


Un marino con vínculos con EEUU quedará al frente de la inteligencia militar
Actualidad - Nacional24/01/2026




El Gobierno sigue haciendo cambios en el sistema de inteligencia. El ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti, designó al contraalmirante Pablo Alberto Barbich al frente de la Dirección General de Inteligencia (DGI) del Estado Mayor Conjunto (EMCO). Barbich, un hombre con vínculos afianzados con los Estados Unidos, será quien maneje la relación con la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE).
El 31 de diciembre, Javier Milei firmó el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 941, con el que reformó el sistema de inteligencia. Una de las modificaciones que incluyó esta norma fue la eliminación de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM), que dependía directamente del ministro de Defensa y podía ser ocupada por civiles.
El Gobierno argumentó que la DNIEM se solapaba con la DGIEMCO, que forma parte de la estructura militar. En la práctica, esto implica que el ministro se queda sin inteligencia propia o que, al menos, se reduce el control civil. El exministro de Defensa Jorge Taiana explicó que éste era un viejo reclamo de la corporación militar para ganar posiciones.
En las últimas horas se conoció una resolución que reestructura el área. De acuerdo con ésta, la DGIEMCO dependerá directamente del ministro de Defensa y mantendrá su dependencia orgánica del EMCO.
Presti firmó la resolución el jueves 22 de enero. Ese mismo día, la SIDE informó que se había realizado la primera reunión de la Comunidad de Inteligencia Nacional (CIN), en la que participan el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Seguridad, la Unidad de Información Financiera (UIF) —de donde acaba de renunciar su titular, el fiscal Paul Starc— y los cuatro órganos desconcentrados que integran la SIDE: la Agencia Federal de Ciberinteligencia (AFC), la Inspectoría General de Inteligencia, el Servicio de Inteligencia Argentino (SIA) y la Agencia Nacional de Contrainteligencia (ANC).
Barbich es integrante de la familia militar. De 56 años, hizo carrera en la fuerza durante la democracia. Desde enero de 2024 estaba a cargo de la DGI de la Armada y, en diciembre de ese año, ascendió a contraalmirante.
Su activo más importante es su vínculo con los Estados Unidos —prioridad número uno para el gobierno de Milei—. Durante los dos últimos años del gobierno de Mauricio Macri, Barbich fue el enlace de la DNIEM en Washington. En 2019 realizó el curso sobre redes transnacionales ilícitas en el Centro William J. Perry de Estudios Hemisféricos, institución a la que también acudieron algunas figuras de La Libertad Avanza (LLA), como Victoria Villarruel, Agustín Laje y Nicolás Márquez.
El DNU 941 enfrenta múltiples cuestionamientos. En el fuero contencioso administrativo federal porteño se presentaron cinco amparos en los que se planteó su inconstitucionalidad. Las principales críticas están centradas en que la SIDE queda habilitada a detener personas sin la intervención de un juez y que incluso puede convocar a las Fuerzas Armadas para realizar tareas de seguridad e inteligencia interior. En primera instancia, la Justicia rechazó analizar los planteos durante la feria.
En el Congreso se están contando los porotos para intentar voltear el DNU, como se hizo con el que le otorgaba 100 mil millones de pesos a la SIDE en fondos reservados.
Por Luciana Bertoia / P12





















