







La tensión en el Hospital Garrahan escalará este viernes a un nuevo nivel de confrontación. La Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) convocó a los medios para denunciar formalmente la "expulsión anticipada" de 45 niños y niñas menores de tres años del Jardín Maternal "Quiero Mimos", institución que funciona dentro del predio sanitario. Según el sindicato, la medida dejó a decenas de familias sin la herramienta de cuidado esencial desde el pasado 30 de diciembre, generando un vacío de cobertura que se extenderá al menos hasta fines de febrero.
El foco del reclamo apunta directamente contra la administración actual del hospital. Los representantes gremiales señalaron a Mariano Pirozzo, el interventor designado por el ministro de Salud Mario Lugones, como el responsable político de la situación. La acusación central es que el Consejo Directivo decidió unilateralmente no contratar al personal docente necesario para cubrir las vacantes en la sala de 2 años, utilizando el argumento de la falta de presupuesto para justificar un recorte en el servicio.
La respuesta de los trabajadores no se limitará a la queja administrativa. Norma Lezana, secretaria general de la APyT, confirmó que iniciarán acciones legales contra la intervención por incumplimiento de deberes. "El Jardín Maternal no es un beneficio, es un derecho conquistado", enfatizó la dirigente, quien advirtió que la medida afecta de manera directa a las trabajadoras del hospital, quienes dependen de este espacio para poder cumplir con sus jornadas laborales en uno de los centros pediátricos más importantes del país.
La disputa cobró fuerza tras un intento fallido de diálogo. Desde el gremio aseguraron que agotaron las instancias administrativas mediante la presentación de notas y pedidos de reunión que, según su versión, fueron sistemáticamente ignorados por las autoridades libertarias. Ante la negativa, la asamblea decidió avanzar con una estrategia de judicialización, que incluye la presentación de un recurso de amparo para exigir la reincorporación inmediata de los menores afectados.
El anuncio de las medidas de fuerza se formalizará mañana a las 12 del mediodía en el hall central de la calle Combate de los Pozos 1881. Allí, junto con el apoyo de ATE Garrahan (el otro gremio fuerte de la institución), los profesionales expondrán los detalles de la demanda y no descartan anunciar paros o movilizaciones si no se revierte la decisión de dejar acéfalas las salas del jardín por "ahorro" fiscal.
Un hospital que está constantemente bajo la lupa del ajuste
El conflicto trasciende la cuestión pedagógica y se instala en el terreno del derecho laboral. El sindicato basa su reclamo en el artículo 179 de la Ley de Contrato de Trabajo, el cual establece que los establecimientos con más de 100 empleados están obligados a contar con salas maternales y guarderías. En el caso del Garrahan, esta normativa es innegociable dado el volumen de su planta: allí se desempeñan cerca de 5.000 personas, lo que convierte al jardín no en una opción, sino en un requisito legal.
La raíz del problema, según denunció Lezana, data de octubre pasado, cuando las madres del hospital comenzaron a advertir sobre la posible reducción de cupos para el ciclo 2026. Lo que comenzó como un rumor sobre la no renovación de contratos docentes debido a renuncias y licencias médicas no cubiertas, terminó materializándose en la decisión política de achicar la estructura, en sintonía con las políticas de recorte del Gobierno nacional.
El Hospital Garrahan funciona bajo un esquema de financiamiento mixto que hoy se encuentra tensionado: depende en un 80% del presupuesto nacional y en un 20% de los fondos de la Ciudad de Buenos Aires. Esta estructura lo deja expuesto a los recortes de la administración de Javier Milei, convirtiendo a la institución en un escenario constante de pulseadas entre los gremios y la nueva gestión.
Fuente: Perfil























