







El Gobierno está sacando provecho del rendimiento que ofrece la bicicleta financiera y por una ventanilla acumula reservas con la compra de dólares con emisión monetaria que realiza el Banco Central, este miércoles con una compra récord de 214 millones, y por la otra absorbe esos mismos pesos para financiar al Tesoro que está escaso de recursos por la caída de recaudación y los altos vencimientos que enfrenta tanto en moneda nacional como en divisas.
La Secretaría de Finanzas colocó hoy deuda por 9,02 billones de pesos frente a vencimientos que rondaban los 7,4 billones de pesos (otros 2 billones fueron canjeados en forma directa con el Banco Central) con la misma característica de las últimas licitaciones: el mercado elige los títulos a más corto plazo, en este caso con vencimiento el 17 de abril próximo.
La jornada financiera esta vez no fue todo viento de cola, mientras el “carry trade” o bicicleta financiera, que implica vender dólares y con los fondos invertir en instrumentos de tasa en pesos, funciona a pleno, en los mercados bursátiles los activos no tuvieron la misma suerte: el MErval cayó 1,1% medido en dólares y 1,4% en pesos y los ADR de empresas locales que cotizan en Wall Street registraron bajas generalizadas, con pérdidas de 9,5% en el caso de Telecom, de 7,9% en Globanet y de 3% para el banco BBVA.
Los dólares en cambio, siguen a la baja en todos los mercados y en el mayorista cerró en 1.405 pesos, mientras los financieros terminaron en 1431 el MEP y 1.473 el CCL.
La baja del dólar está impulsada tanto por los rendimientos en pesos como por los trascendidos de medidas que permitirán ingresar libremente divisas desde el exterior en el marco de la Ley de Inocencia Fiscal, que habría acordado el ministro Luis Caputo y el secretario de Finanzas, Alejandro Lew, en una reunión con representantes de las ALYC (Agente de Liquidación y Compensación) controladas por la CNV. La administración del presidente Javier Milei y Luis Caputo viene impulsando esa ley que permite blanquear además del stock de fondos no registrado el flujo del dinero sin importar el origen.
Mientras el equipo económico de Milei y Caputo esperan que esos dólares ingresen al sistema, las empresas vía el endeudamiento con la colocación de Obligaciones Negociables tanto en el mercado local como internacional y con los créditos del sistema financiero están volcando las divisas al mercado.
El BCRA compró este miércoles 214 millones de dólares, acumuló 432 en la semana 749 millones en el mes y 1.907 millones desde que arrancó el año con emisión monetaria que rondó los 2,6 billones de pesos que debería servir en los términos del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para inyectar pesos en la economía que faciliten la salida de la recesión.
Los pesos que obtienen los inversores por esas liquidaciones y que deberían ser destinados a financiar actividades productivas y fondear al sistema financiero para otorgar créditos, son invertidos en títulos del Tesoro lo que le permitió a Finanzas colocar deuda por 9,02 billones de pesos sin necesidad de pagar premio sobre las tasas que respetaron la que se operaban en el mercado secundario.
La preocupación del equipo económico es que la inflación en lugar de converger a cero como esperaban solo como reflejo de la restricción monetaria que aplican desde hace dos años, empezó un proceso de aceleración que amenaza con convertirse en espiralización sin que actúen ni las anclas fiscal ni la estabilidad del dólar y por eso se refuerza la ancla de ingresos, provocando una nueva caída de ingresos de la sociedad.
Un informe del Instituto Internacional de Finanzas destacó que “Argentina se benefició significativamente de una estrecha relación” con la administración de Donald Trump y obtuvo una “extraordinaria asistencia financiera” que “ayudó a contener las severas presiones preelectorales” y “facilitar la victoria del gobierno en unas cruciales elecciones de mitad de mandato”.
El IIF destacó que ese resultado electoral “catalizó el impulso reformista, la recalibración del marco de política monetaria, el apoyo a la austeridad fiscal y la reconstrucción de las reservas de liquidez”.
También destacó que con el acuerdo comercial el país “consolidó su posición como aliado estratégico de EE.UU., lo que respalda la compresión de los diferenciales y las perspectivas de recuperar el acceso al mercado de capitales”.
Sin embargo, aún con una compra récord de divisas y un peso que se aprecia, el riesgo país se sostuvo este miércoles por encima de los 500 puntos reflejando los temores que todavía despierta en el mercado la administración de Javier Milei, acostumbrada a una opacidad muy criticada en la difusión de estadística, como la calidad de las reservas que acumula el BCRA, la solidez del superávit y ahora la credibilidad del índice de inflación.
Por Fernando Alonso / El Destape
























