Enfrentamiento a cielo abierto: ¿hasta dónde puede escalar la disputa entre el kirchnerismo y Kicillof?

Actualidad - Nacional28/06/2026

El peronismo convive con una paradoja persistente: cuanto más se desgasta la gestión de Javier Milei y cuantas más chances tiene la oposición de convertirse en alternativa de gobierno, más recrudece la interna peronista. La disputa, que salió a la luz hace dos años en el estadio Atenas de La Plata —aquella tarde en la que se entonó por primera vez “si querés otra canción, vení, te presto la mía”—, tuvo la última semana un punto de quiebre. El aniversario del encarcelamiento de Cristina Kirchner quedó saturado de reproches cruzados entre el entorno de la expresidenta y el de Axel Kicillof. “Los que hablan todos los días de unidad no son capaces de ir a verla”, cuestionó Máximo Kirchner. “Fue a visitarla en octubre, ¿tiene que ir cada 20 días?”, respondió el ministro Carlos Bianco. Desde el kirchnerismo acusan al gobernador de ser “desleal”. “Quiere un peronismo sin Cristina”, sentencian. Desde la Gobernación, sostienen que La Cámpora utiliza la detención de CFK para debilitarlos. “Blanquearon que su estrategia es Cristina candidata, Máximo conducción y Axel enemigo”, denuncian. A un año del cierre de listas, ambas facciones no descartan enfrentarse en las PASO e incluso algunos alientan la posibilidad de ir separados.

La última vez que Cristina Kirchner y Axel Kicillof hablaron fue el 1 de octubre del año pasado en San José 1111. “Fue una reunión muy negativa. No se conversó de lo importante”, cuentan en La Plata. El encuentro, que duró una hora y media, tuvo más críticas personales que discusiones sobre construcción política. En la gobernación argumentan que no quieren repetir la misma secuencia. El planteo de Kicillof es que está dispuesto a debatir respecto del futuro, pero no a enterrarse en recriminaciones por temas del pasado. “Si el objetivo es discutir qué hacemos con las PASO, la reelección de los intendentes, el desdoblamiento y la estrategia nacional, Axel está dispuesto a sentarse a conversar. Pero no hay ninguna señal en ese sentido”, indican y aclaran que difícilmente ocurra en el corto plazo.

“Por renegar de su origen, Kicillof perdió todo tipo de identidad”, sintetizó Sergio Berni esta semana. El exministro bonaerense expresó lo que el kirchnerismo piensa del gobernador: que pretende prescindir de la expresidenta, a quien le debe su ascenso político. La sospecha de fondo es que el proyecto del Movimiento Derecho al Futuro intentaría cumplir el viejo anhelo del círculo rojo de desplazar a CFK y armar una alternativa peronista sin ADN kirchnerista. “Quiere obtener los beneficios de esa marca sin la necesidad de tener diálogo con Cristina”, resumen. Pasando en limpio, la preocupación es que capitalice electoralmente los logros del kirchnerismo, que interpele a su electorado, pero deje del otro lado de la tranquera a sus dirigentes. Cerca del gobernador lo niegan. “Es lo que quieren instalar para debilitarnos”, contestan.

Lo cierto es que la última semana marcó una escalada inédita de críticas públicas contra Kicillof. Desde Sergio Berni y Mario Ishii en la Legislatura hasta Guillermo Moreno, que recorrió medios de comunicación para transmitir que “sin Cristina, Kicillof no existiría”. En La Plata eligieron no contestarle. El viernes, el mandatario reunió a los dirigentes del MDF y pidió evitar las provocaciones y concentrarse en el armado nacional. “Nosotros respondemos con gestión”, resumió.

La etapa “Cristina candidata”

El banderazo en Parque Lezama fue el inicio de una nueva etapa. Máximo Kirchner, único orador del acto y eje central del armado, dejó en claro que la consigna a futuro es “Cristina candidata”. “Vamos a dejar la vida para que lo sea”, había dicho unos días antes. La premisa es no naturalizar la inhabilitación de la exmandataria para ejercer cargos públicos. “Hay que luchar para revertir la proscripción, no aceptarla como algo natural. Muchos actúan como si la discusión ya estuviera cerrada”, cuestionan.

En el abanico de propuestas está la del diputado Miguel Ángel Pichetto, quien propone que el Congreso anule la condena por la causa Vialidad. “Es un fallo viciado”, repite, y justifica la atribución legislativa en la “gravedad institucional” del accionar judicial. El exjuez de la Corte Suprema Eugenio Raúl Zaffaroni habla de una posible amnistía. Más allá de la discusión político-judicial, la intención de la campaña “Cristina candidata” es dejar en claro que, en otro contexto, la expresidenta sería la adversaria natural de Milei. Instalar esa idea podría reforzar más adelante la transferencia de votos al eventual candidato del kirchnerismo.

Reconfigurar el Poder Judicial es un eje central de la discusión programática que quiere dar el kirchnerismo. Pretende dejar en claro que el próximo gobierno debe ponerle punto final a la persecución política que se gesta en los tribunales. Resolver la situación de CFK, sostienen, debe ser la prioridad.

La pregunta sobre un eventual indulto incomoda a Kicillof. Cuando se lo consultaron, respondió que el fallo es “una vergüenza”, que la detención es “muy dañina para la Argentina” y no descartó ninguna medida. En su entorno señalan que antes de opinar deberían conocer cuál es la postura de la exjefa de Estado. Según el ministro bonaerense Juan Martín Mena, “Cristina no quiere ningún indulto”. “Lo hemos discutido doscientas veces. Ella lo que quiere es justicia, no quiere el perdón presidencial”, remarcó Mena hace un tiempo. Este viernes, Kicillof envió un guiño concreto. “En el próximo gobierno popular no puede haber presos políticos”, dijo, aunque remarcó que para llegar a eso, primero hay que “ser gobierno”.

Enfrentamiento abierto en 2027

Una fórmula de unidad, hoy, suena imposible. Todos coinciden en que no están dadas las condiciones para ir juntos. Las PASO o una interna abierta serían las herramientas que terminen por saldar la disputa. Hay quienes, como Guillermo Moreno, se aventuran a pronosticar un escenario más conflictivo: una competencia en espacios separados. En la lista de competidores, además de Kicillof, aparecen Sergio Massa, Juan Grabois y Sergio Uñac. El banquero Jorge Brito también asoma en el panperonismo. En la Gobernación confían en ganarle la Primaria a todos los postulantes. En La Cámpora aceptan competir, pero exigen que los rivales no use la figura de Cristina para la campaña.

Con argumentos exactamente opuestos, Máximo Kirchner y Kicillof invocan a Alberto Fernández. Utilizan al expresidente como ejemplo de lo que no hay que repetir. Desde La Cámpora vinculan la “falta de lealtad” a Cristina Kirchner con una venia a los poderes económicos. Desde La Plata los acusan de querer construir “un doble comando” para intervenir en una eventual gestión nacional.

Ante el desconcierto de la militancia, un histórico dirigente del PJ pide calma y resalta que aún falta mucho para 2027. “No vale la pena preocuparse ahora. Todavía todo puede empeorar”, remata.

Por Sebastián Cazón / P12

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