


Los precios de los alimentos volvieron a acelerarse en febrero y complican el frente inflacionario del gobierno de Javier Milei. Según el último informe de la consultora LCG, la suba promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó el 4,2%, impulsada principalmente por carnes y bebidas. Mientras el consumo se contrae cada vez más, el impacto en los productos esenciales le pega más duro a los que menos tienen.


De acuerdo con el relevamiento semanal —basado en el seguimiento de 8.000 productos en cinco supermercados—, la variación promedio de alimentos y bebidas en las últimas cuatro semanas a la cuarta semana de febrero fue de 4,2%, lo que implica una aceleración de 0,8 puntos porcentuales respecto del registro previo.
Por Rodrigo Nuñez / El Destape























