El bloque de Unión por la Patria presentó un proyecto ante la Cámara de Diputados para declarar la neutralidad de la Argentina ante la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y “desautorizar las declaraciones públicas” del gobierno de Javier Milei respecto al conflicto, en relación al alineamiento automático del Presidente con los antojos de su par estadounidense. “No hay mandato democrático para llevar a la Argentina a una guerra”, aseguraron desde el bloque peronista. La iniciativa de los legisladores se inscribe en un contexto general de rechazo a la postura del libertario. Mediante una declaración que -hasta la publicación de esta edición- firmaron más de 5600 personas, exembajadores, referentes de Relaciones Internacionales, académicos y activistas por la Paz, manifestaron una “honda consternación” con la situación y el rechazo al involucramiento argentino en el conflicto. (ver aparte).
El proyecto solicita la prohibición de enviar tropas, ceder armamento bélico y colaborar con buques, aeronaves o vehículos de las Fuerzas Armadas. También habilitar bases, aeropuertos o cualquier infraestructura militar en el país, y prestar servicios de inteligencia. Además, exige al Ejecutivo nacional a informar en un plazo de 10 días el detalle de los acuerdos multilaterales firmados entre el Ministerio de Defensa y los Estados Unidos.
“No estamos hablando de un hecho aislado cuando Milei reivindica los ataques de trampa de Israel contra Irán y el asesinato de su jefe de Estado, sino que se integra a la decisión más general de firmar el Escudo de las Américas e integrar la Conferencia Anticarteles, donde acordaron subordinar a las fuerzas armadas de Argentina a las directrices de la Secretaría de Guerra y el Pentágono estadounidense”, argumentó el legislador.
En este sentido, Lorena Pokoik advirtió además un riesgo en el reclamo histórico de soberanía que el país tiene sobre las Islas Malvinas. “No se puede reclamar soberanía en nombre del derecho internacional y al mismo tiempo convalidar su violación en otros escenarios. Esa incoherencia debilita la posición argentina y puede tener consecuencias de largo plazo” señaló la diputada, y resaltó que “la sociedad argentina tiene una tradición profundamente marcada por el rechazo a la guerra y la defensa de la paz”, por lo que “no hay mandato democrático para llevar a la Argentina a una guerra”.
Informe: Thiago Buglione / P12



























