudio Beraud.




























