


La trampa de los idiomas en los procesos de selección: ¿exigen las empresas más nivel del que necesitan?
Recursos Humanos10/09/2026

El conocimiento de idiomas se mantiene como un requisito de alto valor para encontrar un empleo, aunque su uso real no siempre coincide con los requisitos del puesto. Según una encuesta de Randstad realizada a una muestra representativa de casi 5.700 trabajadores, el 69,3% de la fuerza laboral española afirma conocer al menos una lengua adicional a su idioma materno, e incluso un 31,0% se declara multilingüe al dominar dos o más idiomas extranjeros.


Sin embargo, su uso real no siempre coincide con los requerimientos efectivos del puesto. El 38,8% afirma que le exigieron un segundo idioma durante el proceso de selección y que, una vez dentro, no lo utiliza en su día a día. A esto se le suma el 9,8% que declara no haberlo usado aún, aunque podría llegar a utilizarlo. En conjunto, casi la mitad de los trabajadores (el 48,6%) reconoce que tiene conocimientos de idiomas que luego no llega a aplicar en la práctica. El 51,4% restante engloba a quienes no tuvieron que acreditar ningún idioma o lo acreditaron y sí lo usan en el día a día de su puesto.
Confianza generalizada en el valor de los idiomas
El conocimiento de idiomas se percibe ampliamente como una ventaja para acceder al empleo en España. El 88,9% de las personas encuestadas considera que saber más de una lengua mejora las posibilidades de encontrar empleo: un 59,0% cree que ayuda “mucho” y otro 29,9% considera que ayuda “algo”. Apenas un 8,7% opina que influye “poco” y solo un 2,4% considera que no influye en “nada”.
La valoración apenas varía por género: el 88,8% de los hombres y el 89,1% de las mujeres confían en el valor de los idiomas para aumentar sus posibilidades a la hora de buscar empleo. La experiencia en la práctica también es similar: el 39,1% de los hombres y el 38,5% de las mujeres afirman que se les exigió un idioma que después no han llegado a utilizar en su puesto de trabajo.
Los perfiles más cualificados, los más afectados
Los datos reflejan una relación clara entre el nivel formativo y la exigencia de idiomas que posteriormente no son requeridos. El 63,3% de los trabajadores con postgrado, máster o doctorado afirma que tuvo que acreditar un idioma para ser contratado y que no lo ha utilizado en su posterior jornada laboral. Entre quienes cuentan con estudios universitarios de grado, el porcentaje baja hasta el 50,0%.
La proporción desciende al 34,6% entre las personas con Bachillerato o Formación Profesional y al 21,2% entre aquellas con Educación Secundaria Obligatoria o Primaria. Los datos muestran así una clara diferencia según el nivel formativo: cuanto mayor es la cualificación académica, mayor es también el porcentaje de profesionales a los que se exige acreditar un idioma.
Por edades, el porcentaje más elevado corresponde al grupo de 25 a 44 años: el 44,9% afirma haber sufrido el sesgo de solicitarles idiomas no aplicados en su empleo. La cifra se reduce al 34,9% entre los jóvenes de 18 a 24 años y al 34,8% entre los mayores de 45 años. Este último grupo es, sin embargo, el que expresa una mayor confianza en el conocimiento de los idiomas: el 60,6% considera que hablar más de una lengua mejora “mucho” las posibilidades de encontrar empleo.
Nota:rrhhdigital.com


























