
La inteligencia artificial y el futuro de las ciudades: movilidad, transporte y redes eléctricas inteligentes
Recursos Humanos01/03/2026

¿Qué tienen en común Masdar City, la urbe futurista construida en pleno desierto de Abu Dabi; el distrito comercial internacional de Songdo, en Corea del Sur; y Woven City, en Japón? Son tres ejemplos de “ciudades inteligentes”, diseñadas por grandes estudios de arquitectura, como el del británico Norman Foster y el estadounidense Kohn Pedersen Fox (KPF). El último de esos proyectos es obra de la automotriz Toyota y funcionará como laboratorio de experimentación de sus tecnologías de movilidad autónoma y sostenibilidad energética.


Según la definición de la Unión Internacional de Comunicaciones, estas “ciudades innovadoras utilizan las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, la eficiencia en las operaciones, la prestación de los servicios urbanos y la competitividad”.

Movilidad urbana: predicciones y algoritmos al servicio del transporte
Uno de los mayores desafíos es la congestión vehicular, un problema que tenderá a agravarse con el aumento de la población urbana. La circulación de autos particulares y del transporte público puede ser facilitada mediante herramientas de IA, que permitan predecir los movimientos, optimizar la circulación, reforzar la seguridad y reducir los “cuellos de botella” en horarios pico. No se trata de escenarios de ciencia ficción; ya se están implementando los primeros modelos.

En EE. UU., por su parte, General Motors, Alphabet y Amazon han puesto en marcha sus propios modelos de taxis autónomos, popularmente conocidos como “robotaxis”. Gestionados con herramientas de IA, estos vehículos se retroalimentan y permiten un proceso de aprendizaje permanente entre las distintas unidades que componen una misma flota. Mientras tanto, la empresa china WeRide lanzó sus propios “robobuses”, que ya operan o han sido testeados en 30 ciudades del mundo, entre ellas Pekín, Shenzhen, Guangzhou, Singapur, Abu Dabi, Riad, París y Zurich.
En nuestro país, por su parte, la ciudad de Buenos Aires puso en funcionamiento el primer minibús autónomo, que recorre el Parque Tecnológico de Núñez, frente al estadio de River Plate. Este proyecto piloto, que cuenta con la participación del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) y es el primero de su tipo en toda América Latina, busca testear la tecnología para futuras aplicaciones de la movilidad inteligente en esta y otras urbes de nuestro país.
Las redes eléctricas inteligentes: un caso pionero en Argentina

Las smart grids, o “redes inteligentes”, son sistemas que permiten optimizar la gestión del sistema eléctrico y lograr una mayor eficiencia en la generación, transmisión, distribución y consumo de energía. Para ello, utilizan tecnologías digitales, sensores y softwares para monitorear la oferta y la demanda de electricidad en tiempo real. Estas soluciones, fortalecidas hoy por las innovaciones en materia de IA y Big Data, permiten a los usuarios tener un mayor control sobre sus consumos.
En Argentina, un modelo pionero fue el de la ciudad santafesina de Armstrong, donde en 2016 se lanzó el Proyecto de Redes Inteligentes y Energías Renovables (PRIER), una iniciativa que combina la instalación de paneles solares y medidores bidireccionales para permitir a sus habitantes inyectar la energía producida en sus hogares a la red y que les sea descontada de la factura de luz a fin de mes. Participan la cooperativa local de servicios públicos, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la Facultad Regional Rosario de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
Estamos recién en los inicios de estas nuevas tecnologías, que en pocos años formarán parte de nuestra cotidianidad. La revolución de los datos está llamada a cambiar de raíz el vínculo de los ciudadanos con el entorno urbano, optimizar la gestión de los servicios públicos y mejorar la calidad de vida.
Nota:infobae.com





















