


Una cumbre que sirvió para reinstalar la idea de la unidad del peronismo
Actualidad - Nacional14/08/2026

Luego de meses de cortocircuitos, la cumbre que reunió a los principales referentes del peronismo dejó instalada la idea de que, ante una instancia decisiva, las diferencias pueden quedar de lado para alcanzar acuerdos sobre cuestiones fundamentales. En este caso, la necesidad de mantener las PASO y advertir a los supuestos “compañeros” que quien no acompañe esa estrategia quedará del lado de la reelección de Javier Milei. La imagen de Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner, los gobernadores y los jefes de los bloques legislativos sentados alrededor de una misma mesa alcanzó para volver a imaginar algún tipo de unidad al final del camino. Los consensos se limitaron a las primarias y a algunas cuestiones parlamentarias, pero el encuentro modificó un escenario en el que, hasta hace poco, se analizaba seriamente la posibilidad de competir con listas separadas.


“Axel se saludó muy bien con Máximo, se dieron la mano y un abrazo. Ningún problema”, graficó el jefe del bloque de senadores, José Mayans, sobre el buen clima en el que se desarrolló el encuentro en el hotel Emperador. Contó que, junto con el jefe del bloque de diputados, Germán Martínez, mantienen un intercambio cotidiano de mensajes con los gobernadores para consultarles sobre los proyectos que deben tratar en el Congreso. Desde hacía tiempo venían planteando la necesidad de reunirse, algo que finalmente ocurrió este martes entre las 20 y la medianoche. El primer dato fue la asistencia perfecta; el segundo, que la reunión se extendió más de lo previsto. La intención original era mantenerla en reserva, pero el encuentro se filtró y Mayans y Martínez terminaron actuando como voceros.
Aunque durante la cena se habló de la situación financiera de las provincias -incluso de algunas que no estuvieron representadas- y de las posibilidades de los proyectos legislativos que el Gobierno envió al Congreso, los participantes acordaron poner el acento en las PASO. En especial, coincidieron en que quienes avalen la jugada del oficialismo se habrán pasado al equipo de Milei. El mensaje buscó marcarles un límite a los gobernadores que fueron elegidos en listas del peronismo o como aliados, pero que vienen acompañando varios proyectos del Gobierno. La advertencia apuntó principalmente al catamarqueño Raúl Jalil, el tucumano Osvaldo Jaldo, el salteño Gustavo Sáenz y el misionero Hugo Passalacqua, quien rompió con su jefe político, Carlos Rovira. Mayans adelantó que, si esos gobernadores apoyan la eliminación o suspensión de las PASO, el peronismo presentará listas propias en sus provincias. “La gente se merece tener una alternativa distinta al Gobierno”, justificó.
En ese sentido, Quintela aseguró que en futuros encuentros se sumarán otros dirigentes del interior para darle a la mesa política un carácter más federal. Sin embargo, no quedó acordada una segunda reunión: los participantes harán un seguimiento de las negociaciones encomendadas y, en todo caso, rearmarán la estrategia sobre la marcha. “No se planteó ninguna periodicidad para los encuentros, no era la idea”, explicaron desde uno de los sectores que participaron de la cena. En el reparto de tareas, a Quintela le tocará hablar con el salteño Sáenz, quien se mostró proclive a acompañar al Gobierno. De hecho, la senadora que le responde, Flavia Royón, afirmó durante la charla pública que compartió esta semana con Patricia Bullrich y Cristian Ritondo que estaba dispuesta a votar la suspensión de las primarias.
La duda que quedó flotando es si, después de haber reunido a todos sus sectores alrededor de una misma mesa, el peronismo no terminará sellando un acuerdo de unidad que evite la competencia en las primarias. Pero Mayans planteó lo contrario: imaginó una gran PASO en la que puedan presentarse cinco o seis precandidatos. “Me parece excelente porque eso moviliza”, destacó. El senador proyectó una amplia coalición que reúna a todo el campo nacional y popular contra Milei. “Tenemos que tener un espíritu amplio si queremos resolver el problema de la gente. Sería un frente con todos los que quieran participar”, agregó. La propuesta está más en línea con lo que viene planteando Axel Kicillof. Máximo Kirchner y el cristinismo, en cambio, sostienen que no debería repetirse la experiencia del Frente de Todos y que la unidad no tiene valor por sí sola. Las diferencias persisten, pero en la reunión todos coincidieron en las definiciones inmediatas.
En el entorno de Kicillof, el candidato mejor posicionado para enfrentar a Milei según las encuestas, defendían la necesidad de mantener las PASO. “Axel necesita competir en una interna para empoderarse y romper con la lógica del candidato impuesto con la que vino manejándose el peronismo en los últimos tiempos”, explicaban. Imaginaban que, si los sondeos le otorgaban un amplio favoritismo, tal vez ningún dirigente de peso -como Sergio Massa- se animaría a enfrentarlo, aunque podría surgir algún candidato del interior que buscara representar al peronismo federal. “Es una forma de contener a todos adentro”, argumentaban. Kicillof retomará la próxima semana sus visitas al interior, concentradas últimamente en provincias que no gobierna el peronismo. El miércoles estará en Chaco para presentar su libro y mantener una reunión con el PJ local.
Por Fernando Cibeira / El Destape


























