La tensión en las afueras delCongresonacional dejó un total dediez personas heridasdurante las manifestaciones contra laReforma Laboral. El operativo sanitario del SAME debió intervenir en distintos puntos críticos del centro porteño para asistir asiete hombres y tres mujeresque presentarondesde cuadros leves hasta lesiones de gravedad. El clima de conflicto en las calles acompañó el debate legislativo en una jornada marcada por laparálisis de servicios y el despliegue de seguridaden toda la zona.
El caso más grave fue el deuna mujer de 75 años, quien sufrió unafractura de caderatras caer en la intersección de Avenida Rivadavia y Avenida de Mayo. Los médicos la trasladaron de urgencia al Hospital Ramos Mejía para su intervención. En ese mismo centroquedó internada otra mujer de 46 añosque padeció un cuadro deconvulsionesmientras se encontraba en las cercanías de la Plaza de los Dos Congresos duranteel pico de mayor agitación.
Los equipos médicos también atendieron a una joven de entre 30 y 35 años por unareacción alérgica cutáneaen el cruce de Avenida de Mayo y Lima, aunque no requirió hospitalización. En ese mismo punto, tres hombres de 34, 36 y 37 años recibieron curaciones por lesiones superficiales tras algunos forcejeos. El personal de salud realizó las tareas de asistencia en plena vía pública paraevitar el colapso de las guardias hospitalarias,priorizando los traslados solo en casos estrictamente necesarios.
La actividad del SAME continuó en Rivadavia y Montevideo, donde un hombre de 45 años debió ser derivado al Hospital Ramos Mejía por unahernia inguinal atascada. Por su parte, en Combate de los Pozos al 100, un joven de 20 años presentótraumatismosen el brazo derecho y la zona lumbar, mientras que otro de 22 acusó undolor abdominal agudoen Hipólito Yrigoyen al 1500. En ambos casos, el personal médico descartó el traslado tras realizar los chequeos de rigor en las ambulancias.
Finalmente, un hombre de 55 años fue estabilizado en el lugar tras sufrirun pico de hipertensión arterial.Las fuentes sanitarias confirmaron que la mayoría de los cuadrosestuvieron vinculados al estrés de la jornaday aincidentes menoresen las inmediaciones de los cordones policiales. El operativo de emergencia permaneció alerta durante toda la tarde ante la posibilidad de nuevos enfrentamientos o descompensaciones entre los asistentes que se mantuvieron en las afueras del recinto.
"La gente los odia": la dura respuesta de Manuel Adorni
El jefe de Gabinete calificó el paro general de la CGT como una medida "extorsiva" y aseguró que los dirigentes sindicales tienenun 80% de imagen negativa. "Por algo la gente los odia", sentenció el funcionario, al considerar que la huelga solo buscó "hacerle daño a la Argentina" ycomplicó la vida de los trabajadoresque dependen de sus ingresos diarios. Adorni marcó que no es posible dialogar con sectores que, según su visión, solointentan poner obstáculos al crecimiento del país.
Durante su descargo, el ministrocuestionó el silencio sindical durante la gestión de Alberto Fernández,señalando que en aquel entonces no hubo paros a pesar de la inflación del 200%. Puntualizó que para los vendedores ambulantes o quienes "viven de la diaria", perder una jornada de trabajo es un golpe devastador que los deja sin nada para poner en la mesa. Para el Gobierno, las motivaciones reales detrás de la huelga fueron"extrañas e inentendibles"y solo perjudicaron a quienes realmente querían cumplir con su labor.
Adorni estimó que la jornada de protestarepresentó una pérdida de 600 millones de dólares para la economía nacional. Además, puso en duda el nivel de adhesión real, argumentando que se trató de un asunto "perverso" porque se cortaron los medios de transporte para impedir que la gente llegara a sus puestos de trabajo. "A ellos les parece que esta es la forma de sacar la Argentina adelante; a nosotros nos parece que no", concluyó el jefe de Gabinete al cerrar su análisis sobre el impacto de la medida de fuerza.