




Wolters Kluwer Tax & Accounting, compañía líder en el desarrollo de soluciones de software, información y servicios para despachos profesionales y empresas, ha presentado la quinta edición del Barómetro de la Asesoría, un informe que analiza el presente y el futuro del sector y que este año dibuja una profesión en plena transformación, marcada por la digitalización y la irrupción de la inteligencia artificial, con un 71% de los asesores que ya utiliza inteligencia artificial en su trabajo diario, el 66% más que el año pasado.


“Tras cinco años tomando el pulso al sector, el Barómetro de la Asesoría se consolida como un observatorio privilegiado de su evolución y nos permite mirar la profesión con perspectiva en un momento de transformación sin precedentes. Los cambios normativos, la digitalización y la inteligencia artificial están redefiniendo la forma de trabajar de las asesorías y acelerando su evolución hacia un modelo más estratégico, tecnológico y de mayor valor añadido”, ha afirmado Bas Kniphorst, EVP & Managing Director de Wolters Kluwer Tax & Accounting Europe.
El sector incrementa la facturación y el número de clientes
El estudio identifica un tejido empresarial formado mayoritariamente por pequeños despachos (el 77% tiene menos de 10 empleados), aunque cada vez más profesionalizado y con una clara voluntad de crecimiento. El 67% incrementó su facturación durante 2025 y el 69% aumentó su cartera de clientes, evidenciando una evolución positiva respecto el año anterior, cuando el 64% aumentó su facturación y el 68% incrementó su número de clientes.
La tecnología favorece la transformación del rol del asesor
La quinta edición del Barómetro de la Asesoría refleja que la evolución tecnológica está acelerando una transformación del rol del asesor, cada vez más orientado hacia funciones de acompañamiento y servicios de mayor valor añadido. Así, el 68% de las asesorías otorga ya una alta importancia a la digitalización, más de 11 puntos más que en 2025. El 84% destaca que la tecnología libera tiempo al reducir tareas monótonas y repetitivas y permite dedicarlo a funciones de mayor valor; el 51% prevé que su actividad se centrará más en el asesoramiento que en gestiones administrativas, mientras que el 38% considera que favorece un perfil profesional más consultivo. En paralelo, la inteligencia artificial emerge como una herramienta clave para reforzar este valor estratégico del asesor: el 55% cree que mejora el servicio de asesoramiento al cliente y el 46% que optimiza los propios procesos.
El uso de la IA se ha extendido significativamente en el último año: el 71% de los asesores la utiliza en su trabajo diario, frente al 42% del año pasado, lo que supone un crecimiento de casi el 70%. La automatización y la eficiencia se posicionan como el principal beneficio de la IA para el 71% de los despachos, aunque los encuestados muestran preocupación por la calidad del dato (63%) y la falta de experiencia y formación interna (53%). Además, las soluciones de búsqueda y productividad mediante IA se sitúan como la principal prioridad tecnológica de implantación para los próximos años, señalada por el 27%.
El cloud y el modelo de trabajo colaborativo con los clientes siguen ganando peso: el 53% de las asesorías ya trabaja con un modelo híbrido de soluciones en la nube y locales, cinco puntos más que en 2025, mientras que el 74% ya utiliza o prevé implantar un modelo colaborativo gracias a la tecnología en la nube. De la misma forma, se constata un avance significativo en la madurez digital de los clientes de los despachos profesionales: el porcentaje de empresas con un nivel bajo de digitalización se reduce hasta el 22%, frente al 39% registrado en 2025, mientras que el nivel medio crece hasta el 68% desde el 55% de 2025 y las empresas con un nivel alto de madurez digital prácticamente se duplican y alcanzan el 10%.
El informe también revela que en el sector persisten retos estructurales relevantes, especialmente vinculados al talento: el 57% de los despachos reconoce dificultades para captar profesionales, igual que en 2025, debidas principalmente a la falta de perfiles cualificados, según señala el 74% de las asesorías, 10 puntos más que el año pasado. El 57% de los asesores considera que la profesión de asesor no resulta atractiva, principalmente por el exceso de carga burocrática y administrativa (85%) y el escaso reconocimiento social de la profesión (58%), factores que condicionan la capacidad de atracción del sector y el relevo generacional, identificado por el 54% como un riesgo.
Nota:rrhhdigital.com

























