La excursión de Manuel Adorni junto a su esposa por Nueva York no representó, desde ningún punto de vista, un costo marginal para el Gobierno. Todo lo contrario. La Justicia tiene en su poder un documento que confirma que Jefatura de Gabinete pagó el boleto de 5.000 dólares para que el vocero pudiera regresar a Buenos Aires después que la comitiva oficial. Esa cifra se sumó a otros 5 mil dólares que costó el pasaje de Bettina Angeletti, supuestamente abonado por ella. En total, gastaron 10 mil dólares para disfrutar de dos días más en Estados Unidos y volver a la Argentina en primera clase. Este nuevo elemento desarma aún más el relato de austeridad de Javier Milei y aporta sospechas en un frente judicial para nada auspicioso. En este escenario, el juez federal Ariel Lijo ordenó levantar el secreto bancario y fiscal de la pareja para examinar en profundidad su evolución patrimonial desde que llegó a la función pública. Con esas medidas se podrán conocer detalles de los exorbitantes gastos que mantuvieron en el último tiempo, los consumos de sus tarjetas de crédito y débito, las transferencias, sus ahorros y la adquisición de propiedades, que están en la mira por los generosos financiamientos que obtuvieron.
De paseo por Nueva York
Aunque el capricho le salió caro, Adorni lo mantuvo hasta el final. La “Argentina Week 2026”, el objetivo oficial del viaje a Nueva York, concluyó el jueves 12 de marzo. El vocero y su mujer, sin embargo, decidieron prolograr su estadia unos días más. Se quedaron paseando por Estados Unidos y recién partieron hacia Buenos Aires el sábado a las 22:25 desde el Aeropuerto JFK. El escándalo por haber subido a la mujer al avión presidencial ya había estallado, pero no les importó lo suficiente como para modificar sus planes. Volaron por Delta Airlines en Clase Ejecutiva –la más cara–, se recostaron en los espaciosos asientos 1C y 1G, y llegaron a la Argentina el domingo a las 10:15. El ticket del funcionario costó 4.910 dólares, equivalente a 7.219.215 pesos. La factura, incorporada a la causa que investiga presunto enriquecimiento ilícito, figura a nombre de Jefatura de Gabinete. El otro ticket, el de Bettina Angeletti, salió 5.154 dólares. Según el vocero, lo abonó la profesional del coaching ontológico. Toda esta información se obtuvo a partir de un requerimiento del fiscal Gerardo Pollicita, que busca determinar si efectivamente lo pagó ella.
La Justicia Avanza
En ese entramado de sospechas, el juez Lijo dispuso levantar el secreto fiscal y bancario de Adorni y Angeletti, a pedido de Pollicita. Las medidas permitirán avanzar con un análisis más detallado sobre sus situaciones patrimoniales: acceder a cuentas bancarias, plazos fijos, créditos, préstamos, consumos con tarjetas y posibles vinculaciones con billeteras virtuales. Pollicita, además, solicitó a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) que aporte información sobre ingresos, bienes y movimientos financieros, y llamó a declarar a otros cinco testigos.
El testimonio de la escribana que intervino en las operaciones inmobiliarias del jefe de Gabinete complicó todavía más al funcionario. “En los 15 años anteriores que usted lo conocía a Adorni, ¿cuántas operaciones había hecho con inmuebles?”, le preguntaron a Adriana Nevechenko en Infobae. “Justo ninguna”, respondió con una sonrisa y remató: “Se le vino todo junto”. La aparición mediática de Nevechenko se dio luego de que declarase en Comodoro Py que las jubiladas que vendieron el departamento de Caballito aceptaron diferir el pago por doce meses y sin interés.
Con todas estas disposiciones, el juez y el fiscal buscan cotejar la evolución patrimonial de la familia Adorni y averiguar si hubo enriquecimiento ilícito o no.
Las vueltas de la vida
Antes de llegar a la Casa Rosada, Adorni enfrentaba otro tipo de problemas. Cortes de electricidad por falta de pago y peleas con la empresa Swift por un paquete de salchichas en aparente mal estado. Todo eso cambió cuando asumió como vocero presidencial. En marzo de 2024, lo primero que hizo, fue comprarse una camioneta Jeep Compass. Meses más tarde, en noviembre, llegaron las operaciones inmobiliarias. El día 15 registró una hipoteca sobre su vivienda en Chacabuco, en la avenida Asamblea, y obtuvo un préstamo por 100.000 dólares a pagar en 24 cuotas con un interés del 11%. El dinero lo habrían aportado una excomisaria de la Policía Federal, Graciela Isabel Molina de Cancio, y otra mujer llamada Victoria María José Cancio. De ese total, el vocero pagó 30.000 dólares. Con esos fondos y en la misma fecha, la familia Adorni adquirió una casa en el exclusivo country Indio Cua Golf Club. Solo para entrar tuvo que abonar 20.000 dólares más 5.000 de la inscripción.
De esta manera, sin contar el nuevo automóvil, el funcionario llegó a fines de 2024 tapado de gastos: como mínimo, 55 mil dólares. La lista de desembolsos, sin embargo, iba a ser extensa en los próximos meses.
Agotado por la gestión y los trámites inmobiliarios, el vocero despidió el 2024 y recibió el 2025 de viaje por el exterior. Turistas argentinos dicen haberlo visto deslomarse, con su esposa y dos hijos, por las paradisíacas playas de Aruba y hospedarse en el Hotel Tamarijn. Se trata de un resort all inclusive que ofrece habitaciones que oscilan entre 800 y 1.000 dólares la noche. El informe que Migraciones le envió a Pollicita confirmó que está registrada una salida a Perú el 29 de diciembre y un regreso desde Ecuador el 10 de enero. Si bien no figura la isla del Caribe, estos puntos podrían ser las escalas de ese destino final. Otro gasto oneroso, entonces, que se suma a las cuentas.
Once meses después, en noviembre de 2025, el jefe de Gabinete compró el departamento de 200 metros cuadrados en la calle Miro al 500, barrio de Caballito. La escritura se realizó por 230.000 dólares, un valor considerablemente menor al precio de mercado. De esa cifra, Adorni solo pagó 30.000 y los otros 200.000 fueron financiados a un año y sin intereses por las dos jubiladas que le vendieron la propiedad. Así, llegó a fines de 2025 con una jeep, un viaje al Caribe, dos propiedades nuevas y gastos inmobiliarios que alcanzaron por lo menos los 85.000 dólares. Todo muy lejos de los 48.000 dólares ahorrados. Pero eso no es todo.
El 2026 empezó con el convulsionado viaje a Nueva York, el traslado de Angeletti en el avión presidencial y un regreso que costó en total 10.000 dólares. La mitad, pagada por Jefatura de Gabinete. Y siguió con la escapada durante los feriados de carnaval a Punta del Este. El jet privado a Punta del Este costó otros 7.830 dólares. Las facturas dicen que lo abonó Marcelo Grandio, el amigo de Adorni que tiene contratos con la Tv Pública. El vocero asegura que él se los devolvió. En ese caso, habría que sumar casi 8.000 dólares a la lista de desembolsos familiares. De lo contrario, podría considerarse una devolución de favores por las contrataciones de Grandio con el Estado.
Así, Adorni se encuentra atrapado en una marea de gastos desproporcionados a sus ingresos, operaciones inmobiliarias bajo sospecha y una Justicia que avanza sobre los registros de sus cuentas bancarias.



























