Qué es el slowmorning, la tendencia que promete empezar el día sin presiones y mejor ánimo

Actualidad29/10/2026

La etiqueta #slowmorning reúne más de 260.000 videos con rutinas que proponen comenzar el día sin prisas y retrasar el contacto con las pantallas. El contenido se apoya en actividades cotidianas, como desayunar, leer, bañarse o hacer ejercicio antes de revisar notificaciones.

La tendencia se presenta como una respuesta a jornadas atravesadas por mensajes, trabajo y redes sociales desde los primeros minutos de la mañana. Sus publicaciones muestran secuencias personales y no una pauta sanitaria única: el tiempo disponible, responsabilidades y hábitos de sueño varían entre las personas.

Los videos sobre mañanas lentas crecen alrededor de la desconexión digital

Además de #slowmorning, las variantes #slowmornings y #slowmorningroutine acumulan más de 115.500 y 7.900 publicaciones, respectivamente. La búsqueda temática general asociada a estas rutinas reúne 41,2 millones de contenidos, de acuerdo con una nota de Marie Claire.

El formato suele repetirse con algunas diferencias. Las prácticas más frecuentes incluyen:

  • Dejar el teléfono fuera del alcance al despertar
  • Aprovechar la luz natural
  • Preparar y tomar el desayuno sin atender asuntos laborales
  • Leer o realizar ejercicios antes de conectarse
  • Reservar un intervalo para pasar del descanso a las tareas del día
Mujer con camiseta gris y pantalones beige se inclina hacia adelante sobre una alfombra. Hay plantas, un sofá y una ventana al fondo de la sala.Los usuarios incorporan desayunos tranquilos, lecturas y ejercicios antes de revisar sus dispositivos. 

El psicólogo y neurocientífico del comportamiento Yuri Busin explicó que la somnolencia y el ritmo más lento que pueden sentirse al despertar no responden solamente a la cantidad de horas dormidas.

En declaraciones recogidas por el medio, sostuvo que un período de transición puede disminuir la sensación de urgencia de las primeras horas.

Busin recomendó destinar entre 20 y 30 minutos a ese momento, aunque aclaró que no existe una rutina ideal aplicable a todas las personas. Mantener cierta distancia del celular, exponerse a la claridad del día y realizar tareas simples son algunas de las pautas mencionadas por el especialista.

Hombre cortando un plátano sobre la mesa de una cocina con un tazón de cereales, frutas, jugo de naranja y un reloj analógico en la pared.El desayuno sin notificaciones ocupa un lugar central en las rutinas que buscan comenzar el día sin prisas. 

La calidad del sueño condiciona cómo se vive el comienzo de la jornada

El interés por estas rutinas coincide con una preocupación más amplia por el descanso. Una encuesta global de 2023, realizada con más de 20.000 participantes en 10 países, indicó que 8 de cada 10 adultos registraban señales de alteración vinculadas con la calidad del sueño.

El relevamiento encontró que el 26% de las mujeres consultadas seguía cansada al levantarse y que el 52% tenía mayor propensión a despertarse con sensaciones negativas.

La calidad del sueño no depende de una única práctica al comienzo del día. Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos señalan que los adultos suelen necesitar entre 7 y 9 horas de descanso nocturno y recomiendan un ambiente silencioso, fresco y oscuro.

Una mujer en la cama se estira con los brazos levantados. Luz natural entra por una ventana en el costado izquierdo e ilumina la habitación.La calidad del sueño condiciona la manera en que cada persona vive la mañana. 

La institución también aconseja evitar teléfonos, computadoras y televisión aproximadamente una hora antes de dormir, ya que la luz de estos dispositivos puede favorecer el estado de vigilia.

Esa recomendación se refiere al período previo al sueño y no equivale a una prueba de que evitar el celular al despertar produzca por sí mismo mejores resultados clínicos.

La Organización Mundial de la Salud tiene pautas sobre actividad física, conducta sedentaria, pantallas y sueño para menores de cinco años. Esas guías no fijan una duración de pantalla ni de sueño específica para la población adulta.

Una mujer sostiene una jarra de café en un mostrador de madera junto a un cuaderno abierto, una lapicera, un molinillo y macetas.Un periodo de transición reduce la sensación de urgencia al comenzar la jornada. 

Una rutina tranquila no sustituye la atención de salud mental

El psiquiatra Eduardo Perin advirtió que una mañana con menos estímulos digitales puede colaborar con la regulación emocional, pero no debe entenderse como una solución para trastornos de ansiedad, depresión u otros cuadros clínicos.

La consulta profesional resulta necesaria cuando los problemas de sueño, cansancio o malestar emocional se mantienen en el tiempo.

La tendencia puede funcionar como un recurso de organización personal para quienes disponen de ese margen horario. Su alcance, sin embargo, está limitado por las condiciones de descanso, trabajo y cuidado de cada persona.

(Imagen Ilustrativa Infobae)La luz natural forma parte de las prácticas asociadas con un despertar gradual. 

Mantener horarios regulares, procurar un entorno adecuado para dormir y pedir orientación sanitaria ante dificultades persistentes son medidas que las instituciones de salud sí incluyen entre sus recomendaciones.

Nota:infobae.com

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