




La economía 2025, la que iba a crecer como pedo de buzo (Javier Milei sic), no mostró una recuperación genuina. El dato oficial muestra un alza del 4,4% anual en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), pero buena parte de esta variación se explica por el “arrastre estadístico” de un último trimestre de 2024 favorable. En la medición punta a punta, el año pasado fue de estancamiento y no cerró en terreno negativo por el avance de los sectores de intermediación financiera, hidrocarburos, minería y agro. También operó “la magia” del INDEC de Marco Lavagna, con una sospechosa revisión de la serie desestacionalizada del EMAE que afectó a seis meses anteriores a la publicación de septiembre pasado. Fue un toqueteo de cifras para eludir una economía en recesión, aunque la mayoría de los actores económicos no necesitan las estadísticas de Milei para saber que la actividad viene en pendiente descendente.


Por Alfredo Zaiat / El Destape

























