El plan para resistir la entrega nuclear a los Estados Unidos

Actualidad - Nacional03/07/2026

Ante un gobierno que avanza con el desguace del plan nuclear argentino —con despidos masivos en la Comisión Nacional de Energía Atómica, la privatización de activos estratégicos y la cesión de soberanía—, la oposición en el Congreso puso en marcha iniciativas para proteger al sector. El plan que circula entre los bloques de la Cámara baja podría ser similar a la que se utilizó para hacer caer los decretos delegados que desmantelaban el INTI y el INTA. Todo ocurre mientras el Gobierno anuncia la construcción de un reactor nuclear modular en Atucha, financiado con capitales privados estadounidenses, pero con patente argentina. Así, el Ejecutivo delegará capacidades estatales al sector privado y dejará conocimiento acumulado durante décadas en manos de una empresa norteamericana. “Será un privado el que expanda la matriz energética argentina y la frontera tecnológica de nuestro país”, celebró el vocero presidencial, Adrián Ravier. En plena transición energética, Argentina cuenta con recursos y tecnología para convertir ese proceso en un motor del desarrollo industrial. Sin embargo, el Gobierno elige contradecir la tendencia global de reindustrialización, protección de capacidades locales y búsqueda de autonomía tecnológica.

Los despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica van en la misma dirección y forman parte de “una política orientada a vaciar capacidades construidas durante décadas para reorientar el desarrollo nuclear hacia negocios privados”, señalaron desde el interbloque Popular. Los senadores del peronismo recibieron a investigadores y científicos para escuchar de primera mano la situación del sector. Justamente, la Comisión Nacional de Energía Atómica fue creada durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón y constituyó uno de los pilares históricos del desarrollo científico y tecnológico argentino.

Cuarenta y ocho horas después de que se materializaran los despidos, las piezas del rompecabezas comenzaron a ordenarse y la foto se vió completa. El Gobierno anunció un proyecto privado para construir un reactor nuclear con la firma estadounidense Meitner Energy. La noticia fue presentada como “la más importante en 20 años”, según escribió en su cuenta de X Adrián Ravier. En efecto, el relanzamiento del Plan Nuclear en 2006 marcó un verdadero punto de inflexión, con objetivos como la finalización de Atucha II, la extensión de la vida útil de Embalse y la planificación de nuevas centrales nucleares. Además, el proyecto CAREM se consolidó como una iniciativa estratégica que posicionó al país como precursor en reactores modulares de pequeña escala. Lamentablemente, el Gobierno que desfinanció uno de los emblemas de la tecnología nuclear celebró “que una empresa internacional elija a nuestro país para construir un reactor nuclear 100 por ciento privado”. Una burla. “Seguimos trabajando para impulsar la tecnología nuclear que promueve el desarrollo energético argentino”, escribió Caputo en sus redes.

“Hay que seguirle el rastro porque con estas iniciativas se llevan a la gente muy especializada de la CNEA por el doble de sueldo y van vaciando la comisión”, explicó a Página/12 Martín Iofrida, secretario general de la Asociación de Profesionales de la CNEA.

Congreso en marcha

En el encuentro que los senadores del interbloque Popular mantuvieron con los investigadores y científicos del sector se resolvió impulsar un proyecto para exigir la reincorporación de los trabajadores afectados, preservar las capacidades científicas y tecnológicas de la CNEA y garantizar la continuidad de los proyectos estratégicos del desarrollo nuclear argentino, reafirmando que la política nuclear constituye una política de Estado vinculada a la soberanía tecnológica, la producción, la salud, la energía y el desarrollo nacional.

Al caer la tarde, la idea que circulaba entre los bloques de la oposición era desplegar una estrategia similar a la que se utilizó para voltear los decretos delegados del Ejecutivo que habilitaban el vaciamiento del INTI y del INTA. “Todo es muy preliminar, pero hay que analizar bien el decreto de reestructuración de la CNEA e intentar una estrategia similar a la del INTI”, explicó a este diario el diputado Esteban Paulón. El legislador tiene presentado un proyecto de protección del sistema nuclear argentino, al igual que Unión por la Patria.

Adriana Serquis también presentó un proyecto para repudiar los despidos en la CNEA y alertó sobre el “desmantelamiento” del sector nuclear. La iniciativa también repudia la utilización de efectivos de la Gendarmería Nacional dentro del organismo durante la jornada de los despidos.

En un mundo cada vez más enfocado en la transición energética y la reindustrialización, desaprovechar estas oportunidades no solo condena a la Argentina a una posición subordinada en la economía global, sino que también posterga el desarrollo de su potencial científico e industrial.

Por Paula Marussich / P12

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