Manuel Adorni no tiene mañana. La justicia tiene sus tiempos, pero indefectiblemente establecerá que el jefe de Gabinete nunca invirtió 200.000 dólares en bitcoin y mucho menos ganó otros 300.000. Aun tomando sus propios datos, los especialistas determinaron -y lo está trabajando también el fiscal Gerardo Pollicita- que la rentabilidad, a lo sumo, fueron 60.000 dólares, no 300.000. Quedará claro en la justicia, como ya ocurre con 8 de cada 10 argentinos, que Adorni “hizo la plata” siendo funcionario y por eso también la gastó en estos dos años y medio. Los delitos que barajan en la fiscalía y el juzgado de Ariel Lijo son, obviamente, enriquecimiento ilícito; omisión maliciosa o falsedad de documento público (por las declaraciones juradas falsas); y depende de las pruebas, lavado de dinero. Pero los tiempos de la política parecen ir más rápido. El Senado tendrá sesión para ver si reúne 37 voluntades que voten la destitución, mientras que en Diputados el camino parece el mismo, con algo más de demora. Ninguna votación será sencilla.
En Comodoro Py
El fiscal Pollicita está a punto de recibir el informe de la DAFI (Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero de Investigaciones) sobre las diferencias entre lo que Adorni gastó e invirtió siendo funcionario y sus sueldos, ingresos y los bienes que tenía antes del 10 de diciembre de 2023. Es el agujero negro que el jefe de Gabinete intentó tapar con la creación de los 503.000 dólares que encontró en un pendrive, lo que ganó con las cryptomonedas y otras evidentes falsedades.
*Pollicita tendrá una reunión con la DAFI en los próximos días y le entregará las declaraciones juradas para que hagan una evaluación.
*Adorni no presentó todavía la parte reservada de la declaración jurada, que no se hace pública por tener datos privados. Si en ese apartado no presenta la clave y los datos precisos con los que supuestamente actuó en el mundo crypto, es posible que el fiscal le haga un requerimiento anticipado.
*La idea es estudiar toda su evolución desde 2012, incluyendo ingresos, herencias y cualquier otra fuente de dinero del matrimonio.
*Surgen preguntas obvias: ¿De dónde salieron los 200.000 dólares originales?. Supuestamente de su padre. ¿Al hermano no le tocó nada?, ¿Eran 400.000 dólares?, ¿El hermano no declaró?, ¿De dónde sacó el padre semejante sumas si no hay ningún registro de que tuviera un bienestar económico de ese nivel.
*¿Hay alguna evidencia de que haya ganado 300.000 dólares con la inversión crypto? El fiscal pidió un informe sobre valuaciones. Expertos como el ingeniero Fernando Molina o el inversor Carlos Maslatón hicieron los cálculos en base a la propia información de Adorni y concluyeron que las ganancias rondaron los 60.000 dólares. No más. Ni remotamente los 300.000 que menciona el jefe de Gabinete.
*En el juzgado de Ariel Lijo hablan de enriquecimiento ilícito, omisión maliciosa y, tal vez, lavado de dinero. La fiscalía pone el acento en enriquecimiento ilícito. Para todos está claro que el dinero que movió Adorni “es nuevo”, proviene de su actividad como funcionario. ¿Libra?, ¿Contratos de los medios públicos?,¿Privatizaciones? En todo caso es un intento de meter en el circuito legal fondos negros originados, como mínimo, de evasión impositiva agravada o de coimas o de maniobras ilegales desde el Estado. Como en la fiscalía consideran que no es verdad la aparición del medio millón de dólares, además de enriquecimiento ilícito, el otro delito les parece más bien falsedad ideológica de documento público. O sea, falseó las declaraciones juradas.
Lo objetivo es que, a lo largo del mandato libertario, ya renunciaron dos jefes de Gabinete, Nicolás Posse y Guillermo Francos, en ambos casos sin demasiado ruido. Es más, Posse era el único amigo de Milei: ambos almorzaban juntos todos los días en tiempos en que los dos estaban marginados en la Corporación América. Con esa mirada es que buena parte de los integrantes de La Libertad Avanza (LLA) no logra entender por qué los Milei no cortan la sangría que significa la continuidad de Adorni. Es cierto que el actual jefe de Gabinete es soldado de Karina, pero no parece argumento suficiente.
Como es obvio, no falta el rumor de que Adorni sería parte de la trama de negocios e irregularidades de la Gran Hermana, como se denunció en los casos de Discapacidad o Libra. Sin embargo, nada sería obstáculo para que Adorni presente la renuncia con el argumento de que “voy a dedicar mi tiempo a defenderme de esta acusación de que soy ladrón”.
Todo el proceso es desgastante para el Gobierno. Y las cosas pintan para peor. En el ámbito internacional es un golpe fuerte que se inicien los procedimientos para destituir a uno de los funcionarios principales de la administración Milei: el libertario se presenta como una especie de Superman con motosierra en la arena internacional, pero hace agua en su país. Y toda la historia del pendrive, las cryptomonedas, el ocultamiento y los gastos desorbitados son difíciles de absorber, en la Argentina y en los medios de otros países.
El resultado es el de un gobierno paralizado, cuyos integrantes casi no pueden hacer una entrevista en ningún medio -ni siquiera en los más adictos- y que está trabado para tratar cualquier proyecto legislativo. Ni el Mundial tapa el escándalo y eso ya es mucho decir.
Sucede que también en el terreno político, Adorni parece no tener mañana.

























