Macri coquetea con una alternativa propia y en su entorno advierten que “cualquiera que quiera ser candidato puede serlo. Hernán Lacunza es el caso actual” y no necesita una foto con Mauricio porque “es un dirigente del PRO y muy cercano a Macri. No necesita foto”. Una clara señal del apoyo del expresidente, tal como lo contó el propio exministro de Economía. Por ahora, “está construyendo y todavía falta” para una definición.
Por su parte, el discurso de Bullrich mantiene los mismos argumentos de los últimos meses: lo que conversa en privado con su entorno lo manifiesta en público. Cada una de sus observaciones apunta a lo mismo: marcar la necesidad de garantizar la continuidad del proyecto frente a los intentos fracasados de Fernando de la Rúa y el propio Macri, dos gobiernos de los que ella formó parte.
“Algo sabe”, dicen quienes la conocen y recuerdan esas experiencias. Por eso, para la senadora es un sinsentido insistir con un tema —como la discapacidad— en el que considera que ya se fracasó, no hay margen de ganancia política y el costo es alto. La desconexión de la semana pasada entre la mesa política y el Congreso le molestó y la llevó al terreno público con una novedad: cruzó a Diego Santilli, un dirigente al que siempre le costó atacar por tratarse de un hombre con experiencia y falta de enemigos.
El jefe de Gabinete había planteado que Bullrich se retiró antes de la reunión de la mesa política y que por eso desconocía la letra chica del Presupuesto en lo relativo a discapacidad. La senadora lo tildó de mentiroso. Para el santillismo, el cruce responde al estilo habitual de Patricia y no al del “Colo”, quien buscó bajar la tensión y no entrar en el cuerpo a cuerpo.
No se descarta que, tras la mesa política de este martes, Santilli busque un mano a mano con Bullrich para sellar la paz interna. Para el funcionario, estas discusiones restan a la figura de Javier Milei y a su Gobierno, por lo que insiste en que las diferencias deben debatirse puertas adentro. En el bullrichismo retrucan que la exministra ya intentó esa vía sin éxito y que por eso expuso los problemas públicamente. La meta del jefe de Gabinete es encarrilar la estrategia y los objetivos parlamentarios para el tramo final del año.



























