Los movimientos forman parte de distintos programas de reequipamiento de las Fuerzas Armadas, que también incluyen la modernización de los tanques TAM 2C-A2, nuevos sistemas para la Armada y un proyecto espacial desarrollado por el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF).

Los seis cazas F-16 Fighting Falcon aterrizaron este martes desde las 18 en el Área Material Río Cuarto, ubicada en Las Higueras. Las aeronaves llegaron después de varios días de demora y fueron recibidas por cientos de vecinos y aficionados a la aviación que se acercaron para observar el arribo.
El nuevo lote está compuesto por cuatro F-16AM monoplaza y dos F-16BM biplaza. Con estas unidades, la Fuerza Aérea Argentina ya recibió 12 de los 24 aviones comprados a Dinamarca, es decir, la mitad del total previsto en la operación. Las primeras seis aeronaves habían llegado al país en diciembre de 2025, también al Área Material Río Cuarto.
El programa contempla la recuperación de capacidades de combate de la Fuerza Aérea. En julio, además, pilotos argentinos realizaron el primer vuelo solo en el país con el sistema F-16, en el marco del programa Peace Cóndor.

Río Cuarto funciona actualmente como uno de los principales puntos de actividad del programa, mientras avanzan tareas vinculadas con la capacitación de pilotos y técnicos, el mantenimiento y la infraestructura necesaria para el despliegue futuro del sistema.
El arribo de los aviones coincidió además con una protesta de personal vinculado a las Fuerzas Armadas por la situación de la obra social, por lo que la jornada estuvo atravesada tanto por la recepción de las aeronaves como por el reclamo de los trabajadores.
Los nuevos fusiles que reemplazarán al FAL
En paralelo con la llegada de los F-16, el Ministerio de Defensa presentó este martes en el Regimiento de Infantería 1 “Patricios” los nuevos fusiles ARAD-5 y ARAD-7. El primer lote había llegado durante la primera semana de septiembre y permitió comenzar el proceso de formación de instructores y técnicos armeros de las tres Fuerzas Armadas. El Ministerio de Defensa informó que las pruebas de recepción y aceptación fueron realizadas por personal técnico del Ejército en la Guarnición Militar de Campo de Mayo.
La adquisición se realizó mediante un contrato Estado-Estado con Israel y tiene como objetivo avanzar en el reemplazo progresivo de los fusiles FAL utilizados por distintas unidades militares, además de los M-16 empleados por la Infantería de Marina.

Durante el proceso de evaluación se analizaron propuestas de ocho empresas de Argentina, Israel, Europa y Estados Unidos. La evaluación de aptitud técnico-operacional se desarrolló durante 2025 con participación de personal de las tres Fuerzas.
Los nuevos sistemas presentan dos variantes. El ARAD-5, de 5,56 milímetros, utiliza una arquitectura basada en el AR-15, mientras que el ARAD-7, de 7,62 milímetros, está basado en el AR-10. Ambos cuentan con miras electroópticas de punto rojo MEPRO M-5 y una arquitectura modular que permite incorporar distintos accesorios y tecnologías.
Cuántos fusiles llegaron y a qué Fuerza serán destinados
La primera partida está integrada por 250 fusiles. De ese total, 200 corresponden al ARAD-5 de 5,56 milímetros: 100 serán destinados a la Fuerza Aérea Argentina y otros 100 a la Infantería de Marina. Los otros 50 fusiles son ARAD-7 de 7,62 milímetros y tendrán como destino el Ejército Argentino.
El Ministerio de Defensa informó que durante octubre la empresa IWI comenzará a dictar cursos de operación y mantenimiento para personal de las tres Fuerzas. Ese proceso permitirá avanzar hacia la recepción de un segundo lote, prevista para el primer trimestre de 2027.

Además, el Estado Mayor Conjunto informó que se analiza la posibilidad de instalar en la Argentina una línea de ensamblaje o fabricación de estos sistemas, aunque todavía no se establecieron plazos ni eventuales empresas participantes.
Los tanques TAM 2C-A2 también avanzan
El reequipamiento incluye además al Ejército Argentino. Durante septiembre se incorporó un nuevo escuadrón de TAM 2C-A2, la versión modernizada del Tanque Argentino Mediano. El Ejército informó que el segundo escuadrón fue incorporado al Regimiento de Caballería de Tanques 8, en Magdalena. A su vez, continúan los trabajos de producción e integración de vehículos en el Cuartel Militar Boulogne.
La modernización mantiene las características principales del TAM, pero suma nuevos sistemas electrónicos. Entre ellos se encuentran un sistema de control de tiro digital, mira panorámica, telémetro láser y cámara termográfica, además de sistemas de detección y alerta de amenazas, lanzadores de fumígenos y mecanismos automáticos de extinción de incendios.

También incorpora una unidad de potencia auxiliar, que permite alimentar los sistemas electrónicos y cargar las baterías sin mantener encendido el motor principal.
La incorporación del nuevo equipamiento está acompañada por la formación de operadores. El Ejército ya certificó personal para manejar el sistema TAM 2C-A2, como parte del proceso de adaptación a las nuevas tecnologías.
El nanosatélite del Ejército que será lanzado con SpaceX
Otro de los proyectos que forman parte de esta etapa de incorporación tecnológica es el primer nanosatélite desarrollado para el Ejército Argentino.
El proyecto fue desarrollado por CITEDEF y está pensado como una plataforma tecnológica para la obtención y transmisión de información. El lanzamiento está previsto para el 1° de octubre mediante un cohete Falcon 9 de SpaceX.
La iniciativa apunta a generar experiencia en el uso de recursos espaciales propios y probar tecnologías que puedan tener aplicaciones futuras en áreas como las comunicaciones, la observación y el apoyo a operaciones.
Un proceso de incorporación que alcanza a las tres Fuerzas
Los nuevos sistemas llegan en distintos momentos y responden a necesidades diferentes. Los F-16 están vinculados con la aviación de combate; los ARAD-5 y ARAD-7, con la renovación del armamento individual; los TAM 2C-A2, con las capacidades blindadas del Ejército; y el nanosatélite, con el desarrollo de capacidades tecnológicas aplicadas al ámbito militar.
El Ministerio de Defensa encuadra estas iniciativas dentro de un proceso de modernización y fortalecimiento de las capacidades de las Fuerzas Armadas. La propia cartera destacó que la incorporación de nuevos sistemas requiere, además del material, capacitación de pilotos, técnicos, operadores e instructores.
En el caso de los F-16, la Fuerza Aérea ya comenzó a formar pilotos argentinos y también trabaja en la integración de sus capacidades con otros sistemas. En agosto, por ejemplo, realizó actividades de interoperabilidad con aeronaves P-3 Orion de la Armada.




























