


Desde que los Hermanos Milei se hicieron cargo del gobierno nacional, las islas Malvinas han sido un tema recurrente, con la promesa de recuperarlas. Pero postulando para ello un cambio en la política seguida por los gobiernos que los precedieron desde la guerra perdida en 1982. Uno de los tuiteros de la banda celestial llegó a escribir que el nombre de las islas es Falkland, porque Inglaterra las conquistó. Ni el Foreign Office se atreve a tanto. El punto más estridente de esta nueva dialéctica es la colocación de las fotos de Ronald Reagan y de Margaret Thatcher en el escritorio presidencial. Ella siempre hizo todo bien, explicó Javier Milei.


Nunca Malvinas ha sido un tema en sí mismo para el PPresidente, sino una referencia a figuras políticas del pasado, como el Presidente Julio Roca; una reivindicación de los crímenes de la dictadura, con reiteradas afirmaciones de que la dirigencia política se dedicó a "ensuciar y humillar a las Fuerzas Armadas", y referencias a su propia política económica, como un prerrequisito para que el país sea tomado en serio y sus planteos sobre las islas se tornen viables. Si bien mantuvo el compromiso del empleo de medios pacíficos, por medio de la diplomacia, al mismo tiempo desdeñó como meras palabras todas las declaraciones logradas hasta ahora en foros internacionales. El 2 de abril de 2024 dijo en el cenotafio de Retiro que "no hay soberanía si la dirigencia política hace lo imposible para ensuciar el nombre de nuestras Fuerzas Armadas". El 2 de abril de 2025 agregó que "el voto más importante es el que se hace con los pies, y anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros", cuando la Argentina se convirtiera en una potencia. El consorcio británico-israelí interpretó ese mensaje como el consentimiento argentino a la exploración que realizaban en el área Sea Lion, a unos 200 km al norte de las islas Malvinas, y sostuvo que gracias a la ausencia de obstáculos pudo obtener a bajo costo un seguro contra riesgos políticos y asegurar la participación de los contratistas principales.
En aquel discurso, Milei también llamó a "la reconciliación con las Fuerzas Armadas". Esa es la palabra clave por impunidad utilizada por la derecha nativa para los Crímenes de Lesa Humanidad cometidos entre 1976 y 1983. La Iglesia Católica contribuyó, confundiendo en forma deliberada ese vocablo del léxico político con el sacramento de la penitencia o la confesión. Se trata de obtener el perdón de Dios, para lo cual el catecismo de ese credo exige confesar ante un cura los pecados cometidos, arrepentirse de ellos y proponerse no repetirlos. Hoy el catolicismo argentino cotiza a la baja en el mercado de la fe (90% en 1982, 57,7% ahora) y se cuida de reeditar la estrecha alianza con los poderes armados que caracterizaron a su jerarquía desde la década de 1920 hasta la de 1990. La Argentina ha votado en Naciones Unidas contra los derechos de los pueblos indígenas, contra la resolución que plantea erradicar en el mundo todas las formas de violencia contra las mujeres y niñas; contra la solución del conflicto israelo-palestino mediante dos Estados; se abstuvo a la solicitud de un cese al fuego inmediato; rechazó la protección de la población palestina desplazada; se opuso a la creación de una zona libre de armas nucleares en Medio Oriente; retiró el contingente argentino de la misión de paz de la ONU en el Líbano. De este modo, rompe la tradición diplomática del país y socava su reclamo soberano sobre las Islas Malvinas. En esas y otras votaciones se quedó en soledad junto con Estados Unidos e Israel

Hace poco más de un mes, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, junto con las autoridades homólogas de Inglaterra y de Estados Unidos y la FIFA presidida por Gianni Infantino, advirtieron que no se admitirían en los estadios carteles o consignas de contenido político. Era la reencarnación del decreto 4161/56, que penalizó nombrar a Perón o cantar la marcha. Monteoliva explicitó: "El mapita de las Malvinas". Luego de batir a Inglaterra en las semifinales, los jugadores argentinos exhibieron en el campo de juego de New Jersey una bandera que varios hinchas de Villa Luro confeccionaron con una sábana del hotel. Milei los descalificó como "gestos de patrioterismo baratos, berretas". Hasta Messi, que siempre había sido la discreta contracara de Maradona, que se rebelaba contra toda autoridad arbitraria, dedicó la victoria a la parte del pueblo que la pasa mal, porque no puede llegar a fin de mes.
En abril, un trascendido de prensa del Pentágono anunció que estaría reevaluando la posición de Estados Unidos sobre el conflicto anglo-argentino. Pero de inmediato un vocero del ministro de Guerra, Pete Hegseth, dijo que no había ningún cambio en su política de neutralidad. Esa es una ficción, porque cuando Gran Bretaña atacó a la Argentina, Estados Unidos no acudió en su auxilio, como lo obligaba el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR, firmado en 1947 y en vigor desde 1948). Por el contrario, suministró armamentos, inteligencia y logística a su Madre Patria. Es cierto que hoy el vínculo está deteriorado, pero no sería sabio ponerlo a prueba.
La cadena nacional fue vista por 1,7 millones de espectadores, lo cual devolvió al gobierno la incidencia que había perdido sobre la agenda pública. Horas antes, Milei había viajado a Chile, donde hizo el elogio de la política económica de Augusto Pinochet. A pesar de la identidad ideológica con el Presidente chileno José Antonio Kast, padre de 9 hijos, las relaciones son tensas en el Atlántico Sur. Aunque los tratados de 1881 y 1984 entre ambos países establecen la soberanía chilena exclusiva sobre el Estrecho de Magallanes, el jefe de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier Gustavo Valverde, la mencionó como compartida, lo que provocó una protesta trasandina y una rectificación y pedido de disculpas argentinas. Por mucho menos, un jefe aeronáutico era eyectado sin paracaídas del cargo. En 1998, cuando Pinochet fue detenido en Londres por orden del juez español Baltazar Garzón, Thatcher acudió a visitarlo y le agradeció en forma pública la ayuda chilena en el conflicto del Atlántico Sur de 1982. Y en 2012 Lord Parkinson, miembro del Consejo de Guerra de Thatcher, reveló que Pinochet suministró a Inglaterra información de inteligencia que permitió hundir el crucero General Belgrano, donde murió más de la mitad del total de bajas argentinas. La sangre chilena y argentina se confunden en las manos del dictador.

En 2024 el ex jefe de Estado Mayor del Ejército Argentino, general Martín Balza, detalló los aspectos centrales de aquella colaboración. Desde la base de Punta Arenas, Chile interceptaba las comunicaciones argentinas e informaba a Inglaterra sobre los vuelos de aviones argentinos que amenazaban las posiciones británicas. Las insignias de Chile fueron ploteadas en aviones de la RAF. Tripulados por pilotos británicos, con invitados chilenos, realizaban sobrevuelos de observación. Varios aviones Canberra fueron luego donados a Chile. Según Balza, los gobiernos argentinos posteriores mantuvieron el silencio sobre esa alianza, que se negoció días antes del desembarco argentino en las islas, para no perturbar la relación con los gobiernos chilenos que sucedieron a la dictadura pinochetista.
Durante los gobiernos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem y los Kirchner, en la Argentina, y Eduardo Frei II, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet en Chile, de las buenas relaciones y los acuerdos diplomáticos se avanzó hasta la cooperación militar, con la creación de un batallón de paz conjunto, Cruz del Sur, bajo mandato de Naciones Unidas, conducido en forma rotativa por oficiales chilenos y argentinos.
No obstante, la colaboración chileno-británica revivió la semana pasada en el libro del periodista chileno Daniel Avendaño, El pacto perfecto, publicado el 31 de agosto, con irritantes detalles para la Argentina.
Justo en este momento, la empresa naviera chilena Eastern Island acordó con la empresa para el Desarrollo de las Islas establecer una conexión naval entre Punta Arenas y Puerto Argentino, que para los ingleses es Port Stanley. En noviembre se realizaría el primer viaje con una carga de frutas, verduras, vinos, materiales de construcción, gas licuado y repuestos. Esto reduciría a la mitad el costo de los traslados que ahora sólo se realizan desde Montevideo, a 2.000 kilómetros de navegación. Como Chile es firmante de la declaración del Mercosur, que en 2011 prohibió que atracaran en sus países navíos con la bandera de las islas, el buque que hará el trayecto Arenas-Stanley llevará una bandera de conveniencia. Para los kelpers es una gran noticia. Para Chile, apenas un cliente de 20 millones de dólares al año.
El anuncio ya se había hecho hace dos meses. Pero la sábana de Nueva Jersey instaló globalmente la disputa como nunca antes, ni siquiera durante el conflicto. La semana pasada fue el propio Trump quien se refirió a esa reevaluación, no una sino dos veces, en sendas conferencias de prensa, ante preguntas específicas.
Fue un evidente apriete al gobierno laborista británico. Trump se entiende con los conservadores y, sobre todo, con el ultraderechista Nigel Farage, quien ante la primera versión de abril replicó que no hay negociación posible sobre la soberanía británica y que se lo diría a su compinche ideológico Milei.

La tensión entre Trump y Gran Bretaña tiene dos motivos:
- el reclamo estadounidense de que los países de la NATO incrementen su financiamiento de la organización. El aporte inglés oscila entre el 2 y el 3% de su Producto Bruto y Washington reclama que llegue al 5%. Su amenaza es retirarse de la organización y dejar que se arregle como pueda.
- la solicitud de ayuda a Londres para bloquear el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo del mundo. La torpeza de Trump lo dejó en manos de Irán. Esto apresuró su acuerdo para administrar todas las reservas de petróleo de Venezuela, impuesto por Trump a la administración de la Vicepresidenta Delcy Rodríguez, que sustituyó a Nicolás Maduro cuando fuerzas especiales estadounidenses lo secuestraron hace ocho meses y lo condujeron a Manhattan, donde el año próximo será juzgado por cargos de narcotráfico y lavado de dinero. Ya durante su primera presidencia, Trump había explicitado su propósito de apoderarse del petróleo de Venezuela. El ex premier, Sir Keir Starmer, se negó a colaborar con el bloqueo de Ormuz que intentó Trump, porque no quería que su país fuera arrastrado a la guerra junto a Israel y Estados Unidos, contra la república islámica de Irán.
No sólo cuestionó a los gobiernos británicos. Trump también encomió al de los Hermanos Milei, al que mencionó como un aliado estratégico, que está alineando a los de Latinoamérica. En los próximos 60 días habrá tres pruebas de fuego para los Hermanos Milei, con las elecciones de Israel, Brasil y Estados Unidos.
- 4 y 25 de octubre. Primera vuelta y balotaje en Brasil, entre el Presidente Lula y el senador de ultraderecha Flavio Bolsonaro. Lula llevaba 5 ó 6 puntos de ventaja en las encuestas, pero un estrepitoso caso de aparente corrupción podría afectarlo, a un mes de los comicios. Afecta al presidente de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, uno de los cuatro jueces que condenó a Jair Bolsonaro por el golpe de Estado fallido de 2022. Otro juez de la Corte, André Mendonça, hizo público un informe secreto de la Policía Federal, que contiene grabaciones entre Moraes y el detenido banquero Daniel Vorcaro, ex propietario del Banco Master, quien le pide consejo al juez si debe huir, un día antes de ser detenido. Además el Banco Master firmó un contrato por 131 millones de reales, con el estudio jurídico de la esposa de Moraes. Mendonça exige que su colega sea investigado por la Procuración General de la República y Moraes acusa a Mendonça por abuso de autoridad. Además, supera el 10% en las encuestas un outsider, el famosísimo psiquiatra Augusto Cury.
- 26 de octubre: Con 19 años en tres periodos, Netanyahu es el primer ministro que gobernó más tiempo Israel. La continuidad en el cargo impide que avancen las causas por casos de corrupción que podrían llevarlo a la cárcel junto con su esposa, y que suelen explicar su insistencia en incentivar las medidas de guerra, que para él son sinónimos de libertad. Hay otros candidatos de centro derecha y un general que desafían al premier.
- 3 de noviembre: elecciones de medio término en Estados Unidos. Trump está cayendo en forma sistemática y en el peor de los casos podría perder el control de ambas cámaras del Congreso. Además, diversos medios estadounidenses señalan que luego de las elecciones podría dejar el gabinete el Ministro de Economía Scott Bessent, que es el principal sostén del ministro Luis Caputo.
Los papagayos mediáticos sostuvieron que la cadena de Milei contuvo el mensaje de un estadista y encomiaron tanto el tono como el contenido, festejando que colocaba a la oposición en un difícil dilema. Milei llamó a la unidad nacional y dijo que deben apoyar su posición aún quienes disienten con su política fiscal y sus formas. Pero el único pronunicamiento en su favor provino de las cámaras patronales beneficiadas por esa política.
Estos son algunos de los anuncios de Milei:
- Estados Unidos evalúa el cambio de posición porque sabe que la Argentina es un socio confiable, alineado con los valores occidentales, en una posición de relevancia estratégica, que puede ser un aliado valioso en las décadas por venir. Sin ello, nada sería posible.
- El rol y la relevancia de nuestro país en el mundo ha cambiado. Tiene recursos naturales en una posición de importancia estratégica a nivel geográfico, que no está afectada por la inmigración descontrolada, la violencia que ella conlleva y los problemas de seguridad nacional que hoy acechan a Europa.
- En cambio, el Reino Unido enfrenta múltiples crisis de carácter migratorio, demográfico y económico que difícilmente tengan solución. Ellos recorren un camino de declive. El futuro de la Argentina es floreciente y va a prevalecer.
- El proyecto Sea Lion, operado por la empresa israelí Navitas Petroleum y la inglesa Rockhopper Exploration, iniciará la explotación petrolera offshore en los próximos meses. Si lo permitimos estaremos generando un incentivo para que el gobierno británico profundice la ocupación de las islas y la explotación de nuestro petróleo, algo que no había ocurrido nunca antes.
- Existen otros proyectos y otras empresas que también representan una amenaza para los intereses estratégicos de la Argentina. Nuestra causa nacional enfrenta un peligro claro y urgente y demanda una respuesta proporcional. No lo vamos a permitir. La Argentina no se quedará de brazos cruzados.
- Firmaremos hoy mismo un decreto de necesidad y urgencia para ampliar los recursos del Ministerio de Defensa, con el fin prioritario de construir una base naval integrada en Tierra del Fuego e incrementar nuestras capacidades en telecomunicaciones. Esa base nos convertirá en el polo logístico más importante en el Atlántico Sur y será fundamental para la proyección geopolítica de la Argentina.
- Enviaré al Congreso con carácter urgente un proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional.
- Modificaré la ley 26659 para endurecer las sanciones y penas contra las compañías vinculadas a operaciones no autorizadas. [Es una ley de Cristina de 2012, que estipulaba sanciones administrativas, que ya fue enmendada al año siguiente por un proyecto de Pino Solanas que fijó penas.] Los proveedores de esos proyectos recibirán las mismas penas y prohibiciones. Los infractores no podrán contratar en territorio argentino, sea con el sector público o privado y cuando corresponda se aplicará el juicio en ausencia. [Después de la cadena, la presidencia se enteró que una de las empresas que opera en Vaca Muerta y otra a la que le aprobaron una gran inversión en el Comahue están vinculadas con otras con exploraciones en torno de Malvinas. Esto no fue detectado cuando correspondía y debido a las concesiones del Rigi podrían llegar a dirimirse en tribunales fuera de la Argentina.]
- Se extenderá ese régimen a otras actividades en las islas que afectan nuestros recursos naturales.
- La ley creará el Consejo de Seguridad Nacional, articulando Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía. También establecerá un marco para la protección de nuestra infraestructura crítica y para la protección aeroespacial y marítima. [Pero ya existe un Consejo Nacional de las Islas Malvinas, que el gobierno nunca convocó. La protección de la infraestructura crítica podría conducir a las FFAA a tareas de seguridad, como ya intentaron De la Rúa y Macrì.]
- Le pediremos al Congreso que otorgue al Consejo las facultades necesarias para que el Estado pueda responder con herramientas económicas y diplomáticas frente a actores estatales o no estatales que amenacen nuestra seguridad nacional.
- Esto sólo es posible por haber rescatado a la Argentina del pozo en que nos encontrábamos. Hoy la Argentina va camino a convertirse en una potencia exportadora de recursos estratégicos demandados por todo el planeta, metales, alimentos e hidrocarburos
- Un país empobrecido no tiene capacidad de imponer costos a quienes intentan vulnerar su soberanía. Durante décadas nuestro país perdió la capacidad de pensar estratégicamente.
- Se destruyó nuestra riqueza, se abandonaron nuestros sectores estratégicos y se vació a las Fuerzas Armadas. Un país pobre y sin Fuerzas Armadas difícilmente pueda avanzar en forma efectiva en sus reclamos soberanos. La seguridad nacional es aquello que asegura la supervivencia y la prosperidad de la Nación a lo largo del tiempo. Por eso se engloba la defensa, la seguridad y la inteligencia, pero también la economía.
- El mundo se está reconfigurando a velocidades cada vez mayores. Las grandes naciones saben que en el futuro deberán competir por los recursos necesarios para alimentar el crecimiento que traerá la era de la inteligencia artificial.
- La Antártida será uno de los principales focos de interés y competencia. No parte de cero: tenemos en la Antártida la presencia ininterrumpida más antigua del mundo.
- Malvinas es el futuro, no sólo una cuestión de nuestro pasado. Defender nuestra soberanía y recuperar nuestras islas requiere ser una nación políticamente relevante, económicamente influyente y militarmente respetable.
- Hemos entablado lazos estrechos con países afines, con los cuales tenemos una convergencia de intereses. Confiamos en que esos mismos aliados estarán de nuestro lado en el reclamo legítimo y pacífico que impulsamos.
- Les pedimos a quienes son amigos de la Argentina que no miren para otro lado cuando se vulnera nuestra soberanía y se llevan nuestros recursos.
Es cierto que Trump ha ido más lejos que cualquiera de sus predecesores, pero también que tiene el codo más rápido que la mano para borrar sus anuncios impredecibles. Pero todo lo mencionado hasta ahora también podría haber ocurrido con sus predecesores. Barack Obama le informó a Cristina del tesoro que Estados Unidos detectó antes que la Argentina en Vaca Muerta y ambos gobernaban en 2013 cuando se firmó el primer acuerdo piloto con Chevron e YPF. En 2022, bajo la presidencia de Joe Biden, el embajador Marc Stanley a los pocos meses de llegar visitó Loma Campana, donde se habían radicado Chevron e YPF, y dijo que la Argentina tiene el combustible y los alimentos que el mundo necesita. El mismo año, la jefa del Comando Sur, generala Laura Richardson, pidió conocer a la Vicepresidenta Kirchner. Días después la visitó Stanley en el Senado. Al embajador, Cristina le planteó la carga que significa la deuda contraída por el gobierno de Maurizio Macrì con el FMI y le pidió apoyo político para la creación de un fondo nacional destinado a pagar ese compromiso con un gravamen sobre fondos fugados del país. A Richardson le recordó que la Argentina tiene una parte de su territorio ocupado por una base de la OTAN, con miles de soldados británicos.
Cristina le solicitó a Richardson que Estados Unidos presionara al Reino Unido para que negociara la soberanía con la Argentina, tal como piden las resoluciones de las Naciones Unidas. Si la bandera argentina flameara en las islas, Estados Unidos podría obtener facilidades navales para el control del Estrecho de Magallanes, que es una de las prioridades estratégicas del Comando Sur. Ahora con Trump no es descartable que la presión incluya la posibilidad de desplazar la presencia británica en la base de Mount Pleasant.
El actual embajador de Trump, Peter Lamelas, ha dejado claro que, dentro de las aspiraciones de su gobierno, figura que Cristina no recupere capacidad de decisión en el país. Quien se encargó de crear las condiciones para eso fue el embajador Edward Prado, un ex juez a quien Trump envió en su primer mandato para domesticar al Poder Judicial y conseguir la sanción de la ley del arrepentido. Su primera aplicación mayorista es escandalosa, porque no se cumplió con el requisito de filmar y grabar las delaciones.
Sí, pero…
El mensaje de Milei se acomoda con perspicacia a los intereses de Estados Unidos, que además incluyen el litio, las tierras raras y los alimentos. Pero conviene no olvidar que la ley que se propone modificar ya le fue aplicada a Navitas y Rockhopper, por los gobiernos de Cristina en 2012 y 2013, y del Doctor Fernández en 2022. Ambas fueron inhabilitadas por 20 años para actuar en la Argentina, fueron acusadas penalmente y se les dictaron embargos y secuestro de una plataforma sumergible, un dique flotante, cinco embarcaciones. La Justicia de Tierra del Fuego lo ordenó, pero las empresas y el Reino Unido no hicieron caso.
Las Fuerzas Armadas tienen remuneraciones por debajo de la línea de pobreza y el gobierno de Milei incumplió la ley de actualización salarial que aplicaron los ex ministros Jorge Taiana y Agustín Rossi. La base naval integrada estaba en construcción durante la gestión de esos mismos ministros kirchneristas, pero el Comando Sur presionó para que se interrumpiera porque afirmaba que tenía financiamiento chino. Los terrenos aledaños a la base han sido puestos en venta por el actual gobierno, que además desmanteló la base aeronaval de Punta Indio. Los cazabombarderos F-16, que por reclamo estadounidense Milei le compró a Dinamarca, que los usó durante 40 años, son chatarra voladora, sin capacidad de radar ni sistema de armas que permitan llegar a las Malvinas. El sitio Infodefensa.com lo atribuyó a razones geopolíticas, para impedir que la Argentina adquiriera las aeronaves chinas JF-17 Thunder, fabricadas en Pakistán. En 2022 una misión de la Fuerza Aérea los probó en vuelo en China. Pero en abril de 2024 el gobierno de Milei firmó el contrato por 24 F-16 daneses. Al día de hoy sólo fueron entregados seis. Están alojados en el Área de Material Río Cuarto, mientras se prepara la base en la Brigada IV de Tandil para recibirlos. Las obras están retrasadas y los aviones siguen en Río Cuarto. Otros seis se esperan a fin de mes. Todavía no ha concluido la formación de pilotos y técnicos, que se realiza en Estados Unidos. Cuándo habrá una flotilla en condiciones operacionales es un secreto bien guardado. Cuando eso ocurra, de todos modos no constituirán una amenaza para el asentamiento británico en las Malvinas.
Del dicho al hecho, hay demasiado trecho.
Por Horacio Verbitzky
























