







Por si faltaba un espacio para reacomodar las partes del relato oficialista que se contrapone con la realidad, la administración de Javier Milei abrió un lugar más su virtual Ministerio de la Verdad. En la red social X lanzó la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina, una cuenta gubernamental que tendrá el objetivo de “desmentir la mentira”, valga la redundancia.
Servirá “para desenmascarar mentiras y operaciones de los medios”, celebró el propio jefe de Estado en su cuenta oficial, que republicó el posteo lanzado por el esfuerzo intestino de su ejército de militantes virtuales que opera desde oficinas de Casa de Gobierno.
“Es necesario desmentir con claridad y sin rodeos” porque “sólo con ‘informar’ no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta”, dice el texto inaugural que no sólo no clarifica el sentido de la frase sino que tampoco aclara por qué utiliza las comillas en el primer verbo.
Como si faltaran cuentas desde las que el Gobierno se vale para imponer su relato, la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina se sumará a la matrioska (mamushka) de usuarios oficiales dentro del virtual Ministerio de la Verdad mileísta en X: Oficina del Presidente, Vocería Presidencial, Casa Rosada y las personales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y del propio presidente Milei.
Eso sí, Respuesta Oficial tendrá una función distinta: “Desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política”, según dice el anuncio.
Por su intento de confrontar la información pública y hacer “que la verdad vuelva a ser información”, la Oficina de Respuesta Oficial será alguna manera una parodia del Ministerio de la Verdad, aquel organismo de la novela “1984”, que George Orwell publicó en 1949, encargado de reescribir la verdad, alterando el pasado y omitiendo datos desfavorables al régimen del Gran Hermano que todo lo ve. Eso o algo similar.
Pero en rigor, lo que intentará será unificar el discurso de respuestas oficiales frente a cualquier controversia. No por nada fue lanzada luego de los contradictorios relatos que el Gobierno intentó sembrar en torno al alejamiento de Marco Lavagna.
Sobre la escandalosa renuncia del extitular del Indec se dieron múltiples versiones, cuyas contradicciones fueron in crescendo según el funcionario que hablase con el periodismo mileísta: que Lavagna ya había acordado su renuncia, que lo echaron, que quería publicar el nuevo índice de inflación, que no quería, que había creado un índice paralelo para perjudicar al Gobierno, que el Gobierno quiere un nuevo índice, etcétera.
Con tono rimbombante y ceremonioso, la nueva vocería de la vieja vocería del exvocero que controla el discurso oficial dice estar llamado a “combatir la desinformación brindando más información”.
“Todo lo contrario a lo que los sectores políticos vinculados a la izquierda hacen cuando gobiernan, donde buscan censurar a los opositores tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales”, agrega sin poder contener la pulsión libertaria de incluir al socialismo en cualquier excusa.
El texto intenta dejar claro que la apertura de Respuesta Oficial es para “sumar una voz”, que en su criterio sería algo así como “lo contrario a la censura”. Y por si faltara un aporte más a la confusión general, resalta que la nueva cuenta de X existe “para que la desinformación no quede sin respuesta y para que la verdad vuelva a ser información”.
Fuente: Pagina12
























